04 abril, 2009

¿Jóvenes bien preparados?

(Publicado por un servidor el pasado jueves en El Mundo de León)
Hace unos días un periódico encabezaba un reportaje sobre el altísimo paro juvenil español con estas palabras: “La crisis rompe las esperanzas de los jóvenes más preparados de la historia”. Yo diría que son los jóvenes mejor alimentados de la historia, eso sí. Lo otro lo dudo bastante.
Naturalmente, hay de todo. Pero si hablamos en términos generales, mucho me temo que hacen falta unos cuantos matices. Si la preparación tiene que ver con cuánto se ha estudiado, que me disculpen, pero, al menos en las universidades, hace veinte o treinta años se estudiaba muchísimo más. ¿Que no es cuestión de cantidad, sino de resultados? Pues entonces que alguien nos explique por qué tantos acaban hoy una carrera con faltas de ortografía, sin ser capaces de comprender un discurso mínimamente abstracto y con un repertorio de palabras que no va más allá del que es propio de locutores deportivos medio oligofrénicos.
Se habla mucho de que la preparación de los jóvenes debe ser integral y ha de formarlos para la vida y las profesiones. Pues por eso. Para la vida no se forman si hasta los veintimuchos años viven cómodos, arropaditos e irresponsables, con papás y mamás dispuestos a ponerle las peras al cuarto al profesor que los suspenda. Escasa capacidad de esfuerzo, deficiente motivación, ése es el resultado del proteccionismo de los papis y los colegios. Y en la formación para las profesiones poco avanzamos si nos movemos entre el simple “empolle” de antaño y las “frivolités” pedagógicas de hogaño.
Conozco un buen puñado de jóvenes que, con crisis o sin crisis, están saliendo adelante con brillantez. Todos tienen en común una serie de cosas: superan la carrera sin quejas ni mohínes y, luego, unos se encierran con gran voluntad tres, cuatro o cinco años, a diez horas diarias de estudio, y triunfan en exigentes oposiciones y otros toman el petate y se van por el mundo a aprender idiomas y a investigar y acaban en los mejores laboratorios internacionales o las mejores empresas. Son los indómitos, los que ni se dejaron amilanar ni fueron anulados por sus papás ni por sus profesores. Ojalá mañana sean ellos los que nos dirijan y los que nos enseñen. Pero eso será si apartamos a tiempo a los inútiles.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hostia. Un argumento para desmontar que esta sea/seamos la mejor preparada de la historia es que de ser así, el pináculo de la tecnología hoy día sería frotar palos para hacer fuego. Ah, y algún "grabado rupestre" usando SMS-speak, eso sí.

O tempora, o mores.

PS
Si uso la -sí, admitidamente pedante- pepináculo con algún congeneracional o así, me acusarán de inventarme palabras. Cosas verdes. Ya me ha pasado con "alfeñique" mientras extendía el meñique para simbolizar alguien débil y excesivamente delgado... alguien se rio, señalando que eso era el meñique, no el alfeñique. Al recuperarme y entender que me acusaba de no saber el nombre del dedo, insistí en lo que quería decir, cuya palabra clave era "alfeñique", que aunque acabe igual que el dedo que extendí, viene a no ser lo mismo. Pues nones, que me estaba inventando palabras. Como esto me tocó ligeramente los cojones -lo pedante no está reñido con lo vulgar, de hecho casa bastante bien-, demostre a la ducha concurrencia que dos oidos y una boca suele ser indicativo de que vale más escuchar el doble de lo que se larga pola bocona (sic).

Y aunque los relativamente pocos que se salvan, realmente "stand on the shoulders of giants" donde generaciones anteriores nos han puesto, los que *no*, no valen ni pa dir (sic bis) a tomar por culo por ahí.

Encazzato dixit.

Anónimo dijo...

jajaja joder, donde pone "pepináculo" debería poner "pináculo". Casi suena mejor lo primero.
Donde dije digo...

Daniel dijo...

Conozco un buen puñado de jóvenes que, con crisis o sin crisis, están saliendo adelante con brillantez. Todos tienen en común una serie de cosas: superan la carrera sin quejas ni mohínes y, luego, unos se encierran con gran voluntad tres, cuatro o cinco años, a diez horas diarias de estudio, y triunfan en exigentes oposiciones y otros toman el petate y se van por el mundo a aprender idiomas y a investigar y acaban en los mejores laboratorios internacionales o las mejores empresas.

Discurso muy motivador, me ha gustado mucho. Le abre a uno los ojos sobre como está el panorama. Te la subo a menéame.

rogelio dijo...

Quizás se equivocó el de la linotipia y se dejó el guión:
pre-parados.

Paseante dijo...

Un científico de la UMH, premiado por un estudio que casi abandona por falta de dinero [¡tras 25 años!].
http://www.laverdad.es/alicante/20090404/elche/cientifico-premiado-estudio-casi-20090404.html

¿Por qué no admitir que las oportunidades están a la par con la calidad de la enseñanza?