24 febrero, 2006

¿Cómo no vamos a decir algo de la (S)OPA?

Oigo estos días al stablishment progresista, sector fino-fino (con el otro no me meto) abogar por Gas Natural por ser ésta una empresa "española". Y me pregunto: ¿no caen esos librepensadores en un craso y rancio españolismo con tal modo de argumentar? ¿Se han convertido y les interesa ahora más que nada la grandeza de esa cosa -antes horripilante y opresiva- que llaman España? Otra vez el mundo al revés, éstos así y el patriota Rajoy apostando por Alemania. Estos chicos tienen una grave crisis de identidad; o esquizofrenia.
Y otro interrogante que me atormenta: en una Cataluña autodeterminada, incluso independiente, ¿seguiría Gas Natural siendo una empresa "española"? O sea, ¿lo catalán no puede dejar en ningún caso -hipotético o meramente posible- dejar de ser español? Si mañana Cataluña ya no fuera parte del Estado español ¿deberíamos seguir prefiriendo a Gas Natural por alguna razón ya distinta, por tanto, de su "españolidad"? ¿O nuestra simpatía de hoy por Gas Natural es una simpatía condicionada a que mañana no sea una empresa tan extranjera como la otra? ¿Dónde diablos está la trampa? ¿O soy yo que me he vuelto paranoico?
Y, por último: ¿qué dicen Carod & Cia del argumento de la españolidad de Gas Natural como base para que sea preferible su OPA a la de los teutones?
Mucho morro por todas partes, barrunto.

17 comentarios:

Anónimo dijo...

Soy anónimo, pero "ya me conoces". A lo de la OPA, diré: "¡Epa!, una re-opa que quita el hipo. ¡Aúpa!

Alatriste dijo...

Estimado Profesor:

Estaba yo agazapado esperando algún comentario en su blog al respecto. A lo largo de esta semana hemos sido bombardeados con noticias y re-noticias e inconscientemente, nos hemos posicionado cada uno de nosotros por una de las dos compañías, Gas Natural (GN) y E-ON.

El origen de todo el baile proviene de la estrategia del Gobierno de fomentar la creación de nuevos “Campeones Nacionales”, consistente en que haya al menos una empresa española en cada sector estratégico, lo suficientemente fuerte para comprar otras empresas y que a la vez no pueda ser absorvida desde el extranjero. En esta línea estaría Telefónica, Repsol, BBVA, Santander y alguna constructora más. Vaya por delante que yo la apoyo totalmente, para que la toma de decisiones no se traslade fuera de nuestras fronteras y no vaya en contra de nuestros intereses.

Y entre todos los sectores, el energético es uno de los pilares. ¿Por qué es estratégica? Porque nuestro desarrollo y crecimiento va ligado a la producción de energía. Cada vez cuesta más encontrar un compromiso: por un lado, el aspecto mediambiental (Protocolo de Kyoto, control de emisiones, etc) mientras que por el otro, para subir un 3% nuestro PIB, la demanda energética se dispara exponencialmente. Ahora tenemos más pisos que nunca, cada uno con más electrodomésticos que nunca, aire acondicionado, etc. Lo mismo es extrapolable a cada planta de producción, hoteles, oficinas que se abre o se reforma: más espacio, más luz, mejores condiciones, etc.

(Perdón por el rollo, pero creo que es importante ponerse en antecedentes).

Inconscientemente, seguimos viendo a Endesa como una empresa nuestra (de aquellos que nos sentimos españoles) que nos ofrece un servicio básico. Reconozco que la opa de GN se planteó mal desde un inicio y no despertara simpatías. La excusa de fomentar el “Campeón Nacional” de energía encubría la incapacidad de GN de abrirse paso en el mercado eléctrico tras la liberalización de los operadores energéticos en la Unión Europea.
El momento en el que se planteó no fue el adecuado, ya que ha parecido una devolución de favores a La Caixa (que favores?) dentro de una discusión territorial (Estatut) ya muy desfavorables al resto del territorio. Además, la oferta rozaba la tomadura de pelo: “Te compro tu casa sin tener dinero. Pero no te preocupes, te la pago vendiendo el 40% y por el resto, no hago desembolso”. Y lo segundo, con tu mejor empresa, no la utilizas para hacerla campeona nacional, sino que la repartes con los actores secundarios. Curioso...

Repito, las condiciones de GN no son buenas. Pero de ahí, preferir que Endesa acabe en manos alemanas antes que en catalanas me parece frívolo y demuestra que clase de país (o nación, o estado, o nacionalidad o tribu, no quiero herir la sensibilidad de nadie) somos. Temer por la independencia catalana, me parece exagerado. Son parte de las tiranteces territoriales centralistas-nacionalistas de siempre desde hace más de 100 años, donde cada partido juega su papel. Una cosa son los políticos, que les interesa mantener viva la llama de la aspiración catalana (con mayor o menor acierto) y contentar a un % de la masa y otro son los empresarios, que lo tienen muy claro: sacan la cartera y se guardan la bandera. Quizás es cierto que con el Gobierno de ZP se esté favoreciendo más de la cuenta a Cataluña a costa de agraviar al resto.

Ahora bien, quiero dejar muy claro que quien se crea que los alemanes son de fiar, se equivoca. Una cosa es un calentón transitorio y otra dejar en sus manos una de nuestras empresas principales. Si no quisieran controlar Endesa a su antojo, comprarían un 25% como accionista de referencia y pactarían con Caja Madrid y otros grupos para dejar en manos españolas la estrategia industrial de la compañía. Son lobos vestidos de ovejitas. Cuando se montó la fábrica de Seat en Martorell, trajeron de Alemania hasta el fiemo para abonar los jardines. Si, también firmaron convenios donde figuraba que la dirección seguiría siendo española y blablabla. Al cabo de 10 años, se lo pasaron todo por el arco del triunfo.

¿Van a aceptar que un alemanito pague un KW más caro que un españolito? ¿Y cuando nos empiecen a traer la basura atómica de sus centrales nucleares? ¿Y cuando nos impongan empresas alemanas para fortalecer sus negocios? ¿Vistéis al presidente de E-ON hablando en inglés? En cuanto caiga Endesa, ya veremos en que habla... Primero el presidente, pero este hombre tiene un amigo, o el hijo de un amigo, o su hermano, o su ... Hasta que ocupen la cúpula entera de la empresa.

Lo que más me jode es que si fuerámos a comprarles ellos sus empresas, entonces, se protegerían como perros viejos, ya sea por intercambio de acciones (zB. VW-Porsche), con la acción de oro por el gobierno de un Land cualquiera o lo que hiciera falta. Y da igual que sean unos de Hamburgo y otros en las faldas del Zugspitze. Os recuerdo que se planteó para el BMW Serie 1 hacer una planta y León se postuló como posible zona. Finalmente fue a Alemania del Este (nach Anweisungen der Bundesregierung). También hemos visto en Italia lo que pasó con el BNL y el BBVA.

No nos podemos permitir perder el control de Endesa, y mucho menos discutiendo si son galgos o podencos. Se debería de haber planteado entre Gobierno-GN-Endesa una fusión que no perjudique tanto a una parte afectada, en otras condiciones, es cierto. Quizás salga finalmente algún grupo español fuerte que la controle. No se quién se llevará el gato al agua, pero de ahí, a alegrarse de que se la lleve un alemán por joder a un español, o semiespañol, o catalán o como lo queráis llamar, me parece indigno y propio de un pais bananero.

Se dice que los países tienen lo que se merecen. Y hay veces que creo que tenemos bastante más de lo que nos merecemos.

“No queda sino batirnos contra la estupidez, la maldad, la superstición, la envidia y la ignorancia— dijo lentamente, y al hacerlo parecía mirar su reflejo en la superficie del vino —. Que es como decir contra España y contra todo..."

Un amigo dijo...

¡Uf, cuánto olor a mohos del pasado, y cuántas palabras innecesarias!

¿No estamos hablando de un mercado? Pues el que pague más, y arreando.

Hablando seriamente: necesitamos urgentemente una estrategia energética. Probablemente no haya ninguna otra necesidad tan acuciante. Pero ésta de Endesa es la enésima distracción con la que pretenden engañarnos los vivillos que confunden las finanzas con la realidad. Los que piensan que las familias españolas son más ricas porque los pisos donde viven han triplicado su precio. Da pena.

Alatriste dijo...

Estimado "un amigo"

Un gobierno no puede ser un mero espectador cuando el resultado del mercado afecte a sus ciudadanos. Es decir, si un día se genera la energía aqui, pero se la llevan a Alemania (o a la Cochinchina) y tú no puedes ni poner la plancha o el DVD, aunque pagues 15 € el kw, a lo mejor las leyes del libre mercado ya no te parecen tan buenas.

Es contradictorio que digas que hay que plantear una estrategia energética y por otro lado propongas como estrategia un "laisser faire" con el mercado.

Por cierto, para que veáis como actúan los (generosos) alemanes:
http://www.lavanguardia.es/web/20060224/51234825322.html

Así nos va, "arreando"...

Rebelde dijo...

En este caso no queda más que estar de acuerdo con Alatriste... es contradictorio apelar al mercado para después plantear la necesidad de una estrategia energética o el problema del valor de la vivienda.

Aplicando el mismo razonamiento se podría decir que el mercado es libre y si el metro cuadrado se paga ahora al triple que hace unos años es porque las leyes de la oferta y la demanda así lo quieren...

El liberalismo puro y duro es tan nefasto como el intervencionismo exacerbado.

En mi opinión, los únicos responsables de haber dejado a primera compañía eléctrica española a los pies de los caballos han sido los Gobiernos catalán y nacional por confundir la bolsa española y a las empresas que en ella cotizan con su patio de recreo particular...

Un amigo dijo...

Estimado Alatriste,

a) el transporte de energía eléctrica es sumamente ineficiente, por lo que tus miedos son infundados,

b) las estrategias energéticas dignas de este nombre son estrategias sobre la demanda, no sobre la oferta.

Cordiales saludos,

AnteTodoMuchaCOPE dijo...

¡¡BOICOT AL BRATWURST!!
¡¡TODOS A COMER BUTIFARRA!!
(Hostias, no, biutifarra no...)
¡¡TODOS A COMER MORCÓN EXTREMEÑO!!
(Joder, no, que ahí está el Ibarra)
¡¡BOICOT A LA CERVEZA ALEMANA!!
¡¡TODOS A BEBER MAHOU!!
(Espera... ¿será catalana...? Joder, YA NO AGUANTO ESTE SINDIÓS!)

Alatriste dijo...

Efectivamente, gracias por darme la razón:

a) El margen de mejora de las líneas de transporte de energía es lo suficientemente amplio como para que nos preocupemos ahora por lo que pueda ocurrir en el futuro.

b) Precisamente por el incremento exponencial de la demanda, hemos de asegurarnos un adecuado control sobre nuestro propio abastecimiento.

Rebelde dijo...

Yo estoy con antetodomuchacope aunque no escuche la cope... eso sí, hay que reconocer que la mahou no es la mejor cerveza del mundo. Habrá que pasarse a las belgas...

Anónimo dijo...

antetodomuchacope - siempre fuisteis enigmático y epigramático y ático y gramático y simbólico y aunque os leo flemático sabed que a mí lo hiperbólico no me resulta simpático. Escribid claro pelota de don dinero y don poder.
Muñoz Seca - La venganza de don Mendo

Un amigo dijo...

Estimado Alatriste,

permítame continuar aportando información objetiva a este interesante intercambio de opiniones,

1) me temo que el movimiento de grandes volúmenes de energía eléctrica sobre distancias de 1.500-2.000 km pertenece a la ciencia ficción, tanto técnica como económica

1.a) porque cuesta más transportarla (por pérdidas en la red), que no transportar el combustible utilizado para generarla en centrales termoeléctricas (para nucleares, por supuesto, cuesta mucho menos, por unidad de energía, transportar el combustible).

1.b) porque el combustible se puede almacenar fácilmente, mientras que es complejo e ineficiente almacenar la energía generada.

1.c) porque las redes de largo recorrido son muy vulnerables desde el punto de vista de la seguridad, tan de moda últimamente.

No debe preocuparse, por lo tanto, porque "nuestros" kW vayan a perderse por esos mundos de Dios. Las tendencias modernas en generación apuntan precisamente a estrategias contrarias, es decir, a complementar las grandes centrales con minigeneración y microgeneración, y al acercamiento capilar de la producción al consumo.

2) permítame hacerle notar que su segunda propuesta, la cual viene a decir, resumida libremente, "precisamente por el crecimiento exponencial de la demanda, no hagamos nada sobre la demanda", difícilmente puede calificarse como estrategia de actuación sobre esa demanda. Veo que sigue siendo partidario de las antiguas estrategias de gestión de la oferta. Podría resultarle interesante una vuelta por http://dsm.iea.org/, donde la Agencia Internacional de la Energía ofrece información sobre lo que quiere decir gestionar la demanda.

Y un último e insignificante añadido, de naturaleza no energética, sólo política; si nos asustaban los alemanes, había que pensárserlo antes de firmar los Tratados de la Unión. Hubiera sido también bastante digno pensárselo antes de aceptar las millonadas de fondos estructurales y de cohesión en las que nos hemos revolcado durante este último ventenio. Casualmente, venían de Alemania en buena parte.

Cordiales saludos,

Alatriste dijo...

No quiero alargarme en demasía con el asunto, porque veo que está encallado totalmente. Precisamente yo entiendo más que nadie las cosas del honor...

Por mi parte, cierro el asunto con la siguiente noticia:
Economía/Empresas.- El Gobierno francés anuncia la fusión de Suez y GDF para evitar el acercamiento de la italiana Enel

http://www.invertia.com/empresas/noticias/noticia.asp?idDoc=1475291&idtel=RV023ENEL&span=&idNoticia=1475291

No merece la pena discutir que desde los 70 importamos energía de Francia (de origen nuclear) porque es más barata o de los intentos de zonas fronterizas para dejar de ser islas energéticas importando energía de otros países.

Modestamente creo que deberíamos tonar nota. Por medidas como estas unos países están siempre arriba y otros siempre abajo.

Entiendo que EEUU esté a favor del liberalismo económico, porque con su podería económico no hay nada ni nadie que se le resista. Pero extrapolar esa teoría a otros países no tan fuertes y quedar en manos de otros países, en sectores estratégicos como la electricidad o el agua (California la trae desde Alaska) puede resultar muy peligroso.

Un amigo dijo...

Estimado Alatriste,

creo que si de veras estuviese convencido de estar en lo cierto, sería menos agresivo.

Atentamente,

Rebelde dijo...

¿Agresivo? Yo no he apreciado agresividad en ninguna de las dos partes y sí un debate bastante entretenido y que da qué pensar...

No creo que las cosas sean tan simplistas. Ni un extremo ni el otro (como casi todo en la vida), pero en cualquier caso tenía entendido que la finalidad de la página era poder compartir con el autor del blog nuestras opiniones y reflexiones y, en el mejor de los casos, llegar a abrir debates enriquecedores.

Despachar los argumentos ajenos amparándose en una supuesta agresividad me parece un poco ingenuo, ¿no? Cada uno defiende sus posiciones y no creo que por ello se esté faltando al respeto de nadie.

Lo cierto es que sí da que pensar la maniobra francesa, sobre todo porque hay una cosa clara y es que España es un país de servicios con escasa o nula industrialización, dependiente de centros de decisión extranjeros hasta la extenuación.

Así se ha visto, por ejemplo, con el expediente de regulación de empleo de seat en fechas recientes. El fantasma de la deslocalización en nuestra industria automovilística, por seguir con el ejemplo, está ahí presente y puede afectar a decenas de miles de trabajadores en toda España, les está afectando ya de hecho. Esto mismo es extrapolable a otros sectores industriales.

No abogo por la treta de ZP de regalar Endesa a Gas Natural para que juegue con ella a su antojo y la destroce en una operación económica que no tiene ni pies ni cabeza y que me parece de lo peor articulado y más barriobajero en política económica de los últimos años, pero desde luego tampoco entiendo esta euforia colectiva que nos ha entrado a todos con E.on como si los alemanes hubieran desembarcado aquí a jugar a las hermanitas de la caridad o fueran a garantizar la cohesión y la unidad territorial española...

La situación actual es de guerra abierta en el sector energético europeo, y mientras las energéticas alemanas, italianas y francesas se muestran agresivas en su intento de crecer y aumentar cuota de mercado, las nuestras se esconden debajo de la mesa porque si Endesa es objeto de ataque ¿qué no podrá ocurrir con otras de menor tamaño como Iberdrola, Unión Fenosa, Hidrocantábrico...?

Negar que todo esto nos perjudica es negar la propia realidad y apelar a los fondos europeos que hemos recibido en los últimos años para aplaudir la opa me parece una necedad, francamente.

El Tratado de Roma no establece una libre competencia total, aguerrida y sin límites. En caso contrario ¿por qué orquestó el Gobierno alemán el nacimiento de E.on o por qué intervienen ahora los Gobiernos italiano y francés en la operación abierta ayer? ¿Por qué amenaza el Gobierno italiano con una crisis diplomática con Francia si ese libre comercio está tan consolidado y extendido en la UE? ¿Acaso no es Italia un socio fundador de la CEE? Cualquiera lo diría viendo cómo defiende cada uno a sus propias empresas...

Si a nosotros nos favoreció la entrada en Europa por la recepción de esas subvenciones alemanas a que alude, a la industria alemana (por seguir su ejemplo) le favoreció y mucho la entrada en Europa de países poco industrializado que venían, de hecho, a abrir el mercado de sus productos y servicios. Los países ricos e industrializados son los que más dan a los pobres, eso es cierto, pero las Comunidades Europeas se fundaron en 1952 y siguen siendo los mismos los que viajan en primera clase. No les habrá ido tan mal con el mercado único y la libre circulación ¿no?

No cabe negar las consecuencias negativas de la operación, que serán inferiores a las de Gas Natural para los accionistas, pero que van a repercutir sobre todos y, en particular, sobre los consumidores.

¿O acaso piensa, por poner un ejemplo cercano, que a E.on le importa mucho la industria del carbón en España o la central de Compostilla? Pues se mantienen gracias a la implicación de las eléctricas españolas que en ningún caso es obligatoria y que podría desaparecer llegado el caso (del mismo modo que ahora muchos de los componentes y motores de seat provienen de proveedores alemanes y no españoles). Si la preocupación de las cuencas mineras y de otras industrias "colaterales" era ya notoria con la OPA de Gas Natural en los últimos días no ha hecho más que aumentar a raíz del anuncio de la entrada en escena de otras empresas extranjeras y, en particular, de E.on. Basta con leer los comunicados de los agentes sociales y Administraciones públicas implicadas, así como la prensa leonesa o asturiana para verlo.

Todo ello por no entrar en el tema de la posible supresión del régimen subvencionado de producción de energía eléctrica que baraja el Ministerio de Industria y que repercutiría... ¿lo adivinan?... en el consumidor.

Un amigo dijo...

Interesante Rebelde,

Celebro que encuentre el debate entretenido. Es más, celebro que encuentre Vd. que esto sea un debate, porque muestra notable generosidad de su parte. En un debate se van discutiendo argumentos, con el objetivo de llegar o a un acuerdo, o a una comprensión de las recíprocas diferencias. Barrer argumentos debajo de la alfombra aleja un tanto de la categoría “debate”.

Dicho esto, aporta Vd. ideas, o valoraciones, sobre las que me interesaría comentar algunas cosas. Su abundancia de propuestas merece detallada respuesta:

1) la maniobra proteccionista francesa en el caso Suez-GdF -que no es estrictamente comparable, porque se trata de empresas públicas-, es francamente reprobable, y como ha sido claramente explicado por el comisario McCreevy, representa un rodillazo en las gónadas de la Unión. Ponerla como ejemplo “porque viene de Francia” me suscita una leve sonrisa, paralela a las que provocan las orquestaciones alemanas y los tejemanejes italianos que Vd. menciona más tarde.
Me gustaría subrayar una idea a fin de cuentas sencilla. Europa dejó hace cincuenta años de ser sólo un lugar físico, y se ha convertido, para nuestro bien, en un concepto jurídico, bastante detallado por cierto (véase, quien tenga paciencia, las 70,000 páginas del acervo comunitario). Hoy en día, una acción no se puede decir “europea” porque acontezca en el territorio de la Unión, sino porque corresponda a lo pactado en dicho acervo. Visto que dichas setenta mil páginas están razonablemente jerarquizadas, y tienen en su cúspide un Tratado que, en sus primeros compases, habla del “libre movimiento de capitales”, entre otras naderías, es fácil valorar la posición francesa anti-Enel, o la española anti-E.on, o la de los italianos defendiendo Montedison hace unos años, o sus cochambrosas bancas hace unos meses. Son posiciones contrarias al Tratado. Antieuropeas, aunque entre nosotros se haya votado por aplastante minoría a Butragueño, huy perdón, a la Constitución. Punto.
En su alegato hay errores conceptuales relacionados con ello. Como por ejemplo, cuando establece una comparación entre el “favor” obtenido de Europa por “nosotros” y por “la industria alemana”. Es un argumento débil, y equivocado. Débil, pues demostradamente también la industria española –véase el sector inmobiliario mediterráneo, y el sector de servicios inducidos- se ha beneficiado mucho de la Unión. ¿Qué vamos a hacer, una melée de patio de colegio, tirándonos de los pelos para establecer quién se ha beneficiado más? Y equivocado, Rebelde, porque habla de “favor”. Las autovías españolas hechas con los fondos europeos no son ningún favor, y quien lo vea así se equivoca gravemente: son la aplicación de un mecanismo plasmado en un tratado, libremente aceptado por las partes que lo suscriben. Lo mismito que se trata de hacer ahora, aunque duela. Pacta sunt servanda.

2) Una pregunta tonta. Puestos a compararse con Francia, o con Italia, que ahora está de moda, ¿por qué no proponemos la nacionalización del mercado de energía? ¿O es que sólo interesan las medias comparaciones?
La contradicción profunda en la que ha caído el gobierno Zapatero, y de la que no puede salir, como no puede salir ningún gobierno de derechas, es precisamente la que evidencia el modelo francés (no hablo de modelo italiano porque me vendría la risa floja). Pues el silogismo es despiadado: si un sector es tan estratégico, y necesita por el bien de todos de una intervención tan grosera y maldiestra como la que estamos presenciando, entonces se sigue necesariamente que dicho sector no puede estar en manos privadas.
Lo que ocurre es que uno de los inventos de finales del sufrido siglo XX -¡gracias, Margareta preclara, futura santa patrona, aunque seas anglicana, de las grandes putorronas!- ha sido el de las empresas construidas con el sacrificio del contribuyente que tienen que volverse privadas, para que los amigotes se hagan de oro, pero que al mismo tiempo tienen que seguir siendo, en esencia, públicas, porque el gobierno de turno tiene que disponer y mandar lo que se le antoje –para que los amigotes se sigan haciendo de oro-. Y claro, el creativo paralelismo entre física cuántica y ciencias empresariales no les ha salido bien; aunque la luz sea onda y corpúsculo al mismo tiempo, Endesa, que la produce, no puede ser pública y privada al mismo tiempo. Ahora, hay que reconocerles que lo de la alquimia lo bordan: el oro sigue fluyendo. Para los amigotes.
Ciertamente, Rebelde, calificar de “treta” la torpe maniobra del presente gobierno en el caso que nos ocupa es, de nuevo, de persona generosa. A mí me parece que está profundamente mal hecha y que les va a salir ciertamente mal.
Ahora bien, juzgarla terminantemente –caramba, no se puede decir que a Vd. le tiemble el pulso a la hora de dictar sentencia- de “lo peor articulado y más barriobajero en política económica de los últimos años”, es enternecedoramente ingenuo, y descuida algunos términos de comparación de relieve. Cuando se escriba la historia de las privatizaciones patrias de estos últimos años, Sir Francis Drake se revolverá en la tumba, de la rabia de no haber nacido en España a mediados del siglo XX, para poder participar en ellas. O por lo menos, de nuevo en el Reino Unido, pero bajo Margareta.

3) ¿Que acaso no haya leído Vd. con la suficiente atención las últimas intervenciones? Porque pienso que si lo hiciera, vería que la referencia a los fondos europeos que tan severo juicio le merece –permítame intercalar una nueva sonrisa, Rebelde- no aplaudía, ni mucho menos, a la O.P.A. alemana. Simplemente pretendía recordar que hay que ser coherentes, y que si se está en un club, hay que estar a las maduras, y a las duras. Nos parezca bien, o parezca mal, hay que ir humildemente a las 70,000 páginas de marras, y ver lo que está escrito, y respetarlas. No merece la pena desgañitarse en voceríos de corrala. Se suele quedar mal.

4) Hablar de “regalar” Endesa a Gas Natural es impreciso, y creo que malinterpreta las reglas básicas de una oferta publica de adquisición. Si los accionistas lo consideran un mal precio, basta no vender.
Un poco más adelante, siempre en la misma línea, formula Vd. una expresión tan vigorosa como axiomática al decir que “Negar que todo esto nos perjudica es negar la propia realidad”. Le agradecería que la explicite y desarrolle mejor, porque creo que hay mucha gente que, simplemente, no ve el nexo. ¿O se refiere Vd. a la situación de hostilidad y a las barreras proteccionistas? Es que como lo ha escrito no hay forma de aclararse, perdone. De cualquier manera, espero su comentario.
Agradecería especialmente que explicase “las consecuencias negativas de la operación, que serán inferiores a las de Gas Natural para los accionistas, pero que van a repercutir sobre todos y, en particular, sobre los consumidores”. Le anticipo mi punto de vista, para intentar merecer los menos punzantes posibles de entre sus venablos verbales: pienso que los accionistas que decidan vender, libremente lo habrán decidido. Los que decidan mantener posiciones, igual de libremente lo harán, conservando lo que en su día libremente compraron. Si ganan con ello, o si pierden, es su problema, como ciudadanos que decidieron jugar a ese juego con sus dineros. Me parece patético que me venga nadie a pedir mi compasión para el accionista que sufra consecuencias negativas por una operación conforme a la ley vigente; la pienso conceder el día que el accionista, en ganando, reparta su dividendo y plusvalía conmigo, es decir, cuando las drag-queen que vencieron el otro día en Las Palmas sean cardenales en Roma.

5) respecto a este espectro que da vueltas por Europa -¡ah, que nostalgia!- de la deslocalización, tan característico del tardocapitalismo, pienso que la mejor ristra de ajos no esté hecha de leyezuelas proteccionistas, sino de actividades con alto valor añadido, sobre todo de naturaleza intelectual y tecnológica. Pero invocarlo en este contexto es, como hiciera implícitamente Alatriste (y luego rehuyera discutir, cuando propuse hablar de costes de distribución y de pérdidas), difícilmente aplicable, porque no estamos hablando de industria manufacturera, sino de generación de energía. Lo que interesa en este caso es el binomio mercado+instalaciones productivas; las segundas sin lo primero son malamente explotables. Se equivoca Vd. al preguntar más tarde –un tanto cínicamente, me parece- si a E.on le importa algo el consumidor. Le importa lo mismo que a Endesa: en cuanto ciudadano, un higo seco; en cuanto cliente, todo. Porque sin clientes ya puede meterse las centrales, incluidas las torres de enfriamiento, por donde les salen los higos. Eso en cuanto a los privados: si hablamos de los clientes industriales, Rebelde, su temor anterior se deshace como hielo bajo el sol, porque se deduce inmediatamente que a una energética alemana no le interesará nunca que la industria alemana “deslocalice” (horrible verbo; pido perdón) de España, porque ¿quién le compraría entonces el rico kilowatio hora?

5) Los alemanes de marras, entrañable Rebelde, juegan baza exactamente a por lo mismo que Endesa o Gas Natural, es decir, despendolados a por el euro, a pillarlo antes del segundo rebote. El relativo juego de sociedad se llama “capitalismo”, y está asaz estudiado y descrito en multitud de textos competentes. ¿En que mundo flota Vd., cuando por contraposición da a entender que Endesa vaya a “garantizar la cohesión y la unidad territorial española”? A Endesa, que es tan alemana como española como zimbabweña, porque su única patria son los mercados financieros, se la refanfinflan esos nobles conceptos que invoca, por decirlo con elegancia, y con el respeto que Vd. me merece. Como se la refanfinflan la industria del carbón en España o la central de Compostilla. Otrosí digo de E.on, que es la mitad de su rebelde narrativa con la que estoy de acuerdo. Cuando una empresa capitalista es decente, y largo lo fío, lo que le interesa es la cuenta de resultados, y el valor de sus acciones. Cuando no lo es, pues véanse los casos Enron, Parmalat, y tantos otros. Por lo que concierne la relación entre fin y medios, Rebelde, Rebelde, ¿es que pretende Vd, evitar la independencia de Euzkadi, o de Catalunya, con una buena ley proteccionista, o casi mejor autárquica? ¿Qué pinta en este contexto la “unidad territorial”? Los medios para alcanzar los fines sociales que vislumbro tras esta su pintoresca expresión, y que probablemente comparto, son políticas y leyes, que deben obligar a cualquier operador en el territorio nacional: exigencias de capilaridad, tarifas máximas de conexión, garantías de capacidad, etc. Si a alguien le pareciesen cosas demasiado complicadas, vuelvo a lo de antes: que proponga la renacionalización, que ésa si que garantiza los fines. Bájese del guindo territorial, Rebelde. Endesa es tan “española” como Repsol, Telefónica o el Banco de Santander. O como E.on, o como Exxon.

6) Inciso lingüístico en lo económico. Las metáforas bélicas, tan caras a muchas ramas empresariales (sobre todo a la mercadotecnia) oscurecen la realidad y faltan al respeto. Las han popularizado el periodismo barato y deshonesto, y políticos aventureros -sí, Tremonti, ese grandísimo sinvergüenza, comparaba ayer la situación con el verano de 1914. Hablar de “de guerra abierta en el sector energético europeo”, “energéticas agresivas”, “objetos de ataque” equivale a desvalorizar el lenguaje. Guerra es lo de Irak, es el bombardeo de Dresden, es el desembarco en Okinawa, o la batalla de Guadalajara. Algo jodidamente duro, sangriento y asqueroso. Cuidadín, porque con el lenguaje también hay inflación.

7) Su referencia a la “libre competencia total, aguerrida y sin límites” … ¿a qué viene, si tiene la bondad de explicarlo? Una cuestión es el libre movimiento de capitales, y otra bien diversa las garantías de suficiente competencia. Las posibles amenazas a la competencia no están relacionadas con el origen nacional de los dineros que vienen a comprar una compañía, ni dejan de estarlo. Lo que parece ser pertinente, hablando de competencia, es la eventual posición hegemónica en el mercado que se pueda adquirir a raíz de la compra, que pueda perturbarla, y perjudicar a los consumidores. En alas de la rebeldía -que es noble motivo-, ¿no habrá mezclado Vd. en el presente sucedido, por un casual, uno de los argumentos que –razonadamente- se oponían a la operación de Gas Natural?

8) Para concluir este sano intercambio -¡menos mal que encontrado un alma compasiva que no rehúye un alegre peloteo antes de cenar!-, le agradezco sus ejemplos sobre las cuencas mineras, y sobre el régimen subvencionado de producción de energía eléctrica. Pues sacan de debajo de la alfombra el tema que allí colocara el furtivo escobazo de Alatriste: la cuestión de la estrategia energética. La protección absurda de las cuencas mineras viene de tiempos del franquismo –que, a pesar de sus retóricas con el pecho bien sacado, no volvió a cagar duro, con perdón, en poniendo la pezuña hendida en las cuencas, ni en los años que terminaban en cuatro, ni en los que corrían entre medias, por si las moscas-. Con el dinero –del contribuyente- que se ha echado abajo por las minas en el último medio siglo (aunque hay que reconocer que algo ha reaflorado de nuevo, en las operaciones alquímicas de la privatización –lástima que el contribuyente, ni olerlo) se habría hecho dos Silicon Valleys, en vez de medio Silicosis Valley. Hoy es más absurda que nunca. Sobre todo porque es un malvender hoy lo que valdrá mucho mañana, tal y como se están poniendo los mercados energéticos.

La subvención, que debería ser un instrumento de política económica, aunque por nuestros pagos se emplee a menudo como papel para envolver la piedra filosofal, hace mucho tiempo que carece de sentido sobre la oferta energética. Bien vengan sus supresiones por ese lado. Lo que urge, y urge atrozmente, es utilizarla para reducir la demanda.

Cordialmente,

Rebelde dijo...

Lamento haberle hecho perder el tiempo en responder detalladamente a mi "abundancia de propuestas".

En realidad no pretendía realizar propuesta alguna (ni creo haberla realizado), y tampoco desarrollé en realidad mi opinión sobre el caso que nos ocupa.

Tan sólo pretendía aportar algunas pinceladas sobre las implicaciones y consecuencias a largo plazo de esta operación.

Eso sí, creo que en caso de haberme tomado la molestia de meditarla y ponerla por escrito merecería tanto respeto como la suya, esté acertada o equivocada en mis planteamientos.

Por eso lo que más lamento es su actitud condescendiente y ese afán ridiculizador de la opinión de los que aquí nos hemos atrevido a intervenir.

Está claro, o Usted tiene una formación y un nivel intelectual muy superior al de los "comentaristas" de este blog o yo estoy francamente por debaje, por lo que me retiro y desaparezco. Puede considerarse justo y aplastante vencedor en el torneo. No quiero luchar contra esas armas.

Y que conste que sigo con la metáfora bélica a sabiendas y a propósito, dicho en castizo, porque me da la gana.

Un amigo dijo...

Estimada Rebelde,

siento su reacción, y le pido disculpas, por si la he hecho sentirse mal.

Le pediría amigablemente un poco más de equilibrio: me preocupa ver que en un post encuentre en mi intervención, literalmente, ingenuidad, necedad, y negación de la realidad, y que en otro inmediatamente sucesivo hable de condescendencia, de afán ridiculizador, de nivel intelectual, de superioridad aplastante ... La verdad es que, aún no entusiasmándome ningunos, prefiero los primeros calificativos, si fuera forzoso elegir. ¿No estará quizás la objetividad en algún puntito intermedio?

A hablar se aprende hablando. A escribir, escribiendo. Y a debatir, debatiendo. Hay mucha gente que cuando opina -término que yo considero bastante equivalente a decir que "propone"- se espera o una adhesión blanda, o una negativa vehemente. O que se le salgan por la tangente, visto que rima; la mayor parte de los intercambios actuales son del tipo: [Pregunta] ¿Y a Vd que le parece A? ["Respuesta"] Mi opinión sobre M es que ...

Y como consecuencia, les suena raro cuando les responden a lo que han dicho. Mire que las respuestas son como cualquier guiso: aportan una pizca de datos, un puñado de opiniones, y seguramente también su generosa cucharada de equivocaciones. Si hay voluntad de hablar, se trata de leerlas, y contestarlas.

Vd. está en su derecho de continuar a utilizar metáforas bélicas, por supuesto. Reconozca, le sugiero, el derecho de otros a responder a palabras fuertes con ironía. Parece poco deportivo el empezar a lanzar piedras verbales, para luego retirarse indignada, diciendo de Vd. misma cosas que no son justas, a la primera bola de nieve que recibe en la nariz. Me reservo el derecho, estimada, a utilizar la bola de nieve. En legítima y sonriente defensa.

Cordialmente,