08 julio, 2007

SEXO PARA GILIPOLLAS Y GILIPOLLOS.

Hay que verlo para creerlo. No hay mejor catálogo de las estupideces que hacen furor en esta sociedad atrofiada y papanatas que ciertas revistas “femeninas”, revistas para féminas jovencitas o que quieran sentirse tales, aunque estén más pasadas que un yogur del pleistoceno. Un servidor se troncha de vez en cuando ojeando la revista Nosotras, auténtico vademecum de la memez con preservativo. Ya he señalado aquí alguna vez que si a algún grupete de varones se le ocurriera perpetrar el equivalente masculino de dicho panfleto, ardería Troya con los epítetos, que si machistas, que si retrógrados, que si tienen la inteligencia en el pirulín. Pero lo hacen unos cuantos listillos para atontarlas a ellas y todo son parabienes y mira qué progre y hay que ver qué total.
La última joya de la revistilla de marras viene esta misma semana en forma de artículo (?) titulado ¿Eres ecosexual?... practica el sexo ecológico. Reconozco mi morbosa perplejidad al leer el título, título que también serviría para alguna publicación de secta católica ultraconservadora que la emprendiera contra condones, cremas y aparatos a pilas para el orgasmo electrónico. Pero no, aquí el apareamiento se da propiamente entre el catecismo del sexo chachi y el sector más tontaina del ecologismo ecuménico, y está detrás nada menos que Greenpeace, lo cual ya te deja pensando que no hay con quien contar en este mundo perdido.
Resulta que, al parecer, Greenpeace se ha sacado de la manga diez reglas para el sexo sostenible, que no es lo que ustedes están pensando, sino la manera de darse al folleteo sin dañar el medio ambiente. Resumo dichas reglas, para general escarmiento.
1. Hacérselo con la luz apagada o de día, para no gastar energía eléctrica.
2. Si se manejan frutas para el menester amatorio, procúrese que no sean transgénicas.
3. No uses marisco como afrodisiaco, pues anda la fauna marina de capa caída y no está bien meter la gamba.
4. Nada de revolcarse en el jardín, pues puede haber pesticidas y fertilizantes distintos de los que tu llevas en los pies y ahí.
5. No uses lubricantes derivados del petróleo y empléalos naturales (?), tipo escupitajo.
6. Nada de accesorios penetrantes que lleven PVC.
7. Si os da por ducharos, hacedlo juntos para ahorrar agua.
8. Si os encamáis para el evento, mirad que la madera lleve el sello FSC, que no quiere decir “fornica sobre cama”, sino que la madera proviene de un bosque ecológicamente explotado.
9. Si jugáis a disfrazaros, hacedlo de Bush y del presidente de la Cumbre de la Tierra, aun a riesgo de que se os quiten por completo las ganas.
10. Y la que llaman regla de oro: Haz el amor y no la guerra. Mira qué original.
Alucino. No había leído cosa más tonta sobre sexo desde que salí del colegio de curas.
Si después de tanta regla aún sigue usted con ganas, enhorabuena. Pero puede que traiga más cuenta hacerse monje cartujo que montárselo con una dama que vaya con semejante reglamento en el canalillo. No me jodas: lo único que cabe decir. Tiene más morbo una misa en el Vaticano que semejantes catecismo para mindundis.
Y el caso es que se trata de una buena ocasión perdida, pues, ya metidos a comerle el tarro a la gente para bien del planeta, se nos podrían ocurrir unos cuantos consejos mucho más razonables. Allá van algunos.
a) Si follas en el monte, no dejes los condones colgados de los pinos, que están los bosques que parece navidad perpetua.
b) Si te lo haces en una solución habitacional de treinta metros, no grites de esas maneras, rediez, que las paredes son de papel y la gente tiene que dormir.
c) Si te va el rollo de los cueros, procura que sean sintéticos, que las pobres vacas no tienen la culpa de que a ti te ponga el látigo.
d) Si llevas compresas con alitas, no las siembres por el campo, pues ni vuelan pese a semejantes extremidades ni arraigan por muchas que siembres.
e) Por regla general, no tires las compresas ni los tampax por el water, que luego van todos a las redes de los pescadores de bonito.
f) Si te empecinas en la dichosa lluvia dorada, dile a tu pareja que no coma espárragos, que ese tufo es malsano.
g) Si en plena expedición táctil detectas silicona, no preguntes la marca ni el fabricante, pues te quedarás a dos velas y más solo que la una.
h) Si andas todo el rato con las bolas chinas para arriba y para abajo, búsca bolas autóctonas, o bolos, pues los chinos nos están haciendo competencia de lo más desleal.
i) Si te empecinas en remojar las partes de tu contraparte con algún licor, usa Don Simón y no malgastes de semejante manera el Möet Chandon, que hay gente que pasa hambre, hombre.
j) Si eres dado a la fotografía íntima, cuidadín con el flash, que tu pareja puede quemarse.
k) Si te encanta el porno, graba para esos momentos el debate sobre el estado de la nación, que para algo tiene que servir semejante despendole dialéctico.
Y la regla de oro: si eres cuarentón o más, hetero y amigo de zamparte un chuletón antes y otro después, no lo vayas contando por ahí, pues estás más anticuado que un político decente.

4 comentarios:

roland freisler dijo...

La f)- lo de la lluvia dorada y lo del espárrago como que no lo acabo de comprender.

malleus dijo...

a mí me sorprende que hayas entendido el resto de las letras

roland freisler dijo...

malleus
¿por qué le puede sorprender algo a su autoproclamada fineza intelectual?

malleus dijo...

Rolandito, vida, no molestes a papá