10 agosto, 2007

Culturas y culturas

Un magnífico cuento de Flannery O´Connor titulado “El geranio” nos muestra a las mil maravillas que lo del contraste, o el choque, de las culturas ni es nuevo ni tiene que ver necesariamente con el asunto de la inmigración. Se ha dado también, y se da, dentro de las fronteras de cada Estado. El cuento refleja con sensibilidad y un punto de humor la perplejidad que a un viejo del Sur de los Estados Unidos le producía su nueva vida en Nueva York, en casa de su hija. Allá en su tierra habían sido educados en la estricta separación entre blancos y negros y en el convencimiento de la natural superioridad moral y jurídica de los primeros. Cuando le toca habitar un edificio en el que también moran negros y viven en aproximada igualdad, no es capaz de asimilarlo. Se enfada con su hija, se rebela, quiere marcharse de ese que considera mundo echado a perder. Y eso a pesar de que recuerda con cariño sus expediciones de caza y pesca con un criado negro allá en su pueblo de origen, negro amigo, pero criado, como no podía ser de otro modo a tenor de los esquemas allá heredados.
¿Alguien en sus cabales lamentaría aquí y ahora la pérdida –en lo que se haya perdido o se vaya perdiendo- de aquella cultura, de aquellos valores culturales del Sur de Norteamérica? ¿Opina alguno que en el Nueva York de la primera mitad del siglo XX que el cuento dibuja deberían haberse creado espacios de tolerancias para aquel racismo o aquel machismo que comenzaba, trabajosamente y por fortuna, a marchitarse?
Ese perplejo ciudadano de la narración podría ser un viejo machista hispánico, desconcertado ante la imparable igualación social y jurídica de las féminas, perplejo ante las mujeres que trabajan, mandan, se equiparan a compañeros y maridos y viven como su conciencia y su sentido de la libertad les dicta. No se trata de perversiones individuales, como a veces se quiere aparentar, sino de resquicios de otro tiempo, secuelas de una “cultura” milenaria, expresión parcial de una cosmovisión completa y que inspiró desde el arte y la vida religiosa hasta las instituciones y la convivencia cotidiana. Es una cultura, la machista, que se extingue, felizmente. ¿Pero acaso no dicen muchos que es triste y lamentable que las culturas mueran? ¿No les parece a tantos penoso que la síntesis de modernidad y globalización acabe con las maneras tribales de antaño, asfixie las concepciones del mundo de grupos enteros? ¿Reconocemos un derecho residual al machismo para esos últimos especímenes de una sociedad acosada? A que no, ¿verdad? Estamos de acuerdo en eso. Entonces, si es bueno que la cultura machista perezca aquí, ¿por qué tanto cuento y tantas zarandajas con los derechos colectivos de otras culturas brutalmente machistas? ¿Por qué el privilegio del machista extranjero, inmigrante? Si somos relativistas culturales, seámoslo hasta las últimas consecuencias y sin parar mientes en el lugar, las costumbres o el libro sagrado en que cada uno mamó sus convicciones. Si no lo somos, obremos en consecuencia.
El viejo Dudley del cuento se cae un día en las escaleras de su edificio y sufre intensamente cuando su vecino negro lo levanta y lo lleva del brazo hasta su casa. Luego es insultado y amenazado por otro vecino blanco. Se siente en un mundo ajeno y hostil, lejos de su arcadia feliz; feliz al menos para él. Aquel paraíso suyo con sirvientes negros y obedientes hijas. No tiene retorno. Que se repita una y mil veces la historia.

10 comentarios:

roland freisler dijo...

i) Una de indignación - el hijo de la gran puta del violador del chándal ha vuelto presuntamente a realizar sus "hazañas" en La Coruña ¿para cuándo la venganza privada en los delitos de violación y violencia de género?
ii) más indignaciones - otros 2 obreros (que yo haya tenido noticia) sen han roto el alma ayer cayéndose uno en Huesca desde 15 metros de altura y otro en Asturias desde 20 metros ¿le importa a alguien? , la lista de mujeres asesinadas cada año repugna , pero ¿la de los obreros/as que mueren "accidentalmente" a quien solivianta?
iii) el cuento que Vd cita es eso, un cuento con moralina y tal. Yo en Almería viví en Aguadulce en un edificio Babel que tenía su tela, pues yo me llevaba con la media docena de españoles/as ¡joder! y con una de las brasileñas del noveno y no me hacía falta nadie más y si me llego a caer y me coge una negrita, pues como Dios pero si me coge un negrata, antes subo a rastras como el del chiste : ¡Vaya borrachera que traías ayer por la noche desgraciao! ¡a rastras volviste a casa! ¿a rastras, volví? ¡claro que volviste a rastras, como que ha tenido que traer hoy tu silla de ruedas el del bar de enfrente!

Sra. Castro dijo...

Pretender que el machismo es algo que se extingue es una ilusión. No hay que fijarse en las culturas que vienen de fuera, podemos mirar a nuestro alrededor y mirar la de actitudes sexistas que se perpetúan y se perpetuarán per secula seculorum: publicidad, mundo laboral, vida privada, formas de hablar... si miramos alrededor con mirada atenta no puede dejar de recorrernos un escalofrío. Lo que pasa es que preferimos no mirar y jugar a creer que el machismo es un recuerdo, una costumbre, una tradición de antaño. Ja.
Para nuestra vale un botón, así que me permito recoger un fragmento del comentario que me antecede: "y si me llego a caer y me coge una negrita, pues como Dios pero si me coge un negrata...".

roland freisler dijo...

Sra Castro
El comentario que Vd entrecomilla no es machismo, es discriminación positiva que hace un comunitarista europeo. A mí me gustan todas las mujeres (excepto las terriblemente feas, las feas con inteligencia también me van por ejemplo : la profesora Aurelia Alvarez)
No puedo ser machista ya que tengo una hija, madre, hermana, primas, sobrinas, amigas y amantes.Y deseo que tengan los mismos derechos que yo.
¿No puedo rechazar la ayuda que me intente dar un negrata? ¿por qué?

Garciamado
me gustaría que me descifrara
i) ¿Qué quiere decir el profesor Atienza cuando opina que : "entre el derecho y la moral existe una conexión no sólo en cuanto contenido, sino de tipo conceptual o intrínseco"?

roland freisler dijo...

Abundando más
está muy bien que nos asquee el machismo pero hoy en Cuenca (que yo sepa , que alguno más habrá muerto hoy seguro )han muerto otros cuatro trabajadores "accidentalmente". Mire a ver profesor, si le da a Vd por organizar algún acto de protesta semanal (si lo organizo yo, no tendría repercusión), del estilo que hacen en la plaza de Botines "los lunes sin sol" cada semana en que, lamentablemente, asesinan a una mujer. Podría ser en el mismo Botines los martes de cada semana que muera algún obrero, tendríamos manifa todas las semanas, pero al menos habría algo de eco.

Anónimo dijo...

Es una pena lo de los cuatro trabajadores de Guadalajara, aunque en esa noticia lo de menos era que eran trabajadores. Todos los años ocurren desgracias en cadena en las fosas: uno cae desvanecido y los siguientes van cayendo tratando de rescatar al anterior. Suelen ser familiares. Suele ser por imprudencia, por desconocimiento, por no tomar precauciones, por no tener miedo. No sé cómo ha sido en este caso.

roland freisler dijo...

Anónimo
Lo de menos es que eran trabajadores ¿cuándo es lo de más?

Sra. Castro dijo...

Apreciado Roland.
No es cuestión de derechos, que también. Es cuestión de la manera en que los hombres piensan en las mujeres, meramente como un objeto sensual (que no sexual). Usted mismo reconoce que le gustan todas las mujeres excepto las feas y tontas. Si una mujer tiene esas dos cualidades, ya no la puede concebir como un objeto que le dará deleite (sea del tipo que sea). Si una mujer dijera que no le gustan los hombres feos y tontos la tacharían de frívola.
Por otra parte, para la mujer del s XXI, inteligente, autónoma, preparada, el que sus compañeros varones no vayan más allá de segregar pensamientos del tenor "que si me caigo me recoja una mujer bella" no deja de ser frustrante, pues demuestra que se nos sigue midiendo por nuestra belleza y que el resto es accesorio.
Pero no pierdo de vista que este tema que tratamos (el de esa supuesta discriminación positiva que usted apunta) es un mero divertimento (aún siendo importante para mi como mujer) en comparación con la realidad de los trabajadores muertos.
Y es que hay muchas cosas en las que poner mano, por desgracia, y lo de la manifestación que alguien sugiere no deja de ser una propuesta muy interesante.

Saludos.

roland freisler dijo...

Apreciada Sra Castro
i) Generaliza Vd precipitadamente al afirmar : "...en que los hombres piensan en las mujeres..." ¿todos?, ¿no hay ni cinco que se libren para salvar Sodoma?
ii)Vd dice que "si una mujer a mí me dice que los hombres feos y tontos no la gustan yo pensaría que era frívola", pues no, yo pensaría : esta mujer para los tíos es como yo para las tías, ole su coño. Ser fea/o y tonta/o es una gran desgracia, excepto si es muy rica/o en que ya la cosa cambia y si no, que se lo pregunten a la mujer de Carlos IV, vea los retratos de Goya y dígame ¿qué hombre se podía follar a eso si no fuera por alguna merced? o ¿alguna plebeya así de fea podía soñar follarse a un guapo de la época como era Godoy? trasladémonos a los tiempos modernos y respóndase a Vd misma Sra Castro ¿se follaría Vd a un feo tonto teniendo la posibilidad de chingarse a un guapo inteligente?
iii) Otra generalización precipitada y hombre de paja cuando dice : "...ya no la puede concebir como un objeto que le dará deleite (sea del tipo que sea)..." . Respondiendo al hombre de paja : yo nunca he dicho que una mujer sea un objeto, le repito que tengo mucha familia mujeres y lo que quiero para mí, lo quiero para ellas y a la generalización : claro que puedo concebir que una fea tonta me pueda dar algún tipo de deleite, por ejemplo, un buen masaje, puede tener una voz maravillosa y cantar muy bien, etc...
iii)No sea tan susceptible con lo que si me caigo tiene que ser una bella la que me recoja, vea que dije negrita y no la adjetivé,la historia era oponerme al cuento que mencionaba garciamado, pero ya de pedir que te recojan, es verdad que cuanto más guapa sea la que me recoja mejor y yo no es que catalogue a las mujeres, es la naturaleza la que lo hace y la combinación genética y una guapa es más guapa que una fea ¿o no? y el resto, no es accesorio.
Además las mujeres (no todas) tienen tambien sus preferencias y las hay, se lo aseguro yo, que no están con un feo ni aunque se apellide Briatore.

Sra. Castro dijo...

Amigo Roland
Perdón si con mis comentarios se ha sentido aludido. Mi intención era generalizar, no dudo de que su visión de la mujer y lo femenino sea la que me indica en su contestación.
Siguiendo con los tópicos, por supuesto que me follaría a un feo tonto: si fuera un maestro del folleteo. Lo que demuestra que siempre hay que dar una oportunidad.
Y por cierto que hace poco vi no sé qué libro en el que hablaba de como, inconscientemente, se responde a la belleza. Por lo cual un guapo tiene más posibilidades de, por ejemplo, conseguir un empleo o de que le atiendan mejor en un restaurante.
Los guapos lo tenemos todo más fácil ;)
Saludos.

roland freisler dijo...

Querida Sra Castro
Me extraña que un feo fuese un maestro del folleteo, por falta de práctica, pero bueno, pongamos que adquirió práctica en los prostíbulos o practicando con la fea del pueblo. Y como hablamos de un feo, no de uno menos guapo que otros sino de un feo o bien lo hacen con la luz apagada y las ventanas cerradas a cal y canto para que no entre un resquicio de luz y no ver a quien está Vd dando la oportunidad o tendría Vd que hecharse lubricante en la vagina como por un tubo para que pudiera entrar el feo.
Aparte mi pregunta era si Vd se follaría a un feo pudiendo escoger con un guapo y el guapo seguro que sabe follar mejor que un feo (por lógica y casi sin excepciones)y si no , la mujer que tenga el pirulo de un guapo en la vagina le da igual que el guapo se mueva mejor o peor, que del gusto de follarse a un guapo se derrite casi incluso si el susudicho guapo fuese eyaculador precoz de esos.
Pero Sra Castro, me encanta de Vd que pueda planterase tener un amante feo si lo hace bien.