22 mayo, 2007

Otra vez Savater en El País.

Como se dice una cosa, se dice la otra. Vuelve El País a publicar artículo de Savater, para gozo de un servidor y unos cuantos más y para desesperación de los que, como Mileurosamatoris, lo ven como un sujeto lamentable, mucho más lamentable que Arnaldo y Pernando, luchadores por la libertad y la democracia que se juegan la vida y el tipo por sus altos ideales.
Habla Savater con fina ironía de las cosas que dice Pérez Royo. ¿Este Pérez Royo no era uno que corría la maratón de Nueva York? ¿Cuándo lo van a nombrar Secretario de Estado de Deportes o algo así?
Por cierto, tampoco está nada mal la columna de hoy de Rosa Montero.
Copio el artículo de Savater.

Indios y sociólogos. Por Fernando Savater.

No sé si a ustedes les pasará igual: si a mí me tomasen por tonto Habermas o Vargas Llosa, por ejemplo, lo aceptaría con resignación puesto que a su lado probablemente lo soy; pero que me consideren idiota Conde Pumpido o López Garrido, por no hablar de Pepe Blanco... vaya, es algo que le humilla a uno. Y mi impresión general es que este Gobierno ha decidido que lo mejor es tratar a la clientela levantisca como si no tuviese demasiadas luces -"¡pero qué sabrá usted!"- incluso cuando se les está intentando dar en vez de liebre ya no gato, sino rata disecada. El truco empleado es elemental aunque repetido con renovado énfasis: consiste en decir que en modo alguno se va a hacer o a consentir algo y luego hacerlo o consentirlo pero llamándolo de otro modo. Por tanto, el Gobierno nunca pactará con ETA un precio político del final de la violencia, pero ofrece una mesa política en cuanto acabe la violencia o si se suspende un rato suficientemente largo; no excarcelará a De Juana Chaos, pero se complacerá en verlo paseando fuera de la cárcel, que no es lo mismo; no absolverá de apología del terrorismo a Otegi, aunque no se extrañará de que no se le condene; no permitirá a Batasuna presentarse a las elecciones, pero autorizará decenas de listas de ANV que son "pacíficas y legales" aunque funcionen a todos los efectos como si fueran de Batasuna y por tanto parezcan de Batasuna, qué desconfiada es la gente; y por supuesto no se han reunido últimamente con los delegados etarras con fines de mercadeo, digan estos lo que digan, aunque de vez en cuando se les acerquen a buscar información, que no todo lo resuelve Google. Siguiendo así, el día que ETA pegue un tiro a alguien no se tratará de un asesinato propiamente dicho, sino todo lo más de otro afortunado que pasa a mejor vida...

Lo de las listas de ANV, sobre todo, está convirtiéndose en un auténtico máster de cómo tomar el pelo desde el Gobierno a la resignada grey de los gobernados. A cada telediario apretamos el cinturón de los embelecos un punto más. No sólo hay que creer que Batasuna no se presenta ni poco ni mucho a las elecciones gracias a la firme diligencia gubernamental, no sólo la parte autorizada de ANV nada tiene que ver con ETA pese a los apoyos que recibe de y brinda a los proetarras, sino que según el Fiscal General hasta se ha ido demasiado lejos en el celo prohibitivo. ¡Y aún hay quien pretende encerrar a la sufrida gente abertzale en un Guantánamo electoral! Es lo que viene a explicarnos a los duros de entendederas Javier Pérez Royo en Liquidación electoral de una minoría (EL PAÍS, 19 de mayo de 2007). Con la misma elocuente vehemencia con que otrora justificó a quienes iban a las puertas de la cárcel de Guadalajara para hacer la ola a los condenados del GAL, hoy denuncia que se está intentando ante nuestros ojos nada menos que la liquidación electoral de 150.000 o 200.000 ciudadanos españoles del País Vasco a los que se priva en la práctica del derecho de sufragio. Y así será, si se les impide votar de la manera que cada uno de ellos considere individualmente apropiada y se vean obligados a ejercerlo de la manera que los demás le imponen. A esos perseguidos solamente se les deja la opción de apoyar las candidaturas de los partidos que no les gustan o de abstenerse, es decir que se les condena al limbo electoral. ¡Menudo atropello! Por lo visto, no basta que haya candidaturas nacionalistas, nacionalistas radicales o francamente independentistas. Si el público lo demanda, es imprescindible que se autoricen también otras que no se desliguen de la violencia terrorista, que apoyen la estrategia de ETA y que recauden para ella financiamiento y audiencia política, abierta o encubiertamente. El derecho fundamental de elegir debe primar sobre la condición democrática o no de lo elegido, sea lo que sea. ...Pues fíjense, yo no me lo creo. Puede que el derecho, sea constitucional o de otro tipo, no siempre coincida punto por punto con el sentido común del lego pero tampoco es una pieza absurda como las del teatro de Ionesco. Y hay argumentaciones jurídicas que corroboran en este caso el escepticismo ante los razonamientos de Pérez Royo: remito al lector a la obra de otro catedrático de derecho, Carlos Fernández de Casadevante, La nación sin ciudadanos (ed. Dilex) cap. VIII, titulado "Ni todas las ideas, ni todos los proyectos políticos".

Pero si por un momento acepto el planteamiento de Pérez Royo, entonces yo también temo formar parte de la minoría electoral liquidada. Porque yo tampoco tengo un partido a mi gusto al que votar. Yo quisiera votar a un partido socialista con una firme posición de rechazo tanto ante el terrorismo de ETA como ante sus pretensiones políticas, un partido socialista que se atuviese al espíritu y la letra del Pacto Antiterrorista tal como fue redactado en su día, un partido socialista que buscara en este punto político fundamental el apoyo del resto de los constitucionalistas y que no debilitara el diseño unitario del Estado de Derecho para conseguir apoyos de los nacionalistas periféricos que no creen en él por mucho que tales concesiones garantizasen su hegemonía en el Congreso. Y como tal partido socialista de mi ideal no existe y por otra parte no puedo inclinarme por una derecha empeñada en el terreno educativo en preferir feligreses obedientes a ciudadanos conscientes, me veo obligado al limbo del voto en blanco. ¡Ay, que zapatética situación la mía! ¡Arnaldo, Pernando, cómo os comprendo y compadezco!

En una de las historietas del genial Fontanarrosa, el gaucho don Inodoro Pereyra se enfrenta a los indios que llegan en destructivo malón. "¿Qué pretendéis?", les pregunta y el jefe responde: "Vamos a arrasar vuestros campos, quemar vuestras casas y violar a vuestras mujeres". "Pero... ¡eso es una barbaridad!", comenta don Inodoro y el otro responde: "Ah, no lo sé, yo soy indio, no sociólogo". En el País Vasco, los indios del malón abertzale siguen manteniendo sus pretensiones tradicionales, pero ahora renovadas y reforzadas: intimidar a los oponentes políticos, extorsionar a la población social y económicamente, convertir su ideario de máximos en un trágala obligatorio para todos del que sólo están dispuestos como mucho a negociar los plazos de cumplimiento. Ya lo están demostrando en la campaña electoral en el País Vasco y hasta el ministro de Justicia lo ha experimentado en carne propia (como no hay mal que por bien no venga, al menos tras los incidentes de Sestao seguro que Fernández Bermejo no necesitó recurrir ese día a ningún laxante). Y después de las elecciones, podemos prepararnos para lo peor. Pero claro, los indios no tienen por qué ser sociólogos. Ese papel lo cumplen otros, que nos explican sus intenciones fundamentalmente pacíficas, su deseo de renunciar a la violencia aún no del todo maduro, las posibilidades futuras de entenderse con ellos porque entre gente de izquierda todo acaba arreglándose, sus derechos vulnerados por la inicua Ley de Partidos y los intolerables caprichos de la derecha montaraz que se empeña en hablar de terrorismo para que la gente no se pasme como es debido ante los logros económicos y sociales del Gobierno. Nunca les habían faltado a nuestros indios proetarras voces sociológicas de elucidación y encomio, pero nunca antes las habían tenido tan abundantes y situadas a tan alto nivel en el ordenamiento estatal.

Ya sé que estas elecciones municipales no son ni debieran ser unas primarias, pero me temo que en gran medida van a funcionar como tales. Porque algunos estamos preocupados sin duda por la corrupción urbanística y temas afines, pero por mero instinto de conservación sentimos otras cuestiones como prioritarias. Y no podemos dejar pasar esta oportunidad de mostrar con la ocasión de voto que se nos ofrece nuestro rechazo ante la explicación sociológica y la ambigüedad gubernamental que refuerza en lugar de impedir el peligro que corren nuestras cabelleras.

9 comentarios:

Un amigo dijo...

¿Pero no habíamos quedado en que El País le rechazaba los artículos a Savater, http://garciamado.blogspot.com/2007/05/diario-independiente-ii.html?

Yo no me aclaro ...

malleusamatoris dijo...

Querido "Un amigo": lo preocupante de este asunto no es la supuesta incoherencia del señor García -que se ha cubierto las espaldas con la capa de la ecuanimidad: "quien dice lo uno dice lo otro"...- sino el que se pueda condenar a un medio porque publique o no a Savater. Es lo que faltaba. El artículo de Savater era horrible y caía en estereotipos lamentables que ya he criticado aquí. El País es muy dueño de no publicar a Savater, aunque sea, en palabras del majadero de Arcadi Espada, "el primer intelectual del país". Huy, que no publican a Savater, mira tú qué malvados. Caramba, me equivoqué, sí lo publican, parece que no son tan nefandos. Aquí sí que existe incoherencia, Un amigo. De un Blog que critica hasta la extenuación -sí, es usted un pelín pelma, sr. García- las vacuidades ideológicas y que hace de la independencia y de la objetividad una bandera, se podría exigir la consistencia de no inferir que todo lo que dice Savater es bueno, loable, valiente, progredeverdaddelabuenaynocomo esosfalsarios, etc. Pero no. Está claro que hasta los anarcojonudos -libertarios encantados de conocerse a sí mismos y prácticamente sólo a sí mismos- tienen sus santurrones.
Por cierto: yo no prefiero a Otegi o a de Juana antes que a Savater. Esa ligereza sólo es propia del que de manera, de nuevo, mecánica e irreflexiva asocia la crítica de algo a la defensa de su opuesto. La crítica al comunismo no me arroja en los brazos de la escuela de Chicago. Pues lo dicho. Está en su derecho a ser simple, pero no en el de imputarme a mí su simpleza. Pruebe con Lagunilla, que obtendrá mejores resultados.

Garciamado dijo...

Pues, "Un amigo", resulta que un artículo se lo rechazaron y el siguiente no, igual que los anteriores tampoco se los habían rechazado. Puesto que le aceptaron el siguiente, ¿deberíamos haber callado el hecho de que no le publicaron el anterior? ¡Huy, que me pongo ecuánime!, ¡qué horror!
Por supuesto, El País es libre de publicar a Savater o a quien le dé la gana, y cualquiera de nosotros es libre de apreciar o criticar a ese periódico o a cualquier otro. Incluso es cualquiera de nosotros tan libre de gustar de todo o casi todo lo que diga Savater como de llamar majadero a Arcadi Espada. ¿Será que somos simples? O, por poner otro ejemplo, cualquiera puede criticar a los que van de científicos de la política y, al tiempo, poner en el comentario una cita de Weber y otra de Lafargue, como quien no quiere la cosa y para parecer metacientífico de la política o exquisito intelectual sin mayores pretensiones.
También opino, modestia aparte, que tiene más mérito ser un simple y un anarcojonudo encantado de conocerse a sí mismo, pero a cara descubierta, que un valiente que firma con alias para decirles cosillas a los que ponemos nombre y foto.
Igualmente lo de pelma lo asumo, pero no es mi intención que me lea nadie que pueda cansarse. Mira que si ni siquiera en el blog propio puede uno andar a vuelta con sus manías, sus obsesiones y su simplezas... Creo que lo de pelma va más que nada porque suelo contar lo poco simpáticos que me caen ZP y sus mariachis. Y me pregunto: ¿por qué no lo(s) defienden -seguro que pueden muy bien- en lugar de llamar pelma al que lo ataca en un medio tan particular como este?
Puede cada uno en este blog hacer lo que quiera, y yo encantado (vaya, ya me ha vuelto la dichosa ecuanimidad simplona), pero cuando digo cosas de ZP las reacciones críticas han sido siempre de este tenor: o decir que qué pesado me pongo y que no merece la pena tomarla así con el personaje, o que anda uno haciéndole el juego a la derecha, o que lo de Iraq sí que fue la leche. Pero en casi dos años que lleva este blog me parece que ninguno ha dicho una palabra ni a favor de Zapatero ni del PSOE de hoy. ¿Tal vez sería lo ideal que nadie dijese tampoco nada en contra?
Voy a intentarlo, palabra: procuraré dedicar las entradas venideras a asuntos como la arquitectura mudéjar, la poesía noruega actual o los taninos del tinto de Valdepeñas. Verás qué bien y qué amigos todos.

malleusamatoris dijo...

Yo no me quejo de su incoherencia. Me quejo, precisamente, de su coherencia, que enjuicia -eso sí, siempre- a un diario según publique o no a un autor concreto. Y esto por supuesto que puede decirlo; sucede que, además, debiera razonarlo. Y aquí ya no vale el relativismo barato tan usado hoy en debates televisivos -"lo digo yo y me respetas como yo te he respetado a ti"-. Me parece impropio de usted acudir al "no te metas conmigo, que yo digo lo que me parece". Más aún -sr. garcía el lenguaraz- el escandalizarse porque llame majadero a Espada, a no ser que aflore ese mojigato selectivo que, reconozcámoslo, todos llevamos dentro para según y qué cosas. Hombre, sr. García, no me saque el peloempechismo del aquí estoy yo dando la cara, que me descojono. Usted sabe por qué escribe: por su ego. Y yo sé por qué lo hago: por mala hostia. Usted necesita del re-conocimiento como yo del anonimato. Sólo con una careta se puede decir la verdad, decía –más o menos- Wilde (si es que me permite la cita- Por cierto: asumo sus definiciones. Mi discurso obviamente es metacientífico, aunque no de la política, que es cosa imposible y sí, me considero bastante exquisito en lo intelectua). Sólo tendría razón en su queja si yo lo conociera y me valiese de ello para injuriarlo. Ahí sí sería un ventajista. Pero no es el caso. Asuma usted su papel y yo haré lo propio. Y no me venga con ese intimismo de mi blog, mis angustias, mis neurosis. Es su egolatría la que está en juego y necesita de terceros como yo para satisfacerla –ya sabe, los amos, los esclavos, Hegel y todo eso- Por su parte, mi satisfacción atrabiliaria también precisa de usted y de gente peloempechista como usted. Sólo así somos libres –amos, esclavos, Hegel y todo eso de nuevo-. Que no le parezcan mal las invectivas. Salvo que decida declaradamente usted que este Blog sea sólo para pompa de su vanidad y recocijo de sus complacientes amiguetes.

roland freisler dijo...

Malleusamatoris
Lo preocupante de su esquisitez intelectual es que tal vez quiera convertirse en máximo intérprete de como se toma garciamado sus invectivas ¿cabe opinión en contrario?
¿Por qué le denomina Vd Sr García a garciamado? ¿por qué trata de achacar a garciamado algo que "todos" (generalización precipitada) llevamos dentro?
¿Por qué se descojona frente al supuesto peloempechismo de garciamado dando la cara por Espada? dice que Vd escribe por mala hostia ¿a qué tiene Vd mala hostia? o mejor dicho ¿qué autoridad científica le ha dicho que Vd tiene mala hostia? ¿o se cree Vd que tiene mala hostia? o ¿ha demostrado Vd que tiene mala hostia? ¿contra quién? ¿por qué garciamado es lenguaraz?
Demasiadas preguntas, debería condensar más sus invectivas, en mi opinión,y darles más peso, tal vez por eso garciamado es catedrático, ya sabe, sres/as somos todos/as catedráticos unos pocos.

Un amigo dijo...

Querido Juan Antonio,

fui intencionalmente breve -contra mis costumbres-. y mira por dónde, no me logré explicar.

Había sólo una verdadera intención crítica en mis cuatro líneas iniciales. No hacia hipotéticas faltas de coherencia, desde luego. Ni mucho menos a supuestas simplezas ni insistencias excesivas. Creo que el hecho de que esta pequeña comunidad regresa una y otra vez por aquí desmiente ambas hipótesis.

No: la crítica era a la hiperreactividad. Cuando te dejas -nos dejamos- comer los pies por el ciclo de la noticia, dejamos de pensar. En el fondo, no era noticia -verdadera- ni que a Savater le rechazaran el anterior artículo, ni que le hayan publicado éste. Lo que si es digno de atención es lo que está pasando en el País Vasco -desde hace mucho.

Ya sabes que Zapatero -como el resto del partido oportunista y, ése sí, incoherente, que en la actualidad cabalga- no me cae particularmente simpático. No era por eso. Simplemente era una modesta expresión de mis limitaciones. No logro ver trascendencias en los fogonazos de tres al cuarto que se suceden, y que se inflan, a mi juicio, más allá de toda medida. Tampoco, por mucho que los miro, logro interpretar en ellos ni designios de un mal rebuscado, ni clarividencias de un príncipe preclaro. Sigo pues mirando. Bienvenidas tus preferencias, precisamente porque muchas veces disienta -ayudan a ello.

Haciendo mía la bandera de otro comilitón de estos e-rincones, sólo te deseo -nos deseo a todos- mucha calma,

y salud

malleusamatoris dijo...

Estimado Roland –te llamaré así, sin añadir Freisler, si no te importa, por razones de tiempo y espacio: por la misma razón que hablo de “García”. He visto que se apellida así y no me apetece, dado que muchas son las veces a las que me refiero a él, andar plasmando su genealogía toda- creo sinceramente que no has entendido nada. Algo peor: creo que nunca lo podrás entender. Pensaba en responderte en serio –y con cierto paternalismo, lo confieso- hasta que leí el final de tu comentario (hay que ser zote para apelar a la titulación de alguien y darle, en función de la misma, mayor o menor peso intelectual a la persona en cuestión: serás un siervo toda tu vida, Roland). Un consejo: la ironía es doblemente reveladora. Por un lado, cuando se hace bien, sirve para desvelar la realidad sobre la que se ironiza. Pero también sirve, sobre todo cuando se hace mal, como es tu caso, para sacar a la luz la categoría intelectual del ironista. Ese es mi consejo: no seas irónico, deja que la gente sospeche que no eres muy listo, no le despejes todas sus dudas.

roland freisler dijo...

Malleusamatoris
Comienzas mintiendo, debido a tu presunta y autoproclamada esquisitez intelectual, tú eres el que crees que los demás, por diferentes razones, no estamos a tu altura porque mi pregunta era ¿por qué le denomina Vd sr garcía a garciamado?, de momento Vd se escuda ,mintiendo, en que es por falta de tiempo, pues bien, si analizamos el teclado Va tarda una centésima más en teclear sr. García que garciamado debido a la mayúscula y el acento. Detalles aparte y dado que debido al autobombo de la citada esquisitez lo suyo son las grandes construcciones filosóficas y alta política, yerra Vd en cuanto a su forma de razonar, al menos siguiendo a ciertos autores como García Damborenea o Atienza, como Vd se autoanaliza a si mismo como esquisito en cuanto su intelectualidad no hace más que expresar generalizaciones precipitadas y exageradas , a saber : "...nunca lo podrás entender" ¿ni tan siquiera si Vd me lo explica?, "serás un siervo toda tu vida" dando Vd por sentado que soy ya un siervo sin argumentar el por qué. Falacias que, en alguien menos esquisito que Vd como pueda serlo yo serían excusables en Vd no.
Tampoco es comprensible que lo que valga para los demás, no valga para Vd, en concreto me refiero a la parrafada : "Un consejo : ...del ironista", se le podría aplicar a Vd. Y "otro" consejo más de su intelecto esquisito : "Ese es mi consejo : ...todas sus dudas", que no veo yo por qué no se le puede aplicar a Vd.
Con tanto consejo, le voy a pedir que tenga a bien aconsejarme cuanto vea Vd conveniente, no obstante, ya tengo escrito por aquí eso de : no me des consejos que se equivocarme solo.
Y ¿por qué no voy a dar más peso a la categoría intelectual del catedrático García Amado que a la suya?, a lo mejor es Vd Pepiño Blanco o ZP,ya ve, socialmente tendría Vd más categoría y más dinero, como no lo se, le tengo que juzgar por los razonamientos que Vd da que no tengo el gusto de saber su profesión, intelectual no es Vd, eso casi lo aseguraría y lo que dice garciamado y a mí, en mi modesta opinión, le gana a Vd el profesor por KO en el primer asalto, por eso le califico a Vd de Sr, como todos somos y a garciamado de catedrático.
Tal vez sea Vd catedrático del buen comer y del mejor beber, que decía otro sr García "el butanito", o tal vez no, pero ya ve si fuese que sí, serían dos catedráticos y aún así sigo valorando más las razones de garciamado.
Discúlpeme no seguir sus consejos sobre las ironías, ya que no me considero a su altura intelectual, pero es que como dice nuestro conocido fiscal de menores de León : "...a mi me daba la risa cuando lo leía..."
Y ¿no me responde nada al respecto de su también autoproclamada y terrible mala hostia escribiendo?
Razone, por favor,antes de escribir piense que los que no tenemos tanta esquisitez intelectual, al menos nos gusta que se nos corrija no por cojones, sino por razones. De lo contrario me forzará a no perder el tiempo leyendo algo que podría escribir por casualidad un gato que pasase por encima de un teclado.

malleusamatoris dijo...

Sic.