10 mayo, 2007

Tontunas legislativas. 2.

Lo prometido es deuda y habíamos quedado en ir colocando aquí ejemplos bien claros de cómo al legislador se le derriten las meninges y pierde hasta la dignidad por parecer enrollado, modelno y guay, con toques incluso de cooperante pijo -también los hay no pijos y con esos no me meto-.
No sé, se queda uno en un mar de dudas. Cuando escriben cretineces como la que vamos a transcribir ahora, ¿se lo creen de verdad?, ¿entienden sus propias palabras?, ¿se habrán tomado viagra legislativa y les habrá salido semejante palabrería a chorro? Quién sabe. Pero si tanto les ponen los ripios y la lírica más cacofónica, si tanta preferencia sienten por el tono bucólico-pastoril, ¿por qué no dejan de joder la marrana destrozando leyes y se compran una casa en el monte, en La Cabrera, por ejemplo, o a la orilla del mar, pongamos que en Las Arenillas, y se pasan allí el día declamando semejantes odas a la nada vestida de Ágatha Ruíz de la Prada? A lo mejor hasta les daba por la poética de la pobreza, vaya usted a saber, Mi Amo.
Pues allá va la joya lírico-legal de hoy. Léase a ritmo de bachata y hágame usted el favor de no tocarse, por mucho que le excite este verbo retozón. Se trata de la Ley Orgánica 4/2007, de 12 de abril, por la que se modifica la Ley Orgánica 6/2001, de 21 de diciembre, de Univesidades. ¡Ay! La ley de los rectores, vaya. Magnífico. Y para magnífico vean este artículo 93, titulado De la cultura universitaria. No vale descojonarse, ¿eh?
Aquí está: "Es responsabilidad de la universidad conectar al universitario con el sistema de ideas vivas de su tiempo. A tal fin, las univesidades arbitrarán los medios necesarios para potenciar su compromiso con la reflexión intelectual, la creación y la difusión de la cultura. Específicamente las universidades promoverán el acercamiento de las culturas humanística y científica y se esforzarán por transmitir el conocimiento a la sociedad mediante la divulgación de la ciencia".
Disculpen que no me pare en más comentarios. Me urge ir al baño.

5 comentarios:

Venator dijo...

A todos estos habría que ponerlos a jugar al tabú: haga usted discursos, mitines, conferencias, programas de radio y leyes sin pronunciar ninguna de las siguientes palabras: solidaridad, dignidad, igualdad, multicultural, paz, respeto, tolerancia, transversalidad, contexto, Estado de Derecho, cultural, diversidad, desarrollo, sociedad, vía, progreso...

Anónimo dijo...

¿Cuál será la clavija con la que piensan conectarnos? Iré comprando vaselina por si acaso. Me temo lo peor.

roland freisler dijo...

y eso ¿qué son? ¿reglas, principios, directrices...?

Antón Lagunilla dijo...

Pues ciertamente es una norma curiosa. Veamos:

1. Al parecer, por una lado están los universitarios, y por otro las ideas vivas de su tiempo. Y la Universidad, en medio, conectando. Ya sabíamos que, para nuestros legisladores, los universitarios son ajenos a las ideas vivas de su tiempo, por eso Montilla, en un alarde de lucidez, optó por las tales ideas vivas, y no por la Universidad. Además, ¿cuales son esas ideas vivas, y quién las define? ¿Se refiere, acaso, a las de "Aquí hay tomate"? ¿Al Pensamiento Alicia? ¿Será la propia Universidad la que habrá de establecer cuales son las ideas vivas y cuales las muertas? ¡Oh, Excelentísimos y Magníficos Rectores, paladines gloriosos de las ideas vivas, mostradnos el camino!

2. Lo de potenciar su compromiso (el de las universidades) con la reflexión intelectual es realmente bonito, y no digamos si existiera reflexión intelectual. Porque, quitando a tres o cuatro esforzados y honestos profes, reflexión no sé, pero intelectual, intelectual, ... ¿son las ANECAS intelectuales, por poner un ejemplo?.

3. No se entiende muy bien si se trata de potenciar el compromiso de la universidad con la creación (sea ésta científica, literaria, etc) y, además, con la difusión de la cultura, o si se trata únicamente de potenciar la creación y difusión de la cultura. Lo primero es, desde luego, más radical. Nada de obstrusos estudios: viva la creación pura y sublime. ¿Imaginan a miles y miles de universitarios creando todo el día?. Seremos el pasmo de las naciones. Lo de potenciar la creación y difusión de la cultura, por su parte, requeriría específicar de qué cultura. ¿La nuestra? ¿Qué será eso? ¿Acaso la cultura de los esquiladores de ovejas australianos? ¿Tanto dá?. ¿Será cultura el porno? ¿Y la Alianza de Civilizaciones?. ¿Constituirá una manifestación cultural la lapidación de las mujeres adúlteras?

4. Lo de acercar las culturas humanísticas y científicas es guay, como lo de los chicos con las chicas. Propongo créditos de griego clásico para los telecos, y teoría de las cuerdas para los de derecho. Obligatorios, por supuesto. Se trata de algo realmente necesario. No puede permitirse que los estudiantes de filosofía carezcan de formación científica, ni que los futuros médicos continúen de espaldas a la humanística más elemental.

5. Pero lo más,lo más, es lo de esforzarse por transmitir el conocimiento a la sociedad mediante la divulgación de la ciencia. Nada de transmitir conocimientos mediante su aplicación a la industria, ni al tejido económico, ni a la ecología, ni a la medicina, ni a la resolución de problemas de cualquier clase. Eso no es propio de las universidades. Divulga, y sé feliz. ¡Viva National Geografic!

Garciamado dijo...

Excelente, amigo Antón, excelente. Y muy interesante el experimento que propone Venator. En cuanto a la clavija..., pues eso, ésa.
Rolando, la clasificación que usted menciona no alcanza para esto. Ni reglas ni principios ni directrices ni gaitas, chorradas puras y simples.