04 diciembre, 2007

Manifestaciones y terrorismo.

Al escribir estas líneas, principios de la noche del martes, ya se ha celebrado en Madrid la concentración “unitaria” contra ETA y, según leo en El Mundo, la asistencia no ha sido espectacularmente numerosa. Dice el periódico que es la ausencia de la Asociación de Víctimas del Terrorismo y del Foro de Ermua lo que ha restado gente. Quién sabe. A lo mejor también influye la falta de presencia de Z. Cuando digo falta de presencia quiero decir ausencia; aunque tal vez no sólo.
No sé quién será más causante de que no haya sido esa concentración tan multitudinaria. En cualquier caso, puede que tenga mucha razón el amigo Mercutio cuando, en un blog de la competencia, señalaba que hay que olvidarse ya de las zarandangas de la unidad de los demócratas y otros tópicos similares y basta con pedir que cada cual haga su trabajo: la policía, los jueces y el Gobierno (al final del post copio el texto de Mercutio). ¿O es que porque mi vecino y yo no nos pongamos de acuerdo para ir juntos a una manifestación contra los matones o contra los que pensaban que ya no eran matones debe debilitarse la acción antiterrorista del Estado?
Pero, por otro lado, que la gente esté aburrida hasta la boina no me extraña nada. Llevamos demasiado tiempo de manifestaciones y contramanifestaciones, clasificando y calificando a los manifestantes según los vientos que corran y hablando cada partido de la feria según le va en ella. Si poner verde a Zapatero con insultos está mal en momentos en que se debe ir de la mano, llamar asesino a Aznar en aquellas manifestaciones de cuando entonces se supone que estaría igual de mal; ¿o no? Si llamar a Zapatero traidor y cobarde y cosas así en una manifestación está mal, digo yo que también lo estará que Pepiño y otros genios de similar talante se dediquen a llamar fascistas y otras lindezas a los del PP; ¿o no? Si está mal que el PP exagere y tilde de extrema izquierda roja y no sé qué gaitas a los más belicosos del PSOE, igual habrá que considerar el que el PSOE señale como extrema derecha a todo el que levante la voz contra su política y sus líderes, aunque sea en caliente y en una manifestación.
Curiosa esa política de pases al extremo del campo político. Como en este país rige la consigna de lo políticamente correcto y el principio de que todo el mundo es bueno mientras no tenga sentencia firme en contra (y cuando la tenga no tiene que encasillarlo o etiquetarlo entre los malos tampoco), un mínimo enojo y un poco de visceralidad verbal de unos u otros se interpreta como el terrorífico resurgir de los extremismos más radicales y el retorno de la parte más sanguinaria de las dos Españas de antaño. Hombre, tampoco es para ponerse así. A ver si no vamos a poder ciscarnos en la sombra de chorizos, pícaros y vendepatrias, sean diestros o zurdos, sin temer que se acabe el mundo, vuelva la guerra civil y nos condenemos todos al infierno. Es lo contrario lo que hace falta: palabras bien contundentes, para que sepan los inútiles que nos gobiernan y los inútiles que se les oponen que no van a irse, encima, entre aplausos de lata y sonrisas de cartón.
Es normal que la gente se canse de ir de manifestación contra el terrorismo, porque, según por qué lado caiga uno o lo que grite, acaban encasillándolo en otras películas que no son la que convocaba a todos, que si facha, que si rojo, que si traidor, que si alarmista, que si españolista, que si antiespañol. Una porquería. Puede que la solución fuera que en una de esas manifestaciones convocadas unitariamente por los partidos bocazas no se presentara ni el apuntador. Y dejar en el suelo antes una pancarta con el siguiente lema: “No hemos venido porque estamos contra el terrorismo, pero no a vuestro favor, gilipollas”.
También andará el personal harto de que lo chuleen, y no me extraña. Ha declarado hoy Caldera, que estaba en la manifestación representando al Gobierno, que a los culpables los van a detener, encarcelar y de todo. Está listo si piensa que a estas alturas la gente se cree la irrevesibilidad de esos propósitos. Hoy te detengo y te detesto, mañana ya me caes mejor pues a lo mejor ya no eres tan malo, pasado le pido al fiscal manga ancha a ver si negociamos, al día siguiente te nombro hombre de paz, horas después te doy el chivatazo de la policía va a por ti, al otro día, como has vuelto a matar o a intentarlo, digo que nunca he querido ni querré saber nada contigo. Diantre, es un guión más digno de un culebrón televisivo mexicano que de la política seria de un país que no sea puramente bananero. Así que con qué espíritu va uno a escuchar los alegatos justicieros de Caldera o a ver los pucheros falsarios de Z. Mejor quedarse en casa más ciego que un topo y más sordo que una tapia.
Y luego los grandes ejemplos. Como los extremos se magrean –he dicho extremos, no extremismos, ojo; aunque éstos también se achuchan-, resulta que por la manifestación no aparecen ni Alcaraz ni Zapatero. Por si algún exaltado los insulta, ¿sabes? Coraje cívico creo que llaman a eso; y ética de principios. Contra el terrorismo como un solo hombre, pero en casa por un quítame allá esas pajas. ¿Les extraña que la gente aplique cada vez más lo de "que se manifiesten ellos"?
Pero como hasta en los días más negros aparecen destellos humorísticos, ha salido Pepiño de su armario de alcanfor y telarañas mentales y nos ha explicado por qué Zapatero no ha acudido a la concentración unitaria. No es que se acoquine si cuatro viejas –fascistas, seguro, porque en las manifestaciones sólo insultan los fascistas, salvo que sean manifestaciones antifascistas, claro- lo llaman botarate o cualquier cosa. No, si fuera por eso iría, que menudo es él para dar la cara cuando pintan bastos.
Imagínese la siguiente escena. Usted va por la calle con cuatro amigos y unos delincuentes malísimos los rodean con las peores intenciones de dejarlos hechos unos zorros. La única esperanza de que todos salgan indemnes es que los cinco se mantengan firmes y se defiendan como una sola mujer. Si uno echa a correr, posiblemente ése se salve, pero sólo ese. Y es imposible que puedan escapar todos, cosa que todos saben. Ahora imagine que uno de los cinco es Zapatero y respóndame con la mano en el corazón, aunque sea usted votante del PSOE: ¿cree que Zapatero escaparía el primero y más rápido que ninguno? Para conocer la respuesta obvia, leála aquí al revés: ÍS. Pues por eso, como para andar manifestándose con él o para defenderlo si lo atacan; ya te digo.
Pues Pepiño dice que el valeroso Z no es que se haga el zorro o el longuis para no ir, porque le entre el cague y se le encrespen las cejas; no ha ido por dos razones bien distintas, según el maquiaveluco de Lugo. Una, porque no tiene costumbre de ir a esas manifestaciones de cuando ETA mata, al menos desde que es Presidente. Si no acudió cuando lo de la T-4, por qué va a hacerlo ahora; a ver, por qué. De cajón. Y el otro motivo mola más todavía: es que a esa hora había quedado con la Presidenta de Filipinas, vaya por Dios. Que si no llega a ser por eso a lo mejor va, pero mira qué fatalidad de cita, hombre. También es mala suerte. A ésta no quiso plantarla, como cuando al polaco aquel. Di que aquella cita era en Polonia y en fin de semana, claro.
¿Y con ese ganao quieren que nos manifestemos? No valen ni para El Rey de la Comedia; ni siquiera para el de la Tragedia.
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Copio a continuación el comentario del amigo Mercutio en el blog de Santiago González:
No sigamos engañándonos, coño. La unidad de los demócratas no derrota a la ETA. La ETA no se presenta a las elecciones, y sus actos no están sujetos a la aprobación popular. Lo único que puede derrotar a la ETA es la fuerza del Estado: la fuerza física, literal -el uso legítimo de la violencia, que corresponde sólo al Estado de Derecho-, y la fuerza legal. Es decir, policía, jueces, prisión; y antes, durante, alrededor y después, encima y debajo, el Imperio de la Ley. Y punto.
Esto no son unas elecciones, en donde manda la mayoría; ni siquiera una manifestación de cuarenta millones de españoles derrotaría a la ETA. Esto es la lucha, el enfrentamiento violento (a ver si perdemos el miedo a las palabras) de una banda de asesinos y chantajistas contra la ciudadanía, su organización cívica y sus decisiones. Y para vencer en esas luchas cruentas -que siempre han existido en las sociedades- después de miles de años de tanteo y error lo mejor que hemos encontrado es la creación de un sistema muy complejo de normas punitivas e instituciones que las apliquen. Las rogativas y el pensamiento mágico quedaron obsoletos hace siglos.
Gobierno de España: no necesito guardar un minuto de silencio, ni salir a la calle, ni hacerme una foto abrazado a mi vecino, ni encender velitas para que Vds. -mis empleados- cumplan con sus obligaciones. Y la primera de ellas es proteger mi seguridad y la de mis conciudadanos. Apliquen la Ley, persigan, detengan, juzguen y encarcelen a los delincuentes.
Oposición: cuando el Gobierno de España haga lo que tiene que hacer, Vds. se callan. Cuando no lo haga, Vds. lo denuncian.
Lleven a cabo todos Vds., políticos de mierda, aquello para lo que los hemos elegido. Y déjense ya de la unidad de los demócratas, que a los asesinos no les importa una higa; déjense de consignas como lo de no utilizar el terrorismo electoralmente (¿por qué? ¿Es una parte de la acción gubernamental vedada a la crítica?), déjense de gestos, toreo de salón, logomaquias y demás palabrería. Legisle el poder Legislativo, y actúe el Ejecutivo. Ya está bien, hombre.

5 comentarios:

ATMC dijo...

"Manifestaciones y contramanifestaciones"

¿Contramanifestaciones? Afectuosamente permítame hacer esa maravillosa pregunta de las pelis de sci-fi: ¿en qué año están aquí?

Si están en 2007, mi tímido consejo sería no buscar el Equidistán a cualquier precio. Si frente a los palurdos aulladores no hay masivos palurdos contramanifestantes imputando al Mariano doscientos asesinatos, organización de GEOS asesinos, venta de Navarra, ocultación de bolchilas, llenado de cangús, pactar con ETA asesinatos de picoletos desarmados y qué sé yo, pues no los hay. Si sólo hay "contramanifestantes salvajes" entre los viejunos pro-(otro-)sistema y los usual borrokaris, pero no entre los fans del Omino (Peppino) Bianco, pues ya está. El Equidistán es para blandos. Y muy poco romántico, if I may say so.

Con un fuerte abrazo,

ATMC

Lopera in the nest dijo...

El amigo "Mercutio", el del blog de la competencia, ha dejado una frase que me comprometo a repetírmela todos los días:

"para que Vds. -mis empleados- cumplan con sus obligaciones".

Porque son eso: NUESTROS EMPLEADOS, y no al revés.

Mercutio dijo...

Muy amable, posadero. Y Lopera in the nest, otro tanto.

Un amigo dijo...

A ver, que en la ira se mezclan las ideas.

Primero: el modelo político por el que "condena retórica = puridad de sangre demócrata" está impuesto y más impuesto, tan impuesto que sirvió, entre otras obscenidades, para cocinar la LPP 2002. Y lo impuso la derechona, aunque se lo haya tragado luego la pseudoizquierda babieca ésta de nuestros pecados ... hasta el vello púbico. Me alegra que haya quien empiece a criticarlo, ¡por fin!

Segundo: el modo de derrotar a los cabrones de ETA, desde luego, es con el Código Penal en la mano, y con los acuerdos de colaboración en el marco de Europol. Lástima que haya quien defendiera, y defiende aún, las leyes especiales -paradójicamente, reconociendo el argumento de circunstancias especiales que esgrimen los propios cabrones, intentando exculparse-. Espero que reconcilien sus contradicciones algún día.

Tercero, discurso soslayado por casi todos, aquí tiene que dimitir alguien urgentemente, y mira que las dimisiones sirven para poco. Pero esta vez es acuciante. De Director General de la Guardia Civil, para arriba. Porque alguien tiene que reconocerse responsable de haber enviado dos chiquillos impreparados a territorio apache. Una cosa es que nos escuezan los ojos al pensar en la carnicería, y otra que llamemos a las cosas por sus nombres. Hay por lo menos un grandísimo incompetente criminal en la cadena de mando de esas criaturas. Un empleado nuestro -en la lúcida expresión de Beppe Grillo que nos han traido los compañeros de bitácora- al que urge poner de patitas en la calle.

Cuarta: si quieren ustedes, en la misma barbarie, el doble asesinato revela lo mal que está ETA. Es evidentemente el resultado de un momento de rabia incontrolada de unos operativos casi tan malos profesionalmente como las fuerzas "de seguridad" que tenían delante, no obedece a ninguno de los fines principales de la organización mafiosa, y sólo va a provocar -más allá del luto de las familias de dos chavales seguramente tan excelentes y generosos como mal preparados y mandados- una escabechina policial sobreañadida a las que ya están sufriendo un día sí y otro también.

Saludos a todos,

Mercutio dijo...

Huy, huy, huy. La derechona. Nada; se ve que por mucho que intente uno decir las cosas con claridad, siempre hay otro que extrae distintas conclusiones. Bueno, para eso andamos por aquí unos y otros; para opinar.

Pero no se líe Vd., Un amigo. Leyes especiales son, sin ir muy lejos, toda esa normativa sobre violencia de género que adjudica consecuencias penales diferentes a conductas idénticas, dependiendo de los respectivos sexos de la víctima y el verdugo. La Ley de Partidos exige lo mismo a todos los partidos, no a unos una cosa y a otros otra; es una Ley Orgánica, si no me equivoco: el tipo de norma más exigente en cuanto a mayorías necesarias y tramitación. El más escrupuloso.

¿Que se hizo 'a medida' del caso? Toma, y las demás. No creo que existan leyes que regulen la transferencia instantanea de la materia, por ejemplo. Pero eso es temporal; ya las habrá el día que se necesiten. La Ley de Partidos es tan 'legítima' como cualquier otra. Obviar su aplicación porque no convenga a la coyuntura política es tan irregular como no ponerle una multa a mi primo, aprovechando que soy picoleto.

Vamos, que si el Congreso no está de acuerdo con esa ley, que la derogue; que es su potestad y su obligación: legislar. Mientras tanto, cúmplase la ley. Toda la ley.

Tampoco considero 'dos chiquillos impreparados' a dos policías de veintitrés o veinticuatro años. La gente, a esa edad, tiene un trabajo, lleva unos años de formación -si no es 'la suficiente' estamos hablando de otro problema, más grave-, está físicamente en su plenitud, muchas veces tienen familia e hijos. Es una cabronada, pero si tuvieran cuarenta tacos no me parecería menos lamentable.

Salud.