16 septiembre, 2009

Los límites de la lealtad política

Solbes se ha ido. El acabose, no se habla de otra cosa en tertulias, columnas y editoriales. No cabe duda de que el señor Solbes es un hombre con carisma y que su bonhomía, o apariencia de tal, le da cierta ventaja y favorece el juicio indulgente que tantos le aplican.
Yo no entiendo apenas de economía, pero hay dos datos indiscutibles, creo: las dos veces que Pedro Solbes dejó el Gobierno, antes con González y hace poco con Esto, los números quedaron hechos unos zorros y el barco hacía agua por todas partes. ¿Que tal vez sin él habría sido peor? Puede, quién sabe. Quizá con la Aído o la Salgado en Economía desde hace seis años serían mayores los males, por qué no. ¿Que ahora, sin Solbes, con la Vicepresidenta florero y con el Presidente gobernando las finanzas como si de ellas entendiera algo, sí nos vamos a enterar de lo que cuesta un peine? No digo que no. Cuando el timón de la nave se pone alegremente en manos de un piloto borracho y soberbio, la suerte no puede durar; es la crónica de una ruina anunciada, salvo improbable intervención divina. Yo en lugar de Zapatero haría igual: si después de demostrar durante toda una legislatura que eres un perfecto iletrado y un cabeza hueca, el pueblo te reelige con renovado recochineo, será que le va la marcha y que hay que seguir haciendo el mono. Ahí estamos.
Volviendo a Solbes, otro dato más, difícilmente discutible: en aquel debate de la última campaña, con Pizarro, mintió a sabiendas. No afirmo con esto que Pizarro sea un santo, que el PP posea la piedra filosofal económica ni nada de eso. Sólo afirmo lo que afirmo: Solbes mintió, mintió con premeditación. Porque, si no, la conclusión es igual de terrible, o más: no tenía ni pajolera idea de lo que se traía entre manos. Así que la pregunta capital vale igual para Solbes o para su jefe en el último Gobierno: ¿cínicos o indocumentados? No se sabe qué será peor. Si iban de buena fe, hay que ver; si mentían a posta, manda narices.
Pero apliquemos a Solbes las mejores presunciones, pues me interesa aquí un tema de más alcance: ¿hasta dónde debe llegar en un partido la lealtad y la obediencia a un líder? Y más acuciante resulta la cuestión si es el partido del gobierno y su secretario general es también el Presidente del Gobierno.
¿Qué relación puede o debe haber entre la conciencia moral y política de un militante -Solbes ni siquiera lo era- y su afán por no perjudicar al partido? Si se trata de salvar el propio culo, no hay más que hablar. El que a conciencia calla para mantenerse en el escaño o para proteger su propio carguito es un redomado sinvergüenza si piensa que el país se va a la porra pero aplica el ande yo caliente. Mas cuesta creer que sea ése el caso absolutamente común.
¿Que muchos cargos, diputados y militantes con galones en el PSOE aún a día de hoy piensan de buena fe que Zapatero sabe lo que se trae entre manos y sirve bien al interés del país? ¡Anda ya! Eso no cabe ni como hipótesis de trabajo. El PSOE, por mucho que lo hayan desecado sus dirigentes en los últimos tiempos, no puede ser ese partido de cenutrios, no puede haber en él tantos miles de despistados.
¿Entonces? ¿Qué nos queda? Posiblemente una mala concepción de los partidos y de su papel. Por un lado, la aplicación del viejo principio extra ecclesiam nulla salus: el partido de mis amores, dirá cada uno, va a la deriva y se lleva por delante al país entero, pero si gobernaran otros sería todavía mas horripilante la situación. Es el planteamiento de quienes hacen de la política una cuestión de fe, fe consciente y deliberadamente desvinculada de la razón. Obedezco a este zote porque creo en estas siglas y aunque se acabe el mundo, así se podría resumir tal mentalidad.
Por otro lado, resta en los partidos mucho de un dañino gregarismo, de una solidaridad espuria. El militante ilustrado no se atreve a abrir la boca porque teme que cualquier aportación crítica que pueda tener reflejo electoral negativo les quite el pan a tantos correligionarios que viven del cargo y sin él no tienen dónde caerse muertos. Aquí no es la fe, sino la caridad -mal entendida- la virtud que se aplica.
O regeneramos los partidos políticos y purificamos sus dinámicas internas, o se nos va a tomar vientos el sistema democrático, o lo que de él vaya quedando. Dentro de los partidos también puede y debe haber conciencia crítica, valentía y decoro; la militancia no tiene por qué estar reñida con la autoestima y la lealtad no debe entenderse como borreguil sumisión. Pero es lo que a diario comprobamos: el silencio de los corderos. Este PSOE, que con tanta simpatía miré durante muchos años -y que era el partido de los amores de mi padre- da una pena infinita. El último meapilas zapateril tirará de la cadena y todo se habrá ido por el desagüe por el que hace tiempo debieron mandar a ese gañán, mentiroso, cínico -¡hoy ha dicho que el PSOE cumple escrupulosamente el pacto contra el transfuguismo!-, ignorante y medio oligofrénico.
La putada es que las facturas las vamos a pagar entre todos, incluidos los que llevamos años diciendo que a un niñato sin luces no se le puede regalar la gobernación de un país. Deberíamos tener algún tipo de exención a la hora de pagar los platos rotos por el berzotas y sus palmeros.
Dicho todo lo cual, buena parte de los misterios teóricos que acabamos de plantear valen también para el PP. Al fin y al cabo, no hace tanto que Aznar lo hundió mientras todos aplaudían hasta con las orejas. Valga la comparación en lo que valga.
PD.- Con todo, quizá no hay por qué preocuparse por el tema Zapatero. Queda Zapatero para poco. Acabo de oír en una emisora de radio la lectura del editorial de El País para hoy -escribo esto a medianoche-, miércoles. Ya le han puesto la proa y, como no les regale pronto algo bien bueno, se lo van a cargar con la ayuda de sus disciplinados lectores. Quién nos lo iba a decir.

6 comentarios:

AnteTodoMuchaCalma dijo...

Disculpen el semi-OFF TOPIC, pero es que acaba de salir:

UPyD propondrá al clérigo evangelista Juan José Cortés, padre de la niña asesinada Mari Luz Cortés, como candidato.

(También: aquí, y aquí, y aquí).

Podría ser tema de debate, enlazándolo con los posts sobre el populismo punitivo...

Y digo que es sólo semi-off topic, porque estos días se van los ministros "paracaidistas", los "fichajes estrella" sin experiencia en gestión política pero que sólo son fichados por su nombre mediático (Molina, Bernat Soria) y que por eso cuando terminan de ministros, dejan su escaño y se piran.

¿Acaso no sería el padre de Mari Luz un paracaidista sin experiencia, sólo fichado por su nombre mediático (y, para más INRI, con una fama que no proviene del mérito)? Y encima, un clérigo para un partido laico: olé los principios. ¿Qué partidos son estos, que proponen como candidatos a deportistas, cantantes, hijos de personajes, padres de víctimas sólo por que la cara sea conocida?

Garciamado dijo...

Don AnteTodo, créame, ayer a medianoche vi esa noticia y a punto estuve de ponerme a soltar espumarajos, pero me contuve por lo que me cuesta creerla y lo que me fastidiaría que se confirmara. Sería de apaga y vámonos. Espero y deseo que sea todo un bulo, un malentendido o una torpe maniobra de los de UPyD en Huelva, y que la dirección del partido pare a tiempo semejante metedura de pata. Porque si se confirma que los tiros van a ir por ahí también en ese partido, yo preferiría a las velinas berlusconianas, ya puestos y sin pretender comparar nada más que en lo comparable.

Eugenio dijo...

UPyD dice que no tiene constancia de ello:

http://www.europapress.es/nacional/noticia-direccion-upyd-no-tiene-constancia-fichaje-padre-mari-luz-recuerda-elegira-candidatos-primaria-20090915182440.html

Lopera in the nest dijo...

¿Que Bernat Soria se ha ido?. Anda ya!. ¿Como va a conseguir subvenciones para su chiringuito si se va?.

roland freisler dijo...

Ante
Para populismo punitivo lo del "Pollo" ese al que cortaron la cresta en el Metro de Madrid y piden 30 años por defenderse de unos "guarros" una persona.
Libertad para Josué. El vivo al bollo y el Pollo al hoyo.

Carmen dijo...

A eso se le llama estudio de mercado. No es de extrañar que los partidos políticos, utilicen figuras mediáticas para alcanzar sus fines. Es decir, perpetuarse y chupar del frasco Carrasco.
Por cierto, ATMC, no fuera malo que se fueran todos los políticos sin aptitud y actitud. No quedaría ni uno, oiga.
Lo triste es que no se les puede echar.

Un cordial saludo.