20 diciembre, 2008

Hoy me apetece ser belga

Lo vi en El País y creí que lo había entendido mal o que al periodista se le había ido la olla. Pero en El Confidencial lo confirmé: el presidente del gobierno belga presenta su dimisión y la de todo su equipo porque hay indicios de que presionó a los jueces para que no frenaran la venta del principal grupo bancario y asegurador del país, Fortis. Alucinante.
Aquí no sólo presiona el gobierno (o los gobiernos) a los jueces para que hagan esto y lo otro, aquí no sólo busca el gobierno (y la oposición también, para cuando sea gobierno) jueces-chacha y jueces-mayordomo y jueces que dominen el griego, el francés y el cubano, y hasta jueces de tipo Muñeca Chochona, sino que aquí nuestra escueta Vicepresidenta del Gobierno le echa la bronca en público a la otra flaca, la Presi del TC, para que haga las cosas como su seño le manda, y ni por ésas, aquí no dimite ni Zeus. Aquí se contó en todos los corrillos y corrillas que cuando pillaron a la Casas, la Presi del TC, asesorando a una señora para que llevara su caso al TC con perspectivas de éxito, lo hacía porque a esa señora se la había recomendado una amiga que era otra flaca. Y no dimite ni Zeus.
Yo quiero irme a Bélgica a ver cómo es un gobierno que dimite. A ver cómo se conjuga en flamenco el verbo dimitir. Aquí lo van a borrar del Diccionario, creo. O lo van a decir aquí en flamenco, pero del otro: lolailo.
Hoy también he visto que Zapatero ha declarado en una entrevista en la Cuatro, con Iñaqui el de toda la vida, que lo de Bolonia va a venir muy bien a las universidades españolas porque así tendrán planes de estudios similares a los de las universidades europeas. O es un ignorante que no sabe ni lo que su gobierno (des)gobierna, o es un cochino con tirantes. Tal cual. Resulta que es su Gobierno, que han sido sus ministras -tras, tras, tras- del ramo las que se han negado, las tres -tras, tras, tras-, a dar unas pautas comunes para los planes de estudios en las universidades españolas, y ahora este cretino desvergonzado dice esta mentecatez que dice. Pero, señor mío -o de sus votantes/as listos de los testículos/ovarios, mejor dicho-, cómo van a ser los planes de las facultades universitarias españolas semejantes a los de las europeas, si no se parecen nada entre sí, si no va a haber dos facultades españolas con planes comunes ni similares. Nos toma por idiotas. Y no le falta razón. Además de lo que cree el ladrón.
Lo dicho. A Bélgica y que éstos se lo hagan entre ellos hasta que les sangren las entretelas. ¿Dónde puede uno desapuntarse de ser ciudadano del Estado español?

1 comentario:

Javier Barragán dijo...

Igual que la serpiente protege y calienta sus huevos, los políticos nos arrullan para seguir atesorando su preciada posición de poderío.

Estos númenes nos mecen en las redes de nuestra propia abulia y pusilanimidad hasta llevarnos al más dulce de los trances.

Será que la cafeína del chocolate belga les da energía para dimitir a los políticos de allí, así que abramos una nueva ruta comercial España-Bélgica para la comercialización por buques de este manjar, haber si así se les contagia un poco de dignidad , temor, vergüenza o lo que sea a estos políticos tan carismáticos, mesiánicos y acendrados que tenemos aquí.