01 diciembre, 2005

DIEZ TESIS SOBRE LA UNIVERSIDAD.

1. Si los rectores prefieren clarísimamente procedimientos no objetivos ni imparciales de selección del profesorado universitario, es porque no tienen interés ninguno en la calidad de la docencia y la investigación. Prefieren un rebaño dócil y cautivo, súbditos sumisos, estómagos agradecidos.

2. Si cuanto más avanza la ciencia, toda ciencia, menos ciencia se exige conocer para ser titulado universitario o profesor, es porque la Universidad ya ni sirve a la ciencia, ni lo pretende.

3. Si en la Universidad hay tanta presión para que todos los estudiantes aprueben y el índice de suspensos sea mínimo, es porque la Universidad se ha convertido en una institución radicalmente clasista. Que todos tengan títulos devaluados para que los hijos de papá y los enchufados consigan trabajo con el enchufe familiar, aunque sean unos zotes. Una Universidad sin fracaso escolar es un fracaso de Universidad.

4. Si la Universidad da títulos a quienes son radicalmente incultos e irremisiblemente perezosos, estafa a la sociedad y se convierte en una institución cuasidelictiva. Y así es.

5. Si la Universidad la gobiernan casi siempre los intelectualmente menos competentes y académicamente menos brillantes, la Universidad favorecerá cada vez menos la competencia y la excelencia. Ningún gobernante tira piedras a su propio tejado. Si tuvieran dignidad, más de la mitad de los rectores y vicerrectores del país se harían el harakiri.

6. La democracia sirve para la política mejor que cualquier otro sistema conocido. Pero si la democracia rige internamente la Universidad, la Universidad se politiza y se pone al servicio de los fines de la mayoría de sus miembros, que son los peores y más vagos.

7. Si la Universidad tiene que autofinanciarse o cofinanciarse con las tasas de las matrículas o las aportaciones de las empresas, mandarán en ella los que pagan, estudiantes y empresarios, bajo el lema “donde pago, cago” (con perdón).

8. Si el profesorado funcionario tiene de por vida asegurado sueldo y cargo con total independencia de su aptitud y su actitud, muchos sucumbirán a la tentación de no dar golpe nunca más. Y así es.

9. Si la mayoría zanganea y chalanea, como de hecho ocurre, el profesor o estudiante que se esmera y procura rendir adecuadamente se tornará excéntrico y padecerá oposición, discriminación y desprecio.

10. Si la condición de parroquiano de determinada villa, aborigen de cierto territorio o magreador de determinado líder político cuenta prioritariamente a la hora de seleccionar al profesorado, la Universidad deja de merecer tal nombre y tendría que denominarse Particularidad.

COROLARIO.- Lo que se gangrena debe ser amputado, lo que no funciona, cerrado; a los farsantes se les debe desenmascarar; a los sinvergüenzas, avergonzarlos; a los incompetentes, expulsarlos; a los delincuentes, juzgarlos.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Perfecto garciamado, la revolución ha comenzado y yo al menos te apoyo al mil por mil en lo referente a enchufes de alumnos vagos, pero recuerda que van a caer la mayoría alumnos de izquierdas.
Te diré que el hijo comunista de papá de un profesor de la facultad de Derecho, no tiene reparos en acudir hasta el Opus Dei para aprobar una asignatura que al "pobre" se le había atascado y otro rojo amigo del anterior, hizo escribir una carta a un maestro del mismo pueblo que un profesor de la facultad para que tuviese a bien aprobarlo.
Me cago en los muertos de todo mamón que no es capaz de aprobar con su inteligencia y su esfuerzo personal.
Lo del profesorado, no puedo ser tan tajante porque a mí, en concreto , siempre que acudí a algún despacho se me atendió muy bien, con corrección a pesar de que sabían que cojeaba extremamente de la pata derecha y no puedo hablar mal de ninguno, ahora bien doy paso a la reflexión porque tu argumentación y conclusión es tan poderosa que a ver si hay cojones a contestar.
Toda mi solidaridad en la revolución hoy comenzada, buena fecha para recordar, el 1-12-2005.

Anónimo dijo...

para curarme en salud, cuando mantengo : el hijo comunista de papá; para ser más técnico rectifico y digo : el presunto hijo comunista de papá, no siendo que me salten con la falacia barata de : yo al menos se quién es mi padre o cualquier bobada parecida. Ya que todos, excepto los que sean hijos demostrados por paternidades somos presuntos hijos de nuestros padres, eso sí madre no hay más que una.

Eva dijo...

Suscribo todas sus tesis. Pero parece algo tarde para poder romper la desastrosa tendencia de continuo descenso de la calidad. Además se avizora un nuevo riesgo: la jubilación anticipada que afectará, ¡qué casualidad!, a los cátedros de pata negra. Una compañera me lo ha justificado: “¡si no saben utilizar el Power Point!”, E.C.

teté dijo...

Me adhiero a su manifiesto profesor. Vaya! por una vez, parece que estamos todos de acuerdo, esto ya no me gusta tanto, jeje.
En general comparto casi todos sus puntos, quizás tenga algunas reservas,; pero, para qué me voy a engañar (a veces, peco de demasiado optimista), ha descrito muy bien la parte de universidad que conozco (alumnado, nivel de calidad...). Pero me gustaría que ofreciera una visión mas optimista, en el sentido qué posibles medidas podrían tomarse para solucionar tan grave problema?
Anónimo, tú no tienes solución, lo politizas todo. Eso sí, has estado muy hábil y certero, con lo de los hijos (jaja), tienes razón, aquí las únicas que pueden saber sin error quiénes son sus hijos, son ellas (las madres), los padres a lo más que pueden llegar, es a saber con certeza haber sido el padrino (bien sea bautizo, comunión, boda...)

Un amigo dijo...

El análisis está bien. Las tesis son bastante suscribibles, si algo me acuerdo de mis tiempos en un Departamento.

Pero falta una cosa: propuestas de acción concretas con lo que hay. Lo sé que es duro, pero venga, adelante.

David García dijo...

Publicado en La Nueva España de Asturias el día 9 de Enero de 2006.
Recorte de prensa aquí.