11 diciembre, 2005

Saludo y luego: "Academias, universidades y tertulias, de ayer a hoy". Un artículo de G. Zaid

Acabo de regresar a casa desde las entrañas del frío. Pero bien. He estado desconectado de la cosa ciberespacial desde el miércoles, cosa que no viene mal de vez en cuando, por lo de desIntoxicarse. Acabo de leer los comentarios de estos días. Los agradezco todos muy sinceramente, pues tener interlocutores y personas con ganas de debatir con uno y entre sí es un lujazo en estos tiempos. Me rasco un poco la cabeza (no es fina la expresión, pero sí gráfica), eso sí, al ver lo revuelto que anda todo. Lo de ofrecerme para comentar las cosas que a los amigos del blog se le ocurran es una idea tentadora, a la par que un tremendo ejercicio de soberbia. A lo mejor me animo, por tanto. Pero de muchas cosas o no tengo nada que decir o para qué decir nada.
Algún ejemplo rápido. Respeto enormemente la religiosidad de la buena gente, del mismo modo que aprecio poquísimo a cualesquiera iglesias. A Irichc le estoy francamente agradecido por su deferencia con este blog y admiro la fuerza de sus convicciones, que no comparto. Cuando las personas religiosas argumentan teología en mano, para mí ya ganan bastante, aunque yo no comuLgue con su fe. Desde ese respeto le digo a este amigo que tengo que leer más despacio su largo comentario con cifras y cálculos. Apenas he tenido tiempo aún para un vistazo. Pero, caray, tanto fallo de los preservativos en asunto de prevención del SIDA me sorprende. Y tampoco he entendido a la primera eso de que los que no lo usan tengan un promedio de relaciones fuera de la pareja muchísimo más bajo que los otros. Pero reeleré, calculadora en mano y juzgando también, cómo no, por la gente que yo conozco, jeje.
Lo del holocausto no lo voy a comentar, estimado anónimo oficial y amigo. Por la misma razón que no hablaré aquí de que los bípedos tienen dos patas y los cuadrúpedos cuatro. Para qué. No me lo tome a mal. Si todos los datos, testimonios, indicios, muestras, etc., etc. son falsos y amañados, no merece la pena hablar de nada, hasta es posible que usted y yo no existamos y que no seamos más que la ensoñación de un rumiante o cosa por el estilo. Si no es evidente la evidencia, imagínese lo evidente que será lo no evidente. Un lío, dejémo así, amistosamente. Como le deseo sinceramente lo mejor, confío en que no le toque a usted nunca vivir bajo el mandato del presidente iraní que usted ha empezado a mirar con simpatía. Por más de cuatro cosas de las que usted ha escrito aquí mismo, en este blog, ya le habrían cortado algunas de las partes que posiblemente más aprecia. Luego dirían que fue mentira, invento de historiadores. Y no me diga que esto es una falacia ad hominem, porque es otra cosa, simple ironía, pero para que lo medite.
En cuanto a su desahogo y sus juicios sobre el asunto de la policía,no lo comparto, pero sería preferible que lo habláramos en persona, ocasión en la que trataría de convencerlo a usted de algunas cosas sobre hechos, actitudes y, sobre todo, sobre lo poco que esos desahogos suyos aportan a las causas de la justicia que en ese tema posiblemente le interesan a usted y a los que usted quiere defender.
Cambio de tema. Lo de Fernández Ordóñez es verdad que tiene gracia, por lo que parece. Muchas abuelas estarán de acuerdo, a qué tanto viaje y tanto lujo, con lo bonito que es ver a toda la familia amarrada a la casita de setenta metros que se acabará de pagar en el 2030. Se le olvidó decir que las hipotecas caras son también la mejor receta contra el divorcio, pues así la gente no se casa y, si se casan, ni de broma se divorcian. Yo ya conozco algún divorciado que sigue compartiendo casa con su ex por culpa del mercado inmobiliario. Pero claro, para seguir tropezándose a la salida del baño cada mañana no hacía falta disolver el vínculo (esto suena a plato de Ferrán Adriá: "vínculo disuelto al aroma de gel, con tropezones de mala hostia". Un hallazgo).
Pero, insisto, hoy no tengo tiempo ni fuerzas para grandes tejemajes teóricos, pues aún noto el frío en las entretelas y restos de Bratwurst en el alma. Así que aprovecho para meter aquí una cosilla que había dejado en borrador el miércoles, míralo que previsor y que apañado el profe. AHÍ VA:
Tengo auténticas debilidad por el ensayista mexicano Gabriel Zaid. Acabo de pillar un artículo suyo en Letras Libres y lo copio aquí con todo descaro. Pertenece al número último, 84, diciembre de 2005, de la edición mexidana de esta revista. Uno puede suscribirse gratuitamente en www.letraslibres.com y alcanza los contenidos de la edición mexicana, la española y Vuelta. Todo un lujo. Lo digo para que no quede tan mal mi pirateo.
Es largo, para los que gusten de la erudición bien asentada, la crítica sutil y la historia de las cosas. Es éste:
Gabriel Zaid, Universidades platónicas.

Los presupuestos multimillonarios que hoy tienen muchas universidades llegaron con una administración cada vez más consciente de las realidades financieras, el mercado, las relaciones públicas y la política. Las consecuencias negativas fueron anticipadas por Thorstein Veblen (The higher learning in America. A memorandum on the conduct of universities by businessmen, 1918) y confirmadas por Derek Bok (Universities in the marketplace. The commercialization of higher education, 2003), después de presidir la Universidad de Harvard. Ambos critican, por ejemplo, el trato especial que reciben los deportistas universitarios, aunque apenas cumplan los requisitos escolares. No son como aquél tan ancho de omóplatos que fue llamado Platón, olvidando su nombre de Aristocles. Porque no se trata del deporte como ejercicio y recreo de los jugadores, en beneficio de su trabajo intelectual (mens sana in corpore sano), sino del espectáculo que exalta la identidad institucional. La euforia que produce un triunfo deportivo provoca llamadas de felicitación a las autoridades universitarias. En algún caso, provocó un homenaje en televisión, donde se examinó la trayectoria curricular del equipo y su figura principal: un dentista que había obtenido su "licenciatura en la universidad y su doctorado en el Real Madrid". ¿Cómo entender el énfasis deportivo? ¿Qué comparte con la enseñanza y la investigación? La sinergia corporativa. Son actividades distintas, pero el negocio es el mismo: la identidad, la marca, la legitimidad, que la institución vende y el mercado está dispuesto a pagar. Hasta los millonarios que no tienen interés en las cuestiones eruditas se identifican con las victorias deportivas de su alma máter, y la patrocinan. Para una trasnacional que patrocina investigaciones, un dictamen científico favorable, o cuando menos no negativo, vale oro. Y también valen mucho en el mercado las credenciales de saber expedidas por la universidad. Hacia fuera, las universidades buscan dominar el mercado, poner sucursales y absorber o controlar instituciones y proyectos que refuercen su prestigio y poder oligopólico. Una gran biblioteca, un canal de televisión, la sede de un acto que salga en los periódicos, cualquier fondo presupuestal importante o proyecto de relumbrón, no deben ir a la competencia. Hacia dentro, el mercado se divide por cárteles. La pasión por el saber toma la forma de pasión territorial. No te metas en mi área. No promuevas proyectos que no te corresponden. El saber se define y se defiende como turf. Por eso, no abundan los proyectos multidisciplinarios. Los avances en las fronteras del saber se prestan a conflictos en las fronteras del poder. A menos que la zona de nadie se instituya como una nueva especialidad, que merece nombre, oficinas, laboratorios, personal y presupuesto propios. Werner Jaeger (Aristóteles) afirmó que las universidades modernas "no pueden ver en Platón a su modelo". La Academia platónica era una especie de comunidad contemplativa, un ideal de vida: la bios theoretikós. Siglos después, el platonismo tomó un giro religioso que influyó en los ideales de las comunidades monásticas, como subraya el mismo Jaeger en Cristianismo primitivo y paideia griega. Harold Cherniss (El enigma de la primera Academia) buscó en las fuentes griegas a qué se dedicaba la Academia de Platón. Rechaza la "conclusión extrema de que la Academia era un culto místico", sostenida por Ernst Howald; así como la hipótesis, sostenida por otros, de que "la Academia estaba constituida legalmente como un thiasos o fraternidad religiosa". Pero confirma la posición de Jaeger. Los universitarios europeos "se han complacido en aplicar a sí mismos y a sus organizaciones" las palabras academia y académico, como si Platón hubiera sido un profesor universitario. Se burla de que los alemanes del siglo XIX creían que la "Academia era una especie de universidad alemana"; un "platonista francés describe la Academia en términos de una universidad francesa"; un inglés dice que se parecía a un college británico, "con su rector, investigadores y becarios". Las burocracias que hoy llamamos universidades necesitan diferenciarse de las otras con las cuales tienen afinidades: la Iglesia, el Estado, las trasnacionales, los grandes sindicatos. Usan el adjetivo académico para adornarse y legitimar sus proyectos, inversiones, actividades, nómina y presupuesto. Significativamente, el Oxford English Dictionary registra la primera aparición del neologismo academia (en inglés, para referirse al mundo universitario) en William H. Whyte, The organization man (1956): "Let's turn now from the corporation to academia". Pero los "organization men" del mundo universitario no fueron los primeros en apropiarse de academia como palabra legitimadora. Academo y Tertuliano son nombres propios de los cuales derivan academia y tertulia. Los personajes, naturalmente, no hicieron la derivación, ni la registraron como propiedad intelectual. Pero Akademeia (a diferencia de tertulia, que siempre ha sido un nombre genérico) sí tuvo propietarios. Cuando murió Platón (347 a.C.), la Academia continuó a cargo de su sobrino Espeusipo, no de Aristóteles, y acabó convertida en una pequeña institución que, con transformaciones, duró casi un milenio: hasta que la cerró Justiniano (529 d.C.). Aristóteles puso academia aparte, pero con otro nombre (Lykeion, Liceo). Respetó el nombre de la Academia como una marca de la competencia, y fundó una institución paralela, también cerrada por el emperador bizantino. La tertulia no es una institución de ese tipo: una persona moral, distinta de sus fundadores. Es una institución social, como el intercambio de regalos, pero no un instituto. Sin embargo, lo que empieza como intercambio de opiniones puede volverse otra cosa. La tertulia de los que discuten ideas se volvió iniciática con los pitagóricos y mercantil con los sofistas, que entrenaban a sus discípulos para hablar bien en público, argumentar y tener éxito en la vida, como hoy las universidades enseñan técnicas avanzadas de administración de credenciales para entrar por arriba al mercado laboral. La tertulia de Sócrates fue contraria al espíritu iniciático y mercantil. La de Platón tuvo algo de iniciática y nada de mercantil. Buscó influir en la vida pública, y resultó influyente, pero es de suponerse que no necesitaba dinero, porque su actividad central era la discusión entre amigos que leían y escribían en su casa y por su cuenta. En cambio, el Liceo era un centro de investigación que reunía y estudiaba materiales documentales, libros, colecciones de plantas y animales. Por ejemplo: obtuvo y comparó las constituciones de 158 ciudades griegas. Esto requería patrocinio, y lo tuvo del general Antípatro, regente de Alejandro (ambos macedonios, como Aristóteles, que fue tutor de Alejandro). Cuando Alejandro sacó a los persas de Egipto, fundó Alejandría (331 a.C.) como capital de un nuevo reino, a cargo de su general Tolomeo y sus descendientes (también macedonios). El proyecto político, urbano, portuario, militar, comercial, era una nueva Atenas, en grande y mejor. Su faro fue una de las siete maravillas del mundo. Bajo los primeros Tolomeos, Alejandría fue la capital comercial e intelectual de su época. La cultura estuvo a cargo de los discípulos de Aristóteles, que se inspiraron en el Liceo y su biblioteca para crear el Museo y una biblioteca como nunca se había visto. El Museo (o casa de las musas) alojaba a los sabios de la casa real, generosamente sostenidos para investigar, escribir y conversar. Los Tolomeos (desde el primero hasta Cleopatra) acudían con frecuencia y participaban en las discusiones y banquetes. El Mouseion no era lo que hoy es un museo, aunque tenía colecciones de objetos, sino una especie de real academia; de igual manera que la biblioteca no era una biblioteca pública, sino la biblioteca de la casa real, con investigadores que reunían, cuidaban y estudiaban libros de todo el mundo, comprados o confiscados. De toda nave llegada a Alejandría, se requisaban los libros, para quedarse con aquellos que no se tenían, y entregar a los dueños una copia o compensación (Mustafá el-Abbadi, La antigua biblioteca de Alejandría). Los primeros monasterios cristianos aparecen en el siglo iii (cuando todavía existen la Academia, el Liceo y el Museo) en Egipto. Pero no en Alejandría, sino en el desierto. Lejos de la urbe, el poder y el lujo; en la extrema independencia, solitaria y austera, de los ermitaños. Sin embargo, los solitarios, buscados como maestros por los que quieren seguir su ejemplo, acaban organizando redes de ermitaños y, finalmente, comunas. Bajo la regla de San Basilio (siglo IV), los monjes se entrenan como cristianos profesionales. Los ideales griegos de perfección (la paideia educativa, la askesis deportiva) se vuelven caminos de perfección evangélica: ascética y mística. La búsqueda monástica recibe el nombre de philosophia (Barbara Cassin, Vocabulaire européen des philosophies). El monasterio transforma el elitismo platónico de la bios theoretikós (la comunidad en busca de la verdad más alta) en elitismo espiritual (la comunidad en busca de la perfección cristiana). Prefigura la Ciudad de Dios, en la que sueñan los cristianos radicales, insatisfechos con la normalización del cristianismo, cuando deja de ser perseguido (313) y hasta se vuelve religión oficial, bajo el emperador Constantino. Con San Benito (siglo VI), los monasterios pasan de la cristiandad oriental a la occidental. Son comunidades contemplativas, más platónicas que aristotélicas. Dan mucha importancia a la lectura, el canto, la liturgia y la vida espiritual. Arraigan en parajes aislados y remotos, donde tienen que producir lo que necesitan, desde alimentos hasta copias de libros. Se vuelven polos de desarrollo agrícola, que acaban enriquecidos, porque consumen poco, trabajan mucho y reciben donaciones y legados de los señores feudales. Se vuelven polos de resistencia cultural, en medio de la barbarie que llega con las invasiones germanas. La nueva paideia se extiende a los simples cristianos. Además de las escuelas internas para los novicios, los monasterios crean escuelas externas (elementales) para la población que empieza a vivir cerca. Esto se imita después en las ciudades, donde los canónigos (eclesiásticos de las catedrales que en parte viven como monjes) crean seminarios diocesanos y luego escuelas adjuntas. Pero las escuelas catedralicias no son elementales. Son, de hecho, el embrión de las universidades. La de Chartres estudia a los griegos (en latín, traducido del árabe), y ya en el siglo XII tiene la conciencia progresista de superarlos: "Somos enanos encaramados en los hombros de gigantes. De esta manera, vemos más y más lejos que ellos" (Bernardo de Chartres). "Nunca encontraremos la verdad, si nos contentamos con lo que ya se ha hallado" (Gilberto de Tournai). "Aprendí de mis maestros árabes a tomar la razón como guía", no las autoridades; pero la gente no quiere "admitir lo que parece proceder de los modernos. De modo que, cuando encuentro una idea personal", se la atribuyo a alguna autoridad, para que me crean (Adelardo de Bath). (Jacques Le Goff, Los intelectuales en la Edad Media.) La rotación de cultivos, las mejoras en los arados y carretas, las herraduras, los molinos de agua y de viento, venían aumentando la productividad en la agricultura y el transporte. Los monasterios y feudos empiezan a tener excedentes comercializables de un nivel hasta entonces desconocido, en cualquier parte del mundo. Esto favoreció el desarrollo de las ciudades como centros de intercambio. (Lynn White, Tecnología medieval y cambio social.) Con las escuelas catedralicias, aparece el mercado educativo: profesores que no viven de la Iglesia, ni de los príncipes, sino que cobran a sus alumnos, como los antiguos sofistas. Primero los estudiantes, luego los maestros y finalmente ambos, se asocian para pagar locales y bedeles, reglamentar la actividad educativa y las pruebas que hay que pasar. La Universidad de Bolonia, la más antigua de Europa (1088), es una cofradía de estudiantes, hijos de familias con dinero, que quieren colocarlos en la Iglesia y la corte. Es decir, los administradores y bedeles estaban subordinados a los estudiantes y profesores, no al revés, como sucede donde mandan los patrocinadores, la administración, los sindicatos. Las universidades no descienden de la tertulia de Platón, sino de los seminarios eclesiásticos y el mercado, próspero en las ciudades medievales del siglo XII. Son cofradías religiosas, como todos los gremios artesanales, comerciales y de servicios que operan en el mercado y lo regulan. Compran y venden servicios educativos, aunque sintiéndose por encima de las otras cofradías. Durante siglos, después de que Justiniano cerró la Academia, el Liceo y otras instituciones no cristianas, no hubo más letrados en Occidente que los monjes y canónigos. Para revestirse de ese prestigio, los cofrades universitarios (que tenían fueros y privilegios eclesiásticos, pero no estaban obligados a hacer votos de pobreza, castidad y obediencia) se tonsuran y se hacen llamar clericus. Esto produce un desplazamiento en el significado de las palabras clerici y laici, que distinguían a los cristianos profesionales (los que hacían votos) de los comunes y corrientes. Con el surgimiento de las universidades, clerici y laici pasan a distinguir entre letrados e iletrados. (Olga Weijers, Terminologie des universités au XIIIe siècle.) En español, laici se desdobla en laicos y legos. En francés, clericus da dos significados de clerc: clérigo y letrado. En el Renacimiento italiano, aparecen los letrados independientes que no se identifican con la universidad, sino con la tertulia de Platón. La toman como modelo institucional. Organizan academias, que llegan a tener más prestigio que las universidades. Tanto, que las universidades se hacen llamar academias. Ya en 1516, según Nebrija (Vocabulario de romance en latín), el centro educativo que en español se llamaba universidad podía llamarse en latín academia; un término que no aparece en la documentación del siglo xiii, según Weijers. ¿Qué había sucedido? Que Marsilio Ficino funda en 1452 la famosa Academia Platónica de Florencia, y la nueva institución entusiasma. El siglo XVI se vuelve "el siglo de las academias": se fundan centenares por todos los países de Europa (Frances A. Yates, Les académies en France au XVIe siècle). Los universitarios no pueden ignorarlo, y, aunque siguen perteneciendo a la institución medieval, se hacen llamar académicos, para adornarse, como antes se adornaron llamándose clérigos. Se ha dicho que, después del apogeo del siglo XIII, las universidades medievales declinan. Jacques Verger (Les universités au Moyen Age) arguye que, más bien, se orientan a "la participación creciente de los universitarios en el desarrollo universal de las burocracias eclesiásticas y laicas". Ya en el siglo XIV, la mitad de los cardenales tenía grados universitarios, sobre todo en derecho. Entre los altos funcionarios de la curia, la proporción era mayor. Después, los universitarios se apoderan, no sólo de la Iglesia, sino del Estado; y, finalmente, de las grandes empresas. El deseo de ascender a la verdad más alta desemboca en ascensos a puestos cada vez más altos. La culminación de este proceso es la universidad millonaria, que no sólo vende las credenciales, identidad y legitimidad que demandan las burocracias y su personal, sino que se vuelve burocracia, y la más legítima de todas, porque es santa: supuestamente dedicada a la bios theoretikós. Disfrazándose de académica, domina el mercado del saber para subir. -

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando niego el holocausto , niego las bestialidades y las salvajadas que se achacan a "todos" los nazis. Reconozco que existieron campos de concentración y discriminación con los judíos, con lo que no estoy nada de acuerdo y lo encuentro irreflexivo pero eran prácticas que existían en todos los países desde la URSS hasta Gran Bretaña, campos de concentración y discriminaciones eran habituales entre 1890, cuando se creó el primer campo de concentración para boers en Sudáfrica , y hasta 1945. Y las discriminaciones siguen hoy vigentes, hay que seguir luchando por evitarlas.
El moro iraní ha tenido la valentía de dar una opinión que comparto y que sólo ha sido negada por Israel y los cuatro países que más tienen que callar, a saber, ESPAÑA - Hemos hecho atrocidades por el mundo alante, innumerables. Gran Bretaña, no sólo las ha hecho sino que las sigue haciendo, USA mira estos de lo malo malo, son los mejores y eso que tienen una buena cuerda, Francia y Alemania unos países que tienen a los negros y a los moros esclavizados al trabajo y al deporte cuando no a la marginalidad mientras no hay ninguno en el gobierno, peor que los nazis. El resto de los países del mundo que yo sepa no lo han condenado y son lo mismo de países que el nuestro.
Que mi integridad física correría peligro en Irán si me expreso libremente, lo mismo que aquí, espere que algún comentario mío llegue a manos policiales y le veo enviándome bocatas de sardinas al maco. Respecto la parte de mi cuerpo y del de cualquier persona que más estimo es el cerebro, los cataplines son especialidad de los torturadores finos.
Por otra parte, se que es Vd muy sincero cuando me desea lo mejor, lo mejor para mí no es la riqueza, ni el bienestar, ni la vivienda, lo mejor es no perder mis principios que los resumo en :amor a la patria, fe en Dios y honor.
Lo de los maderos, es que es ya algo personal, de decir : estos tipos no pueden ya campar a sus anchas.

GPA dijo...

Te leo y no me lo creo. ¿Cómo puedes negar el plan de exterminio que se realizó con judíos y otros colectivos?. Debes creer que el sol y las estrellas giran alrededor de nuestro planeta plano.
Si tanto amor a la patria tienes, no comprendo tu odio hacia nuestros antapasados conquistadores; ello al menos no tuvieron reparos en mezclarse con las indígenas y engendrar a los antepasados de los actuales americanos. Mira a los ingleses que consideraban una deshonra el trato con los nativos de sus colonias,incluso de otros países ( en Rio Tinto (Huelva) hace 100 años, si se casaban con una española los echaban de la empresa.
A mí me llevo el coche la grúa de forma injusta y pillé un cabreo tremendo, pero no creo que por eso haya que decir que todos los policías son ....
Hacer poco vi una entrevista a un antiguo miembro del maquis y se reía de las denuncias que se hacen ahora sobre torturas: " que te den un par de hostias...eso no es tortura, tortura son otras práticas más perversas, que muchos sufrimos y que te hacen odiar al género humano"

Anónimo dijo...

GPA, el plan de exterminio a los judíos y demás colectivos , seamos exactos, como mucho ex post , podemos hablar de tentativa de exterminio, muy lamentable es cierto, pero como muy bien argumentas nada que no hiciesen los yankis con los indios, los ingleses con los nativos de Oceanía, los belgas en el Congo,los comunistas a la familia del zar (que eso si que fue justo y eran raza aparte), los judíos con los palestinos, los iraquíes a los kurdos, los españoles a los guanches (este si fue exterminio absoluto), lamentable, errores en la Historia, el ser humano es la ostia cuando deja de pensar. Pero ocurre una cosa, los judíos no eran todos los judíos los que presuntamente ardían en los hornos, que es lo que yo niego, habrás leído que existían los capos que como sabes eran los judíos que trabajaban para los alemanes, los que en las películas azuzan a los perros cuando llegaban los trenes al campo, los de las porras y las ostias eran judíos GPA ¿no te lo crees? pues eran así como el 20% de los judíos en cada campo, luego, si tan malos eran los nazis ¿cómo es posible que alguien trabajara para ellos? ¿miedo?, no, los judíos fueron capaces casi sin armamento de dominar el gheto de Varsovia tres semanas , es decir, de miedo poco, Mila,fue la joven judía que empezó la revuelta lanzando una granada que mató a 8 soldados alemanes (los cuales también tenían madres que llorarían al recibir la noticia y tal, pero que más da eran perros nazis, que sufran, mejor dicho, son incapaces de sufrir), si fueron capaces de resistir tan bravamente en inferioridad de medios y de número ¿cómo no lo hicieron en los campos, en superioridad de número y con el armamento facilmente arrebatable al enemigo? o tú te crees que en el campo estaban los mejores soldados del Reich, con las bombas V-2, tú te crees que los oficiales al mando de los campos alemanes ( que los ingleses, rusos, etc también tenían sus campos como era costumbre entre las naciones)eran como el actor ese de la lista de Schlinder, guapo, bien peinado, elegantemente vestido e intérprete de piano, anda mira alguna foto de ellos.
Decididamente me opongo a los métodos de cárceles y campos de concentración, pero era lo que había, por suerte la humanidad mejora, lentamente pero mejora.
Por tanto, prefiero creer en que los burros vuelan (que debe ser lo que les queda porque en los ministerios ya hay bastantes)que en el exterminio frustrado, ¿qué más da?
El amor a la patria es a ESPAÑA no a los españoles, el hecho de ser español no da patente de corso, si un español es una persona detestable y sinvergüenza , lo será, si es un torturador lo será, los que se juntaron con los indígenas no creo que fuesen los nobles, pero también se mestizaron los ingleses y los franceses y los italianos y los portugueses no te digo nada, los que más, ya los boers holandeses creo que no, pero en los demás colonizadores fue general el mestizaje y el no mestizaje, ya se sabe que hay tribus puras aún hoy y de la empresa te pueden hechar casi sin motivo hoy en día , pagan la indemnización ridícula y alí alí caramelos frescolí, ya no hace falta ni ligar con una persona que no sea de tu raza.
Yo ultimamente es que sólo tengo relaciones sexuales con extranjeras, no se por qué, pero es así.
¿Y tú comparas que te lleve el coche la grúa con razón, con las torturas policiales prohibidas desde 1948 a nivel mundial?, cuando insulté el otro día en el blog , estaba muy ofuscado, la racionalidad brillaba por su ausencia al llamarles h.p, pero sigo manteniendo lo de la tortura y el asesinato, lo único que racionalmente creo que se me pueda achacar, salvo error, es que diga que "todos" son igual, pues bien, admitamos que todos no son así, es más el sr C, el único madero que vive en el barrio estoy seguro que nunca ha torturado personalmente, es el típico borrachín de vino y tapa que le tienen haciendo servicio en los juzgados y tal, vamos que ve una ostia y mira para otro lado y ahí está , cuando mira para otro lado en comisaría lo que hacen sus compañeros es cómplice de tortura y asesinato, entonces en mayor o menor grado son "todos", es más, los familiares y amigos de esa mafia maderera y picoleta y estache (madera local)sabiendo como saben lo que ocurre o es susceptible de que ocurra en esos antros deberían ser más exigentes con ellos e incluso pedirles que renieguen de los ¿compañeros? que cometen esas bestialidades, para que no sean cómplices.
Mira , al miembro ese del maquis no dudo que lo torturaran con cojones, porque ya te digo que es tónica general, pero que no alucine joder, y tú GPA ¿no has visto nada , por citar un ejemplo, uno más,del caso Lasa y Zabala?, dos jambos de ETA que fueron bestialmente torturados, sin darles la oportunidad que el ordenamiento establece de reinserción y resocialización, embadurnados en cal viva aún vivos, eso aún es más terrible que el dolor que te pueda producir un horno crematorio (lo cual dudo),cualquier perito forense te lo podrá certificar con la diferencia de que eso ocurrió en 1940-45 y lo de los vascos en 1995 en un cuartel de la picoleta, eso sí les habían leído sus derechos al detenerles como quedó probado en el juicio. Si tú consideras que unas ostias no es tortura, también al revés no sería atentado a la autoridad lo mismo, no creo yo que la Carta de la ONU, piense como el maquis y como tú, total hay mucha gente en ESPAÑA que opina con argumentos bastante aceptables que se puede dar una ostia a un niño para educarle, creo que si hacen esa encuesta en comisaría sale la respuesta afirmativa al 100%.
Mira GPA, no frecuento el blog para convencer a nadie, ni para predicar mi verdad, es la última vez que contesto a alguien en particular, tú cree en lo que quieras o en lo que tú conciencia te dicte, que yo haré lo mismo y el resto del mundo también, si nos dejan, aparte que los que visitais el blog me pareceis gente cuando menos muy equilibarada y amigos de la dialéctica con los que no se puede emplear falacias, lo que me quita algo de tiempo de estudio y eso sí que es sagrado.
Lo que sí me habéis dado una idea tanto Venator como tú es hacer una asociación al amparo de la Ley Orgánica 1/2002 de 22 de marzo, en la que nos ocuparemos, sin ánimo de lucro, de vigilar a los vigilantes, y quizá quepa alguna exageración, que nunca llegará a lo del jabón judío, etc ..., pero la lástima si hay que currársela, menudos maestros tenemos en los judíos, mira que bien, me he convertido en un superviviente del exterminio sistemático de mangantes en la democracia 1975-infinito, a ver cuando empiezan a llover las subvenciones y las indemnizaciones ¿que no?.
Salud y Libertad
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