01 diciembre, 2006

Cómo me imagino esas coñas marineras. Homenaje a pedagogos universitarios.

Nunca he asistido a uno de esos cursitos sobre técnicas de enseñanza modelna que imparten pedagogos simplones. Pero entre lo que he oído a otros que sí han tenido que soportar tales chorradas –público cautivo en muchos casos- y lo que me puedo imaginar a base de conocer a cierto personal de ciertas facultades y de leer algunas de sus cositas, no me extrañaría que los eventos en cuestión fueran más o menos así. Vamos a presentar hoy un nuevo curso e iremos desarrollando sus clases apasionantes en días sucesivos. Confieso un problema: por mucha imaginación que le echemos para escribir gilipolleces, se nos acaba pareciendo a alguno de esos cursos que conocemos. ¿Cómo se hace la caricatura de una caricatura?

TÍTULO DEL CURSO: Renovar el aula universitaria: habilidades, competencias, apetencias, libretas y power-point.
PROFESOR.- Demetrio Trágala Contento. Profesor de Escuela Universitaria. Facultad de Ciencias de la Educación de Béjar. Licenciado en Ciencias de la Educación por la Universidad de Béjar. Doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Béjar con una tesis sobre “Educar en Béjar: una experiencia sintética”. Vicedecano de Recreos de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Béjar. Autor de interesantes publicaciones, como “El alumno y tú: la interacción alumno-profesor en el contexto del aula. Un ensayo introductorio” (Béjar, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Béjar, 1983, 36 págs., ISBN: 69-7070-6969), “La relación alumno-profesor bajo el prisma relacional. Un trabajo introductorio” (Béjar, Imprenta Trágala, 1989, 29 págs., ISBN: 69-7070-9696). Ha presentado comunicaciones en congresos de su especialidad celebrados en Lugo y Tordesillas. Entre 1992 y 1993 fue concejal de Educación en el Ayuntamiento de Béjar. En su poco tiempo libre, adora los paseos por Béjar, los juegos de mesa y las estampas de arte etrusco.
OBJETIVOS DEL CURSO.- Renovarse o morir, dice el adagio. También las aulas requieren una renovación. Esa renovación no ha de ser sólo material (repintar paredes, reponer pupitres, acuchiyar parquéts, encalar techos...), sino también metodológica. Este curso se orienta a la metodología de la renovación o, en otras palabras, la renovación metodológica. Partiremos de definir qué sea método y a qué llamamos renovar para, a continuación, renovar nuestros métodos con metodologías renovadoras y siempre bajo la óptica operativo-funcional-parafarmacéutica de Empalmason y Licantrospown. Sentada la interacción curricular fonendoscópica entre los propios alumnos y el profesor del curso, ensallaremos técnicas de acercamiento fluido en aulas dinámicas, tales como juegos de rol, tocamientos leves, guiños y muecas, endilgamiento postraumático y rasca-rasca. Antes habremos presentado los diagramas de S.Wonder en power-point y dedicado alguna hora a la reflexión onírica de primer módulo. Cada media hora el estudiante habrá de enseñar al profesor y a cada compañero su libreta himpoluta y las uñas sin roña. Adquiridas las competencias retrofágicas y las habilidades helicoidales, se hará una performance mantenida en vilo y finalizaremos con un vino español y el gaudeamus.
MATERIALES.- Personal computer, sofware didáctico de Thomsom y Lhomsom, libreta de anillas con hoja cuadriculada y portada lisa, bolígrafo bic, típex, lápiz del 2, goma Milán, regla, leotardos, tampax, durex.
PROGRAMA.- Presentación del profesor. Presentación individualizada de los estudiantes. Minutos de libre interferencia. Presentación de los objetivos del curso. Exposición de los materiales individuales y colectivos. Noción de método. Relaciones personales y relaciones metódica. El aula. Noción de aula. Clases de aula. Problemas de las aulas: calor, frío, humedad, ruido, malos olores, etc. Noción de alumno. El alumno universitario, ¿alguien distinto? Clases de alumnos. El alumno y la alumna: parámetros diferenciadores. Las edades del alumno: una tipología. Problemas del alumno: calor, frío, humedad, ruido, malos olores, etc. El profesor: una noción a debate. El profesor universitario: ¿alguien distinto? Clases de profesores. ¿Influllen las áreas de conocimiento? Las edades del profesor: una tipología. El profesor y la profesora: parámetros diferenciadores. El grave problema de los matrimonios en la Universidad. Problemas del profesor/a: expresión, vestuario, presencia, calor, frío, humedad, ruido, malos olores. La interacción alumno-profesor en sus dos variantes: a) alumno-profesor, b) profesor-alumno. Una experiencia personal: el ejemplo de Béjar. Resumen: adónde vamos, de dónde venimos, quiénes somos.
Curso organizado por la Fundación UPT (Universidad para Todos) y patrocinado por la empresa Melasuda Ltda., la Asociación de periodoncistas de León y Lulú Turismo Rural Berciano.
MATRÍCULA: 100 euros.
INSCRIPCIONES: Vicerrectorado de Extensión Universitaria, Dirección de Formación, Area de cursos y recursos, Secretaría de cursos de otoño. Edificio de Servicios Rectorales Permanentes (EDISEREPE), pasillo w-33, puerta 9966.

9 comentarios:

tumbaito dijo...

Piense, profesor, que los pedagógos lo tienen muy muchísimo difícil.

Ustedes, esto de ser profesor lo ven fácil, sólo tuvieron que afiliarse a algún partido.

Pero a ellos les piden resultados y...

AnteTodoQueSeVayanTodosATPC dijo...

BUENÍSIMO.
Comencé a reírme. Me descojoné a gusto. Lloré de risa. Luego ya sin risa, mansamente.

QUE SE VAYAN. Putos invasores. No sabéis qué cojones es una universidad. Vuestra Pedagogía es para paidoi. La infantilización del alumnado y la "parvularización" del profesorado termina lógicamente en aprender a educar paidoi. No entendéis lo impertinente que es ahormarnos a vuestra imagen.

Y ya para ir concluyendo con la political correctness
¿Para cuando una atención al DESPILFARRO DISCENTE?

Que se ocupen estos mamarrachos de lo que es su cometido y nos dejen en paz... y los rectorados... los rectorados... que los rectorados no hagan nada más. Por lo menos, por un rato. Por favor.

tumbaito dijo...

Sí, sí... ¡qué hagan una cosa!

¡D-E-S-P-E-D-I-R-L-E-S!

Mercedes dijo...

¡GENIAL!

Lorenia dijo...

Qué fácil es hablar sin saber, ¿no, Tumbaíto?

Ariadna dijo...

Con menos gracia, sin durex y sin tocamientos ni intercambios -al menos en el programa-, los cursos a los que yo he asistido se parecen bastante a eso que describe usted. Por ejemplo, las condiciones climáticas del aula han sido "analizadas" en los dos cursos y medio en los que he estado (al parecer que las sillas y las mesas no se puedan mover dificulta enormemente el aprendizaje y la interacción).
Me sumo a ATMC: Que se vayan, que se vayan ya.
P.D: impresionante su habilidad con el hipervínculo, ATMC. A ver cuándo aprendo yo!
Buen sábado

AnteTodo_Mastropiero dijo...

Muchas gracias, Ariadna.

Luis Simón Albalá Álvarez dijo...

Estoy íntegramente de acuerdo con García Amado. En la empresa en la que trabajo, da auténtico asco ver los cursos a los que nos mandan. Es raro que se organice algo estrictamente profesional. Bien es cierto que dicen que el trabajo ya lo tenemos que saber hacer y que lo que hace falta es crear actitudes, osá comportamientos actitudinales, puaj. Pero en la práctica los cursos consisten en unas transparencias en power point que hacen que le coja manía al programa y a cualquier cosa que penga en power point. Basura, vaciedad, pijadas que caben en media cuartilla si se pusieran en word. Y cuando preguntas algo, nada, eso era todo, no hay más, cursos preparados para justificar las subvenciones, unas firmas por aquí, otras por allá, no os olvidéis de firmar. Eso sí, una palabrería, unas sinergias, diferenciar la misión, la visión y los valores de la empresa, los objetivos estratégicos (que ayer eran unos y hoy son otros). Esto fue una pincelada sobre la formación no reglada,que se dice ahora. A veces me pregunto si soy un retro por estar contra estas innovaciones del lenguaje. No estoy en contra. Comprendo que el lenguaje avanza muchas veces a base de metáforas, incluso de errores, pero tanta vaciedad...tanto artificio, me subleva.

tumbaito dijo...

No, lorenia, lo difícil sería echar a esa gentuza de sus despachos. Aunque cada vez menos, pedirlo es sencillísimo.

A uno le quedaba la esperanza de que el precio del crudo siguiese subiendo y sus sueldos fuesen imposibles de pagar por imposibilidad ontológica (la más segura) pero parece que no.

Habrá que seguir esperando.