08 abril, 2008

Educación para el bolivarismo

Je, y se quejan aquí, en España. Véase la reforma de la enseñanza que se trae Chávez entre zarpas.
Oigan, y la foto no tiene desperdicio. Ay, si Marx levantara la cabeza. Y hasta Bolívar.

Polémica en Venezuela por proyecto de reforma curricular
Al currículo 'bolivariano' se le ha tachado también de desconocer los logros de los gobiernos civiles del siglo XX y de ser el reflejo de las obsesiones y fobias históricas del mandatario.
Presionado por las protestas que ya anunciaron representantes del magisterio y diferentes grupos de la sociedad civil, el presidente venezolano, Hugo Chávez, se ha visto obligado a suspender la entrada en vigencia del nuevo currículo 'bolivariano' para los subsistemas de educación primaria y secundaria en Venezuela.
Así las cosas, el nacimiento del "hombre nuevo" de la revolución, prometido por Chávez para este año, tendrá que esperar un tiempo.
Padres y madres de familia se han lanzado a las calles de varios estados del país para rechazar la modificación del pénsum de estudios en escuelas y liceos, y sectores de la oposición organizan una multitudinaria movilización de protesta para el próximo 19 de abril.
La respuesta de Chávez fue aplazar el cambio de currículo y dejar mal parados a sus detractores, retándoles a que presenten una propuesta alternativa.
"La oposición quiere tomar esto como una bandera. Bueno, ¡qué presenten un modelo pues, háganlo!", espetó la noche del jueves pasado el jefe de Estado, tras plantear la posibilidad de convocar un referendo, en el 2009, para decidir la aplicación del llamado 'currículo bolivariano'.
Como argumento para avalar el polémico documento, el mandatario expuso: "Nos enseñaron la historia eurocéntrica, imperialista y luego norteamericanista. Entonces, se trata de desmontar esa ideología dominante y de montar la ideología nacional. Estudiemos la filosofía política, que nuestros jóvenes en los liceos comiencen a estudiar de qué se trata cuando se habla de capitalismo, que lo vayan a ver en la realidad, que vayan a ver cómo son explotados los trabajadores".
La Ley Orgánica de Educación está paralizada desde agosto del 2001 y la reforma del currículo bolivariano comenzó a plantearse con fuerza a mediados del 2007, cuando Chávez planteó la necesidad de "ideologizar" la educación.
La última reforma educativa que sí se aplicó en Venezuela tuvo lugar en 1996 y 1997, cuando gobernaba el presidente Rafael Caldera.
Visión sesgada
El investigador de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Leonardo Carvajal, advierte que "la ideología chavista está presente a lo largo y ancho del proyecto curricular".
Para Carvajal, fundador de la ONG Asamblea de Educación, "la visión militarista de la historia y de la sociedad aparece con muchísima fuerza en el área de Ciencias Sociales y Ciudadanía de tercero, cuarto y quinto año de bachillerato" (ver nota anexa).
En cuarto año, por ejemplo, de los 14 contenidos de Ciencias Sociales y Ciudadanía, 10 "exaltan valores y criterios militaristas, algunos de ellos tan peligrosos como la tesis del 'espacio vital', invocada en su tiempo por el régimen nazi como justificación de su expansionismo bélico sobre Europa", alerta el profesor de la UCAB.
De imponerse, el texto firmado por el ministro de Educación y hermano del Presidente, Adán Chávez, los jóvenes deberán aprender de primer a tercer año de bachillerato materias como "la Fuerza Armada en el marco de la defensa integral de la nación", "la Fuerza Armada en el marco de la seguridad y defensa integral de la nación. Reconocimiento de sus componentes y estructura", y "Estructura de la Ley Orgánica de Seguridad y Defensa Integral de la nación".
Carvajal subraya que, "en cuanto a las interpretaciones de nuestra historia, se insiste en el currículo de forma reiterativa en los tres grandes momentos que Chávez constantemente exalta: la Guerra de Independencia, la Guerra Federal y su propio periodo gubernamental".
De hecho, el general José Antonio Páez, prócer de la independencia a quien el Presidente acusa de haber traicionado a Bolívar para venderse al imperialismo, aparece muy poco y de forma negativa.
"Tampoco se menciona el periodo perezjimenista (gobierno del general Marcos Pérez Jiménez, 1952-1958, la última dictadura militar en Venezuela) y mucho menos lo que ocurrió el 23 de enero de 1958 (cuando el pueblo derrocó a Pérez Jiménez). Es una historia que insiste en las obsesiones de Chávez y omite épocas y personajes a los que él les tiene fobias", comenta el académico.
El pénsum menosprecia los aportes y éxitos cosechados por los gobiernos civiles y democráticos que se instalaron desde 1959 hasta 1999, e incorpora expresiones que forman parte del discurso oficial.
En todo el texto se pueden encontrar términos como fundos zamoranos (iniciativa agrícola impulsada por el Ejecutivo), concejos comunales, misiones sociales (programas asistencialistas), núcleos de desarrollo endógeno y Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba).
Carvajal agrega que, "en cuanto al marxismo interpretado o en su 'versión' chavista, el currículo bolivariano también ofrece varios ejemplos: en primer año de bachillerato se presenta El trabajo como fuente real del valor de un bien o servicio; y en segundo año los estudiantes verán La propiedad colectiva como base de las relaciones de producción. Fundamentos legales".
'Empalago con lo indígena'
En cuarto año, acota el analista, "con el tema de 'La literatura como testimonio de la historia. Retrato de la realidad' se resucita la teoría del realismo literario y artístico socialistas, propia de los totalitarismos soviético y maoísta".
Como aspecto positivo de la reforma curricular, Carvajal destaca cómo el pénsum de primer grado se intenta reivindicar la herencia "ancestral, originaria y afrodescendiente que nos identifica como nación".
Sin embargo, lamenta que en el fondo se produzca un "racismo al revés, porque se desconoce la contribución europea al proceso histórico de mestizaje biológico y cultural que hemos experimentado".
Y como muestra del "empalago con lo indígena", como lo califica Carvajal, resalta el área de Educación Física, Deporte y Recreación del primer año de bachillerato plasmada en la propuesta de reforma.
Allí se establece que los niños de todo el país deben aprender "deportes indígenas" como arco y flecha, natación libre, cerbatana, canotaje, lucha (wayú y yekuana), lanzamiento de cardón, lanzamiento con piedra y lanzamiento con honda, entre otros.
PEDRO PABLO PEÑALOZA PARA EL TIEMPO CARACAS

3 comentarios:

un amigo dijo...

El mural es cañí, sí; presenta una didascalía que no tiene desperdicio.

Por lo demás, reseña el tal Leonardo Carvajal citado en el artículo que "la ideología chavista está presente a lo largo y ancho del proyecto curricular".

Tengo otras cosas que hacer -quizás equivocándome, pero qué le vamos a hacer- que leerme el bendito proyecto curricular chavífero, pero haré una observación general: casi no conozco proyecto curricular alguno que no esté empapado de ideología (ejemplo de las raras excepciones, el de las escuelas de Reggio Emilia).

Digamos, si se me permite la expresión ideológica, que el destino de la docente o del alumno sobre la tierra es el de ir sorteando las asechanzas de la prevaricación ideológica.

No en vano la escuela es el mecanismo de control social por excelencia.

Salud,

Anónimo dijo...

(más bien anónima):

de acuerdo, pero ideología ¿en qué sentido?; y control social ¿en qué sentido?

Un amigo dijo...

Estimada sin nombre,

'Ideología', en el sentido de conjunto de visión, conceptos, proposiciones ... que excluye programáticamente otras posiciones; si puede, incluso les niega existencia.

(la distingo por tanto de 'toma de posición', que puede expresar los mismos contenidos, pero que se declara abierta a otras posiciones -para reconocerlas como tales, aún en el disenso, o mejor aún para entrar en diálogo con ellas-)

(apertura pues que es metodológicamente, que no conceptualmente, relativista)

(si me permite, la 'toma de posición', al explicitarse a sí misma como tal, es decir al observarse conceptualmente a sí misma, deja de ser 'ideología')


'Control social', en el sentido de condicionamiento de los individuos sometidos a tales prácticas (en este caso, sobre todo los alumnos ... pero también los docentes) para que den la vara lo menos posible; para que sean lo más sumisos posible, práctica e intelectualmente.

Salud,