24 septiembre, 2010

Más bobaditas periodísticas

Sigo de malas pulgas, parece ser. Voy a dejar de leer los periódicos. Todos los días me lo digo, pero aguanto erre que erre. Más me valdría dedicar ese tiempo a hacerme la manicura, o a hacerme cualquier otra cosa que me diera alegría al cuerpo en lugar de ponerme de este humor.

Supongo que también andaré así porque no consigo librarme de los compromisos para escribir cosas que a lo mejor no me apetecen. Y miren que me gusta darle a la tecla y que lo paso bien perpetrando páginas y páginas. Pero es como si digo que disfruto con las señoras y entonces me ponen con una gorda bigotuda y un poco fétida, de las que suelo toparme en la cola del súper y en los ministerios. Pues con ésa no, cuánto lo siento. Lo mismo pasa con lo de los temas para escribir. Primero te invitan a dar una conferencia gratis total en no sé qué foro forísimo en el que se va a arreglar la humanidad en un pispás. Dices que bueno y que vale y que sí soltarás el speech. Al llegar al evento, después de un viaje por carretera por tu cuenta y riesgo, sobre todo por tu cuenta, porque tampoco tienen para el kilimetraje dado que la sociedad que organiza el encuentro es sin ánimo de lucro, te dicen que dónde están los folios, vamos a ver. ¿Qué folios?, preguntas tú, sabiéndote ya la respuesta. Los de la conferencia, hombre, cuáles van a ser, que tenemos que repartirlos a todo el auditorio, colgarlos en internet y mandarlos a la revista de la asociación de leprosos con caries, y todo ahora mismo. Es que a mí nadie me avisó de que debía traer la conferencia escrita, empiezas tú a replicar con una voz que se te atasca en el cuello de la camisa. E ibas añadir que total para lo que pagan y que mecagoenlaputa, pero en ese momento alguien dice que se ha puesto malo el fotógrafo oficial y te piden que hagas una foto a todos los del comité presidencial de la asociación y que luego vayas a El Corte Inglés y la pases a papel y que te des prisa para llegar a tiempo para tu ponencia y que dónde está el archivo con el power-point de la dichosa ponencia. ¿Que no has traído power-point? Pero ¡serás rata y reaccionario y badulaque y castellano y partidario de la clase magistral! Te insultan, te escupen, se meten el dedo en la nariz mientras les hablas y luego te mandan corriendo para casa para que en el plazo improrrogable de dos días les envíes el texto en word, con fotos de tu prepucio y de los pezones de tu mujer y un donativo para la asociación de viudas de explotadores de ponentes ingenuos (AVEPI).

Pero iba a contarles otra cosa y se me fue la cacerola. Así que rebobino y rebovino y vean.

Titular de hoy en un periódico leonés: "Los Príncipes, maravillados por los beatos de León". Me pregunto de inmediato dónde se habrán encontrado sus altezas a los beatos esos y si serán algunos de los que frecuentan la parroquia de mi querida suegra. Pero no, son unos códices. Muy bien. Sigo leyendo: "Entusiasmados con los códices y con el fervor con que se volcaban los beatos en su reproducción. Así se mostraron ayer los Príncipes de Asturias tras inaugurar ´In principio erat verbum`, la muestra que acoge Botines sobre los beatos del Reino...". Mira qué bien, se entusiasmaron. ¿Cómo serán unos príncipes entusiasmados? ¿Gritarían de alegría? ¿Chocarían las palmas entre sí y con la concurrencia? ¿Darían saltos y aplaudirían como locos? Reparo, perplejo, en que mucho leer y mucho pensar y nunca supe en qué se nota si un príncipe está entusiasmado o si simplemente le tira la sisa.

Debe de ser cosa de sutiles interpretaciones y de hermenéuticas minucisas, porque la única pista que el periódico deja caer sobre el fundamento de su imputación de entusiasmo principesco y principal es ésta: "´Volveremos a León siempre que nos invitéis`, dijo doña Letizia, maravillada con la espectacularidad de los beatos leoneses". Ya te digo. En cuanto me inviten a mí a Teruel también voy, aunque sea a ver a unos beatos. Lo jodido es viajar pagando o aparecer sin avisar.

¿Y el marido de ella no estaba contentín también? Sí. Y locuaz: "Qué pena no poder dedicar más tiempo a estas cosas", dijo el Borbón. Se lo dijo a un tal Pérez, según cuenta el periódico. Pérez dijo que el Príncipe le dijo que qué pena no poder dedicar más tiempo a estas cosas, pero que "ellos tinen otros muchos cometidos". Es lo mismo que me dicen a mí los estudiantes sobre el temario. Es lo que tiene ser príncipe.

Te quedas dando vueltas a estas gilipolleces como si uno fuera de la realeza y no del mundo real, del otro. Y, por ejemplo, me pregunto cómo será cuando unos príncipes que visitan un sitio no quedan encantados. ¿Se putearán? ¿Dirán tacos y palabrotas y harán muecas? ¿No darán la mano a nadie ni aceptarán los pinchos y las tapas? Y, sobre todo, ¿cómo saben los periodistas cuándo están encantados de verdad y cuándo fingen como orgasmo de ramera? Digo más: de los príncipes y reyes se dice que son mejores y más profesionales cuanto mejor hacen su papel y fingen. Como de las putas. Así que vaya lío para saber y fiarse.

Mira que si en verdad no les gustaron tanto los beatos... Mira que si eran maniquíes, los príncipes, digo, y el periodista los vio felices como los de verdad y tan expresivos como ellos. Mira que si el rey está desnudo y los beatos también.

El día que me tope a un periodista le voy a preguntar sobre estas cosas y sobre si él también está contento cuando se inventa emociones principescas.

PD.- IMPORTANTÍSIMO: Hace unos meses escribí que en algunas universidades no pagan lo que prometen a sus invitados, y lo hice con tan poca vista, que no caí en que me hallaba en una universidad, y el decano de la Facultad en la que yo paraba esos días se cogió un rebote del copón. Cierto que allí tampoco apoquinaban un carajo, pero no lo decía por él ni por su centro, hombre, sino en general con excepciones. Ahora estamos en las mismas: he conferenciado últimamente en varios lugares y me han pedido los escritos correspondientes. Pero no lo digo por estos casos, sino por otros. Estos son amigos buenísimos por los que no sólo daría charlas, sino que hasta vendería mi humilde cuerpo o mi alma al diablo, palabra. Así que, please, que no se me piquen, de verdad. Que ya he perdido demasiados amigos por causa del dichoso blog y de las bromas.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

jajajaja, ya te dijé una vez, ¿ sino no habías pensado en que te ibas a quedar sin amigos? Por culpa del blog. Pero tienes razón, aunque muchas veces me pregunto si escribes sobrio.

Carmen dijo...

Jajajajaja, haciendo amigos, así me gusta.

Un cordial saludo.

un amigo dijo...

¿Perder amigos? Quía, hombre. El único riesgo es el de perder 'amigos'.

El que se pique por lo que aquí aparece escrito ... tanta paz lleve como descanso deja.

Salud,

Garciamado dijo...

Que manía le ha entrado a no sé quién con que si escribiré sobrio o no. ¿Será posible? Que sí, carajo, que no estoy bebido cuando cultivo el blog. Si me tomara uno chupitos antes, se iba a enterar más de un anónimo...

roland freisler dijo...

Simplemente comentar una noticia. Se cayó desde 12 metros una niñita marroquí y no se retorció ni el tobillo.
Ante noticias como estas, hay que pararse a pensar que hay milagros.
La ciencia no lo puede explicar y si hay alguin que pueda explicarlo que lo haga.
Intente explicarlo desde la ciencia profesor ¡a que no hay posibilidad!
Siempre habrá cosas que la ciencia no sepa explicar y nos piden a los creyentes que expliquemos a Dios.

Anónimo dijo...

1.
Hay que estar más atento.
Clark Kent.

2.
¿La vió usted caerse?. ¿La vió caer el periodista que ha dado la noticia?. ¿Estaba sobrio?. ¿Es de fiar? ¿Por qué es de fiar?.

¿Que edad tenía la niñita? ¿Cuanto pesaba? ¿Cómo iba vestida? ¿Hacía viento?.

¿Cayó sobre un piso de hormigón, sobre un montón de arena, sobre bolsas de basura, sobre un toldo, sobre un vehículo apardado, sobre un seto de arbustos o sobre un arbol, sobre un transeunte?

¿Había tendederos en el trayecto de caída? ¿Con ropa tendida?. ¿Qué tipo de ropa?.

Como ve, quizá aún no pueda explicarlo, pero estoy en ello.
R. Dawkins.

3.
Paisa, ¿que esperas para conventirte al islam?. Los infieles incrédulos sereis pasto del fuego y la espada.
Hamed Harjerzirit

roland freisler dijo...

Anónimo
La noticia era clara y traía hasta la foto del lugar, no recuerdo si la leí en el Diario de León o en El Mundo-León, creo que en este último, venían las fotos y el lugar exacto.
No es el primer caso de un "milagro" que la todopoderosa ciencia , no puede explicar. Por no poder explicar la ciencia no puede explicar si es real o no esto que conocemos como Universo.
Los infieles seremos pasto de fuego y espada y ¿los ateos? pasto de gusanos ¿no?
Cuando un ateo muere se acabó lo que se daba ¿verdad? Explíqueme entonces ¿qué hace Vd obedeciendo normas?, por ejemplo.

Anónimo dijo...

si escribieras después de algunos chupitos como dices, ¿qué piensas escribirías? ¿y por qué nos ibamos a enterar más de un anónimo? Prueba, me encantaría conocerte...

roland freisler dijo...

Anónimo desafiante

¿Eres tú John Wayne? o soy yo

De "Full Metal Jacket"

Anónimo dijo...

una peli misógena,...ainsss. eso es lo que pone wikipedia..que yo soy muy joven para estas cosas..en veocine no está..dije voy a ver el principio mientras me tumba esta mierda. total mañana hago mi huelga particular, en la camita hasta la hora que me despierte...

Anónimo dijo...

"mierda" es alcohol, no malinterpretes.