13 marzo, 2013

Hacen falta menos normas de estas y más de las otras



                Me escribe con indignación un amigo que suele mantenerme informado de los escándalos de su universidad, una de tantas, y en concreto de un plagio sonado que allí ocurrió y que quedó perfectamente impune, como no podía ser de otra manera si tenemos en cuenta nuestro percal académico y el país en el que vivimos. Me relata ahora ese “topo” que le han dado una beca postdoctoral en su Comunidad Autónoma  a uno de aquellos que firmaron de los primeritos el artículo copiado sin querer y porque la vida tiene esas casualidades de que escribes una cosa y resulta que ya la había publicado antes un chino, el muy cabronazo. Es lo que pasa con los chinos, que son tantos que siempre sale uno que escribió antes lo que publicas tú.  A mi amigo le parece escandaloso que al copión le caiga una beca en lugar de una sanción, y yo digo que por qué se extraña. Me explico y, de paso, se lo aclaro a mi interlocutor, que no es de Derecho.

                No sé por qué a todo el mundo le ha dado por confiar en lo jurídico. Permítaseme algún ejemplo montuno y luego vamos al caso. Supongamos que un grupo de machistas y maltratadores de mujeres forma una asociación y quiere hacerla legal y todo. No la van a llamar Asociación para la Leña a la Dama o cosa así que los delate, sino que me juego unos cafés a que la denominarían Asociación General Reformada de Españoles Decentes y Ejemplares (AGREDE), y con ese nombre la inscriben en el correspondiente registro. No hay problema si el nombre las instituciones no se corresponde con las intenciones o las maneras de funcionar, pues miren mismamente las universidades, que se siguen llamando así aunque solo fichen a los del lugar o el RH, y en vez de ponerse “localidades” conservan aquello de “universidad”, que sugiere universalidad.

                Bueno, pues aquellos tipos hacen legal su Asociación, redactan unos estatutos la mar de monos y quedan sometidos al Derecho público y privado del Estado español, empezando por la Constitución, la pobre. Internamente no respetan más norma que las de su ilícito hábito, pero si alguien los lleva a juicio, póngase usted a probar que se dan a la fechoría y el cachete y no a obras pías o a la solidaridad con el prójimo. Fijémonos bien en que hoy ya nadie roba en condiciones si no es con un estatuto jurídico societario y un mullido colchón de principios constitucionales, amén de las garantías procesales de rigor. Es más, nadie delinque organizadamente sin empezar por trajinarse unos altos tribunales y agenciarse unas rebanadas de derecho natural o de jurisprudencia europea.

                Pensemos en las universidades otra vez. Cualquiera ajeno o marciano que repase los miles de normas que las regulan, leyes, decretos, estatutos, reglamentos internos, uf, el que vea semejante derroche de proclamas y prohibiciones y que además los rectores tienen todo el día la excelencia en la boca y la sostenibilidad en salva sea la parte, pensará mismamente que, ahí, al de la casa que plagie lo crujen. Y resulta que no, que para nada. ¿Por qué no? Pues por ser de la casa, precisamente. Si en aquella universidad de mi amigo tuvieran que juzgar al chino que escribe artículos antes de que al pobre profesor local le dé tiempo a publicarlos, serían severos en grado sumo, igual que se las tendrían tiesas si el plagiador fuera de fuera y viniese a competir por plaza con pollo  de este corral. En suma y yendo al grano: que en nuestro tiempo y en estos antros administrativos, la abundancia de normas sirve para disimular. Y que, además y sobre todo, de nada vale el Derecho cuando no se apoya en un buen cimiento de normas de moral social y profesional. Y esas son las que faltan, no las otras.Amén de buena crianza y unos azotes de pequeños.

                El profesor que me lea (o el empleado de cualquier Administración, no hay problema) que sea sincero consigo mismo, que no trate de engañarnos a nosotros haciéndose el longuis y que para sí se conteste a la siguiente cuestión. Imagine que en su Facultad se comprueba sin lugar a dudas que un colega suyo ha hecho un plagio de tomo y lomo, sea de chino o sea de cualquier otro aborigen mentalmente más desarrollado que él. Gran escándalo y no se habla de otra cosa cuando nadie nos oye. Pero a usted le vienen con un papelín en el que se reclama que se le abra expediente al indecente y que se le sancione con la mayor dureza posible. Bien, lo sé, para empezar, para empezar a disimular, usted diría que, hombre y que caray, que lo de indecente no le gusta y que mejor escriban “presunto autor de una acción con un posible componente de matizada ilicitud”. Sí, claro, es una estrategia para no firmar. Pero en la universidad (y en ningún lado) jamás vamos a encontrarnos con profesionales enteros que digan que no firman porque nos les da la gana o porque el truhán es amigo suyo o porque hoy por ti y mañana por mí. No, el cómplice alicorto siempre se reviste de políticamente correcto y de partidario de las garantías procedimentales. ¿Y si luego resulta que él no copió a posta, te dicen, sino que lo obligaron unos cacos a mandar el artículo a Nature con su firma nada más que para que luego los chinos vacilen de que los copian hasta en Torrelodones? Y tú, si eres el que va con el manifiesto para la firma, lo miras sumido en la angustia de la indecisión: ¿le doy dos hostias por hacerse el memo conmigo o amplío la demanda y pido que echen también a los consentidores culiapretados?

                Esperen, que ya vuelvo. Me excité recordando casos y cosas. Una vez, siendo uno muy joven, e ingenuo como sobrina de cardenal, unos del PAS de mi Universidad le quitaron con muy malas artes su despacho a un profesor mayor que yo. Tontiquijote de Ruedes, recogí firmas para desfacer el entuerto, pese a que una de las funcionarias enredadoras era buena amiga mía. Conseguí dos cosas muy meritorias: el retorno  del profesor a su sitio y la primera constatación adulta de que soy imbécil. Luego hubo más. ¿Saben lo que hizo de inmediato el tipo aquel? Invitar a comer a los funcionarios de la polémica y contarles que él estaba conforme con todo pero que fue cosa mía el urdir el lío y que qué disgusto se había llevado él con lo de las firmas, Virgen santa.

                En otra ocasión, hace bastantes años y en plena inconsciencia juvenil mía, me llamó un vicerrector. Que oye, que mira, que ese catedrático que es un poco jefe tuyo ha pedido un proyecto de no sé qué y nos parece aquí que no tiene pies ni cabeza la memoria que presenta y que si nos haces tú una evaluación, pues sabemos que vas a ser honesto en tu juicio, no nos fiamos de casi nadie para esos menesteres y estate tranquilo, que esto es confidencial y para uso interno. Carajo, y lo hice. Aquel catedrático tenía tres notas que aquí vienen bien a cuento: era buena persona, estaba loco como una chota y no tenía ni prostituta idea de nada de la disciplina en cuestión, y era un poco jefe mío. Sí, hice el informe sin reparar en gastos y con las críticas merecidas, de principio a fin. Y pasaron inmediatamente dos cosas: una, que no le dieron el proyecto o ayuda que solicitaba; la otra, que el vicerrector, el mismo que conmigo había hablado, llamó a la mujer del cátedro de marras, amiga suya, y le contó, muy compungido, que jolín qué faena, que se lo habían tenido que denegar a su marido porque perpetrado yo un informe terrible. Aquel vicerrector con el tiempo fue rector, creo.

                Dirán que he vuelto a perder el hilo, y tal vez sí. Pero les cuento otra, y esta con más relación. Una vez firmé un papel para que castigaran a uno que había plagiado el trabajo de un alumno y lo había publicado a su nombre de él, no del alumno, en una revista de su gremio. Le abrieron expediente y luego lo cerraron, sin propuesta de sanción. Que fue sin querer, un error tonto de esos de cuando firmas una cosa y crees que es la lista de la compra y cuando ves que en la Revista de Derecho de las Trolas aparece tu lista de la compra con los yogures y todo qué vas a hacer ya y no se te va a querellar Danone encima de que les haces propaganda. Tal que así venía a ser el argumento del instructor y, como era algo amigo, le dije yo que vaya plan. A lo que me respondió tal que así, palabra de honor: a ver, ¿acaso tú no has plagiado nunca o qué? Acabó de fiscal o magistrado o algo así en un supremo tribunal. Me refiero al instructor. El otro es tan funcionario como yo, ni más faltaba, pero creo que ya compra por internet para no tener que andar haciendo listas a mano.

                Bien, pues lo que quería decir es sencillamente que normas jurídicas hay siempre y en todos los lugares, pero que no sirven si falta de lo otro. Siendo lo otro una variada dotación que va desde la moral hasta los bemoles. Y retomando el caso de la beca del pirata for ever presunto, no hay  tutía. La comisión que asigna las becas no tiene más remedio, si hace las cosas como debe, que ir por el libro y por el baremo, y si al destripachinos le salen los puntos, pues hay que ponerlo en la lista de becarios. Porque, en caso contrario, hasta por prevaricación se podría empitonar a los de la comisión. Ah, pero ¿se puede condenar por prevaricar en asunto académico-universitario? Hombre, no se hace, pero si no hay beca para el chinchachinos y resulta que baremo en mano sí salía, apuesto a que se acaba en juicio y declara todo el Claustro y parte del hampa en contra de los evaluadores.

                No, esos asuntos o se cortan en otra parte y de otra manera o no hay nada que hacer, por mucho que adornemos estatutos y reglamentos y aunque busquemos comisiones de expertos y evaluadores en Tegucigalpa o Verín. Porque si entre el personal de las universidades (o de la Administración o institución que sea) no hay un número considerable con un fuerte sentido de la ética profesional, con independencia por encima de todo, con confianza en sí mismos y con unos ovarios como las campañas de la catedral, no hay vuelta de hoja, ganan los malos y asciende los inútiles. Y si predominan los buscones, los meapilas, los pescadores de rio revuelto, los negociantes del favor y la palmadita, los cómplices, los chanquetes y esas dulces pirañas vestidas de gris, entonces hasta el Derecho y toda su parafernalia servirá para reforzar las trapacerías y para dar apariencia de legalidad al puro vicio. Hay universidades que se quedarían literalmente en cuadro si las normas se aplicaran y las sanciones se impusieran, si los abusos se denunciaran y los delitos se persiguieran. En cuadro o en cuadra, y desde el más alto hasta el último mono o mona.

                Y como venga algún anónimo a replicarme que por qué no denuncio, si tanto sé, me voy a acordar de sus muertos y van a parecerme pocos. No es momento este para posturitas jurídicas. Ya no cabe más que pasar a la clandestinidad o subirse al carro, aunque está que ya no se cabe y un día vamos a tener que empezar a plagiarnos entre nosotros por falta de chinos bastantes.

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Porque no usas el altavoz anónimo que hoy pueden representar las redes sociales ? No creo que tenga que repasar contigo la cantidad de sinvergüenzas y escándalos que han puesto en relieve a nivel nacional e incluso internacional donde antes pasaban desapercibidos y sin sanción.

roland freisler dijo...

Y a los abogados que pretenden redistribuir la riqueza entre los más necesitados a costa de las todopoderosas compañías les pasa esto :
Desarticulada una red de abogados leoneses por la simulación de accidentes y por blanqueo de capital
Supuestamente, entre los detenidos se encontraría tres abogados, uno de ellos el cabecilla de la trama, fisioterapeutas, un médico y un empleado público de la administración de la Justicia, entre otros. Asimismo, se han detenido a varios procuradores a los que tras prestarles declaración se les ha puesto en libertad.

Una operación en la que, supuestamente, podría haber implicado personas relacionadas con una aseguradora hasta un agente de la Policía Nacional de León de ahí que desde Madrid se mantuviese oculta la operación hasta su puesta en marcha.

Al parecer, según los primeros datos, se trataría de una operación por posibles delitos de estafa (vinculados a aseguradoras) así como de blanqueo de capitales. Los detenidos podrían haber falsificado facturas así como partes de alta y bajas a la Seguridad Social.

La operación ha arrancado este miércoles a las 7:00 horas y se ha saldado con el registro varios bufetes de abogados leoneses. Fue a las 12:00 cuando agentes de Policía Judicial Tributaria, en compañía del decano de abogados, Ricado Gavilanes, y el abogado de oficio, accedían al bufete del supuesto cabecilla de la trama.

En su interior, según diversas fuentes, supuestamente habría encontrado importantes cantidades de dinero metálico, hasta 300.000 euros, así como cantidades de droga.

Según diversas fuentes, la red se dedicaba a simular accidentes de tráfico hasta el punto que en los últimos días había el principal acusado presentaba hasta 20 lesiones semanales, aglutinado el 90% de los casos de accidentes de tráfico en la capital.


Juan Carlos Sapena dijo...

El problema profesor es que esto es un no parar y, la verdad, un siempreperderuno como bien indica en el artículo.
Y el problema no es el Derecho, que también, sino las faltas y carencias éticas.
Aunque, ante la abrumadora presencia de contrarios, bien se podría colegir que los acertados son ellos (por aquellos) y nosotros, en la nuestra locura, en la locura propia del aminorado, del disminuido, solo ladramos a una luna porque no sabemos de la noche.
Ahí lo dejo.

Iracundoisidoro dijo...

Un artículo muy entretenido.

No obstante, creo que cae en el adanismo tan habitual en la crítica política. Ése que implícitamente concede la existencia de un pasado mejor o una realidad platónica en que no hay lugar para lo incorrecto. O ese chovinismo invertido, tan caro al conservadurismo español "liberal barojiano", que consiste en decir que esto de España es un despelote y el extranjero es "mucho más serio".

Llámenme reduccionista, pero creo que la "indecencia" y "los listillos" son muy comunes cuando la miseria es mucha. Una miseria que en España, a día de hoy, prácticamente tiene cartera ministerial en el Gobierno.

Anónimo dijo...

Por ejemplo, este lleva años como tu clamando en el desierto y ahora en Internet se esta dando difusion a su tema. Esto me llego ayer:


Atención que el General va con todo !!! esto me han mandao que no se de donde lo han sacao:

¡¡¡¡ VAYA TELA, VAYA TELA.................... !!! NO HAY DESPERDICIO.
DA HASTA MIEDO ENVIAR ESTE CORREO, POR SI ACASO HAY PINCHAZOS CIBERNETICOS.


Martes, 10 de abril de 2012
En escrito dirigido al magistrado juez del Juzgado Central de Instrucción Nº 2 de la Audiencia Nacional

EL CORONEL MARTÍNEZ INGLÉS RECLAMA COMO TESTIGOS A ANTONIO TEJERO, BÁRBARA REY, ALFONSO ARMADA Y MARIO CONDE

Por Amadeo Martínez Inglés - Canarias Semanal

El coronel del ejército español Amadeo Martínez Inglés, imputado por el artículo publicado en Canarias Semanal: "¿Por qué te callas ahora?", dedicado a Juan Carlos de Borbón, se dirige ahora al magistrado de la Audiencia Nacional ante el que tendrá que comparecer el próximo lunes. Lejos de amilanarse por la condena que la acusación por un presunto "delito contra la Corona" podría acarrearle, Martínez Inglés se reafirma en cada una de las denuncias sobre el monarca español planteadas en su polémico artículo. El oficial también propone al magistrado de la AN que llame a declarar como testigos de su caso a la actiz y ex vedette Bárbara Rey, a Antonio Tejero Molina, a Alfonso Armada, José María Ruiz Mateos o el banquero Mario Conde.
Don Amadeo Martínez Inglés, coronel del Ejército diplomado de Estado Mayor, escritor e historiador militar, se dirige a VS en relación con la cédula de citación recibida en su domicilio con fecha 23-03-2012 en base a las diligencias previas que, en providencia de 21.03.12, ha abierto ese Juzgado por un presunto delito CONTRA LA CORONA, exponiéndole las siguientes consideraciones:
PRIMERA.- Como coronel de Estado Mayor, historiador militar y profesor de esta última materia en la Escuela de Estado Mayor del Ejército español me he dedicado durante más de treinta años, concretamente desde mediados de los años ochenta del pasado siglo, a estudiar e investigar la vida del actual rey de España Juan Carlos I tanto en su ámbito personal como en el público e institucional.

Anónimo dijo...

SEGUNDA.- Como consecuencia de esas investigaciones y estudios profesionales pronto llegarían a mi conocimiento abundantes indicios racionales de la comisión por parte del monarca español de variados presuntos delitos tales como (por orden cronológico):
“homicidio imprudente” o “fratricidio premeditado” (esta disyuntiva nunca la han dilucidado los jueces que deberían haberlo hecho);
“alta traición a la nación española”, al haber pactado en secreto en noviembre de 1975 con el Departamento de Estado norteamericano la entrega unilateral a Marruecos y Mauritania de la antigua provincia española del Sahara Occidental;
“cobardía ante el enemigo”, al retirar en esa fecha de manera humillante y sin combatir las fuerzas militares españolas de ese territorio ostentando la Jefatura Suprema de las FAS;
“genocidio de la antigua población del Sahara español en grado de colaborador necesario” (más de tres mil víctimas) al haberla entregado al rey alauí Hassan II totalmente indefensa;
“golpismo de Estado”, al haber autorizado a sus militares cortesanos (Armada y Milans del Bosch) la planificación, preparación y ejecución de la maniobra político-militar desarrollada en España la tarde/noche del 23 de febrero de 1981, conocida popularmente como “la intentona involucionista del 23-F”;
“terrorismo de Estado”, al tener previo conocimiento, como comandante en jefe de las FAS, de la guerra sucia que preparaban los servicios secretos militares y de la seguridad del Estado contra ETA (GAL) y no haber impedido su puesta en marcha;
“malversación de caudales públicos” de los denominados “fondos reservados” adscritos a Defensa, presidencia del Gobierno e Interior, al conocer y no desautorizar el pago a determinada vedette del espectáculo español por las prestaciones sexuales que le había realizado durante más de quince años y que ella, en 1996, amenazaba con hacerlas públicas a través de documentos audiovisuales de su propiedad;
“corrupción generalizada”, al recibir durante décadas regalos multimillonarios procedentes tanto del exterior como de la propia España: yates, fincas de recreo, petrodólares en forma de créditos a fondo perdido…etc, etc;
“enriquecimiento ilícito” como consecuencia de todo lo anterior y de oscuros negocios de todo tipo que en los últimos años han trascendido a la opinión pública española a través de libros y documentos nunca desmentidos oficialmente hasta convertir a su familia en una de las mayores fortunas del mundo (la 134, con 1790 millones de euros en su haber).
TERCERA.- Como consecuencia de todo lo anterior, señor magistrado juez del Juzgado Central número 002 de la AN, el 23 de septiembre de 2005, y ante la incompetencia constitucional que presentan los tribunales españoles (y de todo el mundo) para juzgar los presuntos delitos cometidos por el actual rey de España, Juan Carlos I, envié al presidente del Congreso de los Diputados un exhaustivo informe (40 páginas) sobre las muy claras y decisivas responsabilidades del monarca en la ya señalada “intentona involucionista del 23-F”, solicitándole la creación de una Comisión parlamentaria que depurara esas presuntas responsabilidades tanto en el terreno personal como en el histórico e institucional. Posteriormente, el 25 de enero de 2006, remití el citado informe al presidente del Gobierno de la nación, al del Senado y a los de las más altas instituciones del Estado: Consejo de Estado, Tribunal Constitucional, Consejo General del Poder judicial…etc, etc.
Asimismo, en años posteriores (12 de febrero de 2007, 4 de abril de 2008, 8 de octubre de 2008 y 13 de diciembre de 2011) seguí enviando al Congreso de los Diputados periódicos y detallados informes que he ido extendiendo y ampliando a la totalidad de los presuntos delitos cometidos por el actual jefe del Estado español. Del remitido con fecha 4 de abril de 2008, y con casi un año de retraso, recibí acuse de recibo por parte de la Cámara Baja del Parlamento español comunicándome que había sido trasladado a la Comisión de Peticiones de la misma para su oportuno “estudio y tramitación”.

Anónimo dijo...

CUARTA.- El 8 de septiembre de 2008, y en relación con el “homicidio imprudente” (así lo admitió en su día su noble autor y su familia) o “flagrante asesinato” (eso deberían haberlo ya dilucidado los jueces portugueses o los militares españoles, ya que en marzo de 1956 “el caballero cadete Juanito” era un profesional de las FAS españolas) cometido por el actual rey de España Juan Carlos I a las 20,30 horas del día 29 de marzo de 1956 en la finca denominada “Villa Giralda” de Estoril (Portugal), me permití enviar al Fiscal General de Portugal (Procurador-Geral da República) un prolijo estudio profesional (sin duda el único estudio balístico que existe en relación con este caso) sobre las condiciones y las circunstancias en las que se desarrolló el supuesto accidente familiar que le costó la vida al infante Alfonso de Borbón a manos de su hermano mayor Juan Carlos, solicitándole la apertura de una investigación judicial al respecto. El Fiscal General del Estado portugués admitió a trámite el informe y prometió “que o caso vai ser analisado”. A los pocos días, por presiones del Gobierno español según medios portugueses, me comunicó su archivo debido al tiempo transcurrido y a la complejidad de abrir en esos momentos un caso judicial tan delicado.
QUINTA.- Pues bien, señor magistrado de la Audiencia Nacional, cuando este historiador militar que se dirige a VS a través de las presentes líneas creía que, tras la admisión a trámite de sus reiteradas denuncias contra el todavía rey Juan Carlos I por parte del Congreso de los Diputados, iba por fin a poder exponerlas con todo lujo de detalles ante los señores diputados de la Cámara Baja, resulta que lo que recibe (a horas intempestivas y a través de una patrulla de la policía municipal que no se recata en mostrar a los vecinos todo su poder institucional e intimidatorio, seguramente para asustar al coronel que suscribe ¡qué risa!) es una cutre cédula de citación (una muy mala fotocopia torcida, casi ilegible y con abundantes errores que pone en evidencia la miseria y postración en la que se debate hoy en día la justicia española) para que acuda el 16 de abril, a las 10,30 horas, al digno Juzgado del que VS es titular a fin de declarar como imputado en un presunto delito CONTRA LA CORONA
¡Toma ya! ¡Aquí tenemos otra vez la España cañí! ¡El historiador/mensajero a los tribunales por haber osado meterse con el supremo y divino rey de los españoles (de algunos españoles, cada vez menos)! Y para más inri ¡para eso vivimos en un Estado democrático y de derecho! por un artículo publicado en la prensa digital (en la otra, en los medios de comunicación tradicionales del Estado, le tienen censurado desde hace años para que no dañe la impoluta imagen del rey sin par que nos puso el dictador Franco) sustentado, además, sobre la base de su libertad de expresión y de décadas de estudios, investigaciones y denuncias que ha puesto a disposición, una y otra vez, de las más altas instituciones del Estado.

Anónimo dijo...

SEXTA.- Mi, al parecer, demoníaco artículo, señor Juez, dejando de lado el estilo duro, bronco, intempestivo y, seguramente, impertinente, en el que ha podido ser redactado (cada escritor escribe como quiere ¡faltaría más! en un país libre, democrático y de derecho) solo refleja la verdad, una verdad a la que este escritor ha tratado de llegar con su esfuerzo y dedicación durante más de treinta años. Y que, repito una vez más, desde al año 1994 ha puesto numerosas veces, mucho antes de que este artículo “Por qué te callas” viera la luz digital, a disposición del pueblo español en general y de las más altas instituciones del Estado (Las Cortes y el Gobierno de la nación) en particular.
Entrando en un apresurado análisis de autor debo decirle señor magistrado del JUCINAN 002 (perdone, señoría, pero es que los militares de Estado Mayor somos muy amigos de las siglas, seguramente porque en la guerra el enemigo nunca nos da el tiempo suficiente para escribir en román paladino todo lo que quisiéramos), por si no se ha leído despacio mi artículo que me temo que no dada la cédula de citación que ha tenido a bien enviarme, que éste presenta tres núcleos o almendras literarias bien diferenciadas:
1ª).- Un ataque, reconozco que inmisericorde y duro pero veraz y ajustado históricamente, contra la dinastía borbónica, de cuya muy baja catadura moral, profesional y social pocas personas en este país tienen dudas. ¿O acaso Felipe V no fue un loco y egoísta que para ceñir la corona española sumió a este país en una guerra cruel y despiadada que provocó miles de muertos y la perdida sensible de territorios patrios?... ¿Y Fernando VII no fue un traidor de tamaño natural, un gran felón como, afortunadamente, reconoce la historia de España? ....¿E Isabel II no tuvo bastante de ninfómana o meretriz regia, como propaló su propio pueblo?... ¿Y su esposo oficial, Francisco de Asís de Borbón, alias el “Paquita” y “el Puntillas”, no fue toda su vida marital un cabrón consentido? ....¿Y el nefasto rey Carlos IV, un cobarde y un traidor a su patria? ....¿Y Alfonso XIII, el abuelo del actual titular de la dinastía, un putero de las noches madrileñas y un borracho perpetuo? ...¿Y el conde de Barcelona, padre del Juan Carlos I al que le soltó aquella frase lapidaria de “Júrame que no lo has hecho a propósito” cuando lo encontró sobre el cadáver de su hermano Alfonso la tarde del fatídico 29 de marzo de 1956, no se pasó media vida a bordo de su yate trasegando ginebra a espuertas?... Y el rey actual, que primero mata a su hermano, traiciona a su padre y besa el culo a Franco para conseguir ceñir la corona de España y después abandona a Adolfo Suárez a manos de los militares y borbonea con éstos para mantener como fuera su estatus regio... ¿ha hecho algo aparte de preparar golpes de Estado, fornicar a destajo a cargo de los fondos reservados, navegar en el Fortuna y en el Bribón, cazar osos (borrachos o con tasa de alcoholemia legal), esquiar en Baqueira Beret, pasarse los veranos a cuerpo de rey en Marivent y labrarse un afortuna apañadita?
2ª).- Una revista rápida y fugaz de los presuntos delitos cometidos por el rey Juan Carlos I, antes y después de subir al trono. Que, como ya le he expuesto, los he denunciado repetidas veces durante los últimos ocho años a las más altas instituciones del Estado y que no es cuestión de volver a repetir.
3ª).- Una clara y nueva acusación contra el monarca español por su actuación en el “caso Urdangarín” puesto que, conociendo desde el año 2006 (la misma Casa Real lo ha admitido) los oscuros manejos (presuntos delitos) de su famoso yerno, se calló (por eso titulé mi artículo” ¿Por qué te callas?). Señor Juez, usted seguramente sabe de esto más que yo, que para eso es un señor magistrado de la Audiencia Nacional (antes TOP), pero esta actuación de nuestro amado rey en defensa de su familia (¿de su corona, tal vez?) podría ser constitutiva de un nuevo presunto delito de encubrimiento. ¿O no?

Anónimo dijo...

SÉPTIMA.- De todo lo anterior se desprende, señor magistrado, que mi artículo titulado “¿Por qué te callas?” de delictivo no tiene nada de nada. Es un trabajo serio y profesional, aunque duro en las formas, que recoge una vez más y de forma un tanto airada (los tiempos no están para genuflexiones versallescas) lo que vengo diciendo desde hace años en multitud de libros, artículos y conferencias.
Además, su señoría conoce mucho mejor que este antiguo uniformado, la “Exceptio veritatis”, el escudo jurídico que protege la verdad del ataque inmisericorde de los poderosos e impide que pueda ser considerada un delito. Sea quien sea el autor de los hechos denunciados.
Y por otra parte ¿qué es eso de un delito CONTRA LA CORONA? Yo, personalmente, demócrata, progresista y republicano hasta la médula, no reconozco corona alguna. Ni española ni de ningún otro confín del mundo. En un Estado moderno, democrático y de derecho, todos los ciudadanos debemos tener los mismos derechos y ser iguales ante la ley. Sin privilegios de ninguna clase, como por otra parte santifica la muy mejorable constitución del 78.
En España ya ha habido movimientos políticos y sociales para erradicar de nuestro ordenamiento jurídico estos anómalos y extemporáneos delitos contra la corona. Pero de momento siguen ahí esperando el momento propicio para defenestrarlos. Por cierto ¿Por qué no existen en nuestras leyes delitos similares contra la presidencia del Gobierno, contra el ministerio de industria o contra el defensor del pueblo, por referirme solo a algunas de nuestras muy numerosas instituciones democráticas? Todas las personas que representan al pueblo soberano (bien es verdad que el rey actual solo representa al dictador Franco, que fue quien lo puso en la jefatura del Estado con arreglo a su particular derecho testicular) pueden (y deben) ser objeto de crítica por parte de los ciudadanos (que no súbditos). Así que dejémonos, de una vez, de delitos “contra la corona”, señor magistrado.
Por cierto, y perdone por la pequeña insolencia de la pregunta: ¿El señor Urdangarín, forma parte o no de la corona española contra la que yo, presuntamente, he delinquido? Porque, vamos, tendría bemoles la cosa…

Anónimo dijo...

OCTAVA.- Y ya para terminar este largo escrito, señor magistrado-juez del JUCINAN 002, me permito significarle que así como su señoría, debido a su cargo, ostenta ese preeminente tratamiento de VS, el coronel, escritor e historiador que suscribe, debido fundamentalmente a su empleo en el Ejército español y a las múltiples condecoraciones que posee, algunas de ellas con categoría de gran cruz o placa, tiene también derecho al tratamiento de VE (excelentísimo señor), circunstancia ésta que le refiero sin un ápice de personal vanidad, muy dormida después de más de cincuenta años de luchar en este mundo cruel, pero con toda mi determinación de que sea respetado. Y mucho más después de la clamorosa falta de respeto por su parte al enviarme una cédula de citación que no es de recibo, propia más bien de Somalia o de cualquier otro país tercermundista.
Y es que ese tratamiento y el empleo de coronel del Ejército español que poseo, señor magistrado, no llegaron a mí a través de una rifa. Ya en 1958 y con un poco más de 20 años de edad (cuando su señoría, con todos los respetos, seguramente se meaba todavía en sus pantalones) tuve que jugarme decenas de veces la vida luchando por defender este país de las huestes de Hassan II, que habían invadido la “provincia española” de Ifni, realizando misiones cuasi suicidas tras las líneas enemigas al frente de un puñado de soldados voluntarios de elite. Sin vanidad alguna, debo decírselo de nuevo, fui propuesto para la medalla al mérito militar y en mi hoja de servicios se reconoció mi valor en acción de guerra.
Después, y a lo largo de casi cuarenta años, seguí arrostrando los claros peligros de mi profesión, tanto en unidades paracaidistas como en las nómadas del desierto del Sahara. He estudiado años y años sin parar estando en posesión de tres diplomas de Estado Mayor (uno de ellos extranjero) y de prácticamente todos los diplomas de especialización de mi Ejército. Y, buscando siempre “los puestos de mayor riesgo y fatiga” como recomiendan los reglamentos militares españoles, hasta pedí dos veces ir voluntario al país vasco (cuando muy pocos compañeros lo hacían) donde, vestido con el uniforme de coronel, en un coche negro sin blindar y con matrícula ET, sin escoltas de ninguna clase (esas escoltas que sus señorías de los altos tribunales de justicia reclaman ahora con insistencia a un Gobierno cicatero que amenaza con quitárselas) tuve que atravesar centenares de veces las peligrosas calles de las ciudades vascas a solas con mi entrepierna y con un pequeño revólver en la mano derecha, bajo mi portafolios, listo para escupir plomo.
Así durante años, sin quejarme lo más mínimo (mi profesión no me lo permitía) no sabiendo nunca, cuando cada mañana cogía el vehículo, si regresaría a mi despacho en el mismo o en otro, negro también, pero con una corona en el cristal trasero. Como le ocurriría finalmente a otro compañero mío, el único con categoría de coronel destinado en la misma ciudad que yo que, curiosamente, se desplazaba siempre de paisano y en coche camuflado y que murió ametrallado en un semáforo.

Anónimo dijo...

Años después, por luchar por unas Fuerzas Armadas más modernas y profesionales, los generales franquistas ¡ojo, de 1990! me señalaron la puerta de la que había sido mi carrera (después de cinco meses en una prisión militar) y tuve que reciclarme a escritor e historiador.
Así que figúrese, señor magistrado, y por eso le he contado una parte sustantiva de mi vida profesional, la preocupación o la angustia vital (la palabra “miedo” no la puede ni siquiera nombrar un militar, como les ocurre a ustedes los jueces con la de “prevaricación”) que ha podido generar en mi alma de soldado su cutre cédula de citación para que acuda a su Juzgado a declarar por un presunto delito contra la corona. Es que desde ese fatídico día vivo sin vivir en mí o, como diría el señor Rajoy, envuelto permanentemente en un lío emocional. Pero no se preocupe, señoría, que voy a ir. Sí, sí, voy a ir (si hay que ir se va…según el humorista Mota) pero no para perder ni un solo segundo de mi tiempo hablando de ese presunto delito que al parecer he cometido contra la panda sociofamiliar que habita en La Zarzuela sino para hablar, si VS quiere, de los presuntos delitos del rey Juan Carlos que es, en definitiva, el presunto delincuente y no yo. Para lo cual, obviamente, tendrá VS que leerse y estudiarse (si no es imposible que nos entendamos) todos los libros, artículos y documentos que he parido (con perdón) durante los últimos veinte años.
Y nada más, señor magistrado-juez del JUCINAN 002. En anexo aparte le señalo los libros y documentos que es preciso se lea previamente para la buena marcha de la futura entrevista así como los documentos de diferentes instituciones del Estado que ese Juzgado debería interesar de los organismos competentes para la buena marcha de las diligencias previas que acaba de emprender, instadas todavía no sé por quien. También le relaciono la lista de personas que, a mi juicio, deberían aportar testimonio en calidad de testigos.

Anónimo dijo...

Firmo el presente documento en Alcalá de Henares a 9 de abril de 2012
ANEXO
Libros y documentos del autor del presente escrito
Libros:
- La transición vigilada (Temas de Hoy 1994)
- El golpe que nunca existió (Foca 2001)
- Juan Carlos I el último Borbón (Styria 2008)
- La Conspiración de Mayo (Styria 2009)
Informes al Congreso, al Gobierno y a otras instituciones del Estado:
- Informe al Congreso sobre responsabilidad del rey en el 23-F (23 de septiembre de 2005)
- Informe al Gobierno, al Senado y a otras instituciones (25 de enero de 2006)
- Informe al Congreso sobre el 23-F (12 de febrero de 2007)
- Informe al Congreso presuntos delitos del rey (4 de abril de 2008)
- Informe al Congreso presuntos delitos del rey (8 de octubre de 2008)
- Informe al Congreso presuntos delitos del rey (13 de diciembre de 2011)
- Informe a la Fiscalía General de Portugal para investigar homicidio imprudente o presunto asesinato rey de España.
Artículos y escritos sobre el rey y sus presuntos delitos:
Más de cien trabajos publicados en la prensa escrita y digital durante los últimos veinte años, en iguales o parecidos términos al “¡Por qué te callas” de diciembre de 2011 y que pueden ser descargados, de forma totalmente libre, de numerosas páginas web y periódicos de la red.
Documentos a interesar de entes, instituciones u organismos del Estado
Del ministerio de Defensa:
- “Panorámica de las operaciones en marcha” (CESID, 1980) relativa a los golpes de Estado en preparación en otoño de 1980.
- “Estado actual y perspectivas de la lucha antiterrorista” (CESID, julio de 1979) proponiendo al Gobierno de Adolfo Suárez la apertura de una guerra sucia contra ETA. Propuesta rechazada por el Gobierno.
- “Acta fundacional de los GAL” (CESID 1983) proponiendo otra vez la apertura de una guerra sucia contra ETA. Definitivamente fue autorizada.
- Documentos audiovisuales sobre las salidas extramaritales del rey de España (DIEME, División de Inteligencia del Estado Mayor del Ejército, años 1984- 1996)
- Documentos sobre la entrega del Sahara español a Marruecos y Mauritania (DOPEME, División de Operaciones del Estado Mayor del Ejército, año 1975 y posteriores).
- Documentos y archivos sonoros grabados en la tarde/noche del 23-F relativos a conversaciones del rey con diversas autoridades del Cuartel General del Ejército y Capitanías Generales.
- Grabaciones y documentos relativos al 23-F de las Capitanías Generales de Aragón, Valencia, Sevilla, Burgos, Valladolid, La Coruña, Madrid y Baleares.
- Documentos de la Sección de Inteligencia de la Brigada DOT V (Zaragoza) relativos a la conspiración castrense lista para estallar el 2 de mayo de 1981 (Conspiración de Mayo).
- Cartilla de tiro de la AGM (Academia General Militar) de Zaragoza, correspondiente a los años 1955 y 1956 a nombre del caballero cadete Don Juan Carlos de Borbón y Borbón.

Anónimo dijo...

Del ministerio de Asuntos Exteriores:
- Escrito del embajador alemán en Madrid a su Gobierno, en febrero de 1981, en el que relata una conversación privada con el monarca español, que acaba de ser desclasificado por el Ejecutivo germano y que ha sido incluido en las “Actas de Historia Contemporánea” de ese país.
De particulares:
- Libro “El negocio de la libertad” del periodista Jesús Cacho (editorial Foca)
- Vídeo “Juan Carlos I: 30 años a cuerpo de rey (Canarias-Semanal)
Personas que se propone evacuen testimonio en el JUCINAN 002” en las diligencias abiertas por el artículo periodístico “¿Por qué te callas?”
- Bárbara Rey (María García García), actriz, vedette y presentadora.
- Antonio Tejero Molina (ex teniente coronel de la Guardia Civil)
- Alfonso Armada y Comyn (ex general de División del Ejército de Tierra español)
- Jesús Cacho (periodista)
- José María Ruiz Mateos (empresario)
- Mario Conde (ex banquero, político, escritor y periodista)
Nota del autor: la relación de personas, libros, documentos, artículos y escritos relacionados en el presente anexo en ningún caso puede considerarse exhaustiva y excluyente ya que podría aumentarse substancialmente en el Juzgado dentro de las diligencias previas abiertas.

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ROSER LORITE

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Anónimo dijo...

Y no se cuanto habrá de verdad o de mentira ni la difusión o escandalera que pueda producirse pero vamos, que es una forma rapida, barata, anonima y efectiva de denunciar entuertos de estos que hablas en duralex. Y esta al alcance de cualquiera. Y si, siento mucho el tocho.

Anónimo dijo...

pues con la ley del hijo único lo mismo no faltan chinos y mira que hay chinos

Abg. José R. Nina C. dijo...

Es de los articulos más amenos que me haya leído nunca. No sé de donde saca que se le va la inspiración... Me pregunto si llegaremos a ver un plagio de plagio ...