29 junio, 2006

Negociación con ETA: tranquilos, estamos en manos fiables.

Uff, qué tranquilo me he quedado. Andaba uno, como otros, preocupado por lo de la negociación del Gobierno con ETA y etina. Hasta que escuché esta tarde las palabras, siempre precisas y certeras, de nuestro gran hombre de Estado, don José Luis Rodríguez Zapatero. Ahora ya me he relajado y dentro de nada me voy a tomar un buen vino y a fumarme un purito para celebrar esta dicha y esta calma.
¿Qué de dónde saco semejante optimismo? Hombreee, de las palabras del Presidente. Es que yo creo que la gente no se lo toma en serio, y yo mismo entono el mea culpa y me acuso de haber pensado a veces que habla a humo de pajas o al buen tuntún. Pero eso nos pasa por quedarnos en la superficie y en los titulares y por no meterle mano a un análisis concienzudo de sus discursos y declaraciones. Como penitencia, y para que sirva de ejemplo, me voy a permitir un tal desglose analítico (y herméutico, si quieren ustedes otra esdrújula de propina) de su declaración de este mediodía sobre la negociación con ETA. Verán cómo no hay vuelta de hoja y podemos dormir felices y confiados.
Permítanme que altere el orden de algunos de los elementos principales del discurso de Zapatero.
1. “Quiero expresar el compromiso absoluto del Gobierno y el mío personal con los valores, principios y reglas de la Constitución de 1978, que ha representado un éxito colectivo para nuestra convivencia”.
Ya ven, no hay tu tía. Sólo con esto ya no haría falta decir más. Constitución en mano, el artículo 2 es el que es y el título VIII (“Organización territorial del Estado”) idem de lienzo. Y así sucesivamente. O sea, que la Constitución no se pasa por el arco del triunfo, todo lo más se reforma siguiendo los procedimientos que ella misma establece en su título X. No sé cómo hubo quién pudo dudar de esto cuando lo del Estatut. Ahora Zapatero lo ha dejado claro per saecula saeculorum. Honni soit qui mal i pense.
Así que ni reconocimiento del derecho a la autodeterminación ni gaitas gallegas ni chistus. Cosa que no sé si me deja a mí muy contento, pues hace tiempo que vengo escribiendo que mejor sería que se largaran los que están a disgusto, hacen pucheros y dan la tabarra y algún que otro tiro (o los daban, al menos). Pero el dictum de Zapatero no deja lugar a enigmas: la negociación no afectará para nada ni a una sola regla o principio constitucional. Amén.
2. “En estos largos años todos los gobiernos han intentado alcanzar la paz desde un compromiso amplio de convivencia, manteniendo un principio esencial, la democracia no va a pagar ningún precio político por alcanzar la paz (...).Quiero anunciarles que el Gobierno va a iniciar un diálogo con ETA manteniendo el principio irrenunciable de que las cuestiones políticas sólo se resuelven con los representantes legítimos de la voluntad popular”.
Bueno, esto podría haber quedado un poco más clarito, pero supongo que el Presidente quiso decir que asume y mantiene ese “principio” esencial y no va a pagar precio político en la negociación, pues las cuestiones políticas sólo pueden resolverlas nuestros representantes legales y legítimos, no cualquier hijo de su papá y de su mamá sentado alrededor de una mesa porque lo designó un dedo apartado de un gatillo.
Aquí lo interesante es averiguar qué significa "precio político". Construyamos alguna hipótesis sobre uno de los más insondables misterios de nuestros debates “políticos” actuales. Para empezar, creo que se puede entender por “política” la actividad referida a la organización y distribución del poder. La política, así concebida, tiene uno de sus elementos en los derechos políticos, que son aquellos derechos atinentes a la participación en el ejercicio del poder. Si no es errada esta hipótesis, que el Gobierno no pague precio político sólo puede significar que ni los etarras ni grupo o comunidad alguna va a obtener, a cambio del fin del terrorismo, ningún nuevo derecho, distinción o privilegio. Cosa que, dicho sea de paso, ya asegura la Constitución, y habría que reformar ésta para establecer esas nuevas diferencias políticas. Pero con este punto lo que se nos asegura es que ni siquiera se va a acometer una reforma tal que otorgara derechos, ventajas o privilegios a ningún grupo que, con ello, resultara políticamente beneficiado en la mentada negociación. Excluido quedará, por ejemplo, que se convoque un referendum de autodeterminación (o con el eufemismo que se quiera) en Euskadi, pues de esa manera se otorgaría a ese territorio (a sus habitantes, en realidad, pues no parece que los territorios tengan derechos; de momento estamos discutiendo si los tienen algunos animales, así que ya ven cuánto falta para llegar al mundo mineral) un derecho a decidir que no se reconoce a otros (La Rioja, Galicia, Extremadura, Murcia, Asturias, Madrid...), y eso equivaldría a precio político bajo la forma de un derecho político nuevo y que, para colmo, discrimina por comparación con los ciudadanos de otros lugares del Estado.
Ainda mais: si “las cuestiones políticas sólo se resuelven con los representantes legítimos de la voluntad popular”, como ha dicho nuestro brillante político bien clarito, es obvio que en la negociación con ETA no se va a hablar de cuestiones políticas o, si se habla de ellas, no será para resolver nada, sino a modo de divertimento o para pasar los ratos muertos (¡cielos!, me ha dado repelús esta expresión). En resumen, que, en esas negociaciones, de política nada de nada, y nada cambiará en la política del Estado o de Euskadi como resultado de ellas. Qué bien, cuánta firmeza.
3. “El Gobierno respetará las decisiones de los ciudadanos vascos que adopten libremente, respetando las normas y procedimientos legales, los métodos democráticos, los derechos y libertades de los ciudadanos, y en ausencia de todo tipo de violencia y de coacción”.
La sintaxis podría mejorarse, pero se entiende de sobra. Y, tal como se entiende, es una afirmación claramente prescindible, evidente de por sí, aunque pueda convenir a veces que el Presidente resalte lo obvio. Pues obvio es que el Gobierno, todo Gobierno, tiene que respetar las decisiones que libremente tomen los ciudadanos vascos con respeto a las normas y procedimientos legales y sin vulnerar derechos de nadie. Esto sólo puede referirse al respeto de los resultados electorales en Euskadi, ya se trate de elecciones al Parlamento del Estado, autonómicas o locales. O a cualquier otra decisión a la que sean los vascos convocados dentro de la legalidad constitucional y sin otorgamiento de nuevos derechos políticos resultantes de la negociación con ETA, como ya dejó bien claro el Presidente en el punto anterior. Así ha de ser y no puede ocurrir de otro modo sin cargarse la Constitución y sin que la palabra del Presidente se quede en flatulencia engañosa. Y ¿cómo no va a respetar un Gobierno esas decisiones que tomen los vascos en ejercicio de los derechos políticos que ya tienen o que puedan adquirir sin menoscabo de la Constitución? No respetarlas equivaldría a un golpe de Estado gubernamental, y a quién se le ocurre.
4. “El Gobierno va a mantener la vigencia de la Ley de Partidos”.
Pues esa Ley a unos gustará y a otros no, y yo no necesito pronunciarme para ir a lo que ahora vamos: a que no podrá ser legal, de cara a elecciones próximas, ni Batasuna ni ningún partido que se forme con consignas o personas que den respaldo, apoyo o sustento a ETA. Salvo que cambie muchísimo la jurisprudencia establecida en aplicación de esa Ley, claro. A mí se me hace raro, pero si lo dice el Presidente, habrá que creerlo, menudo es él. Otra cosa sería que Batasuna o el partido que la sustituya condenara expresamente el terrorismo etarra, pero, como se dice ahora, va a ser que no. Así que ilegales se quedan. Y luego decían que Zapatero era débil y no sé qué más pamplinas malintencionadas. Los tiene acogotados, contra las cuerdas, cogidos mismamente por el pito de la txapela.
5. “Como presidente del Gobierno de España, asumo la responsabilidad de colmar ese anhelo de paz y esa exigencia de máximo respeto, reconocimiento a la memoria, al honor, a la dignidad, de las víctimas del terrorismo y de sus familias”.
Pues algo hará con ellos, no lo sé. Aceptar su opinión supongo que no, pues parece que la mayoría no están por la labor de pactos ni perdones. A lo mejor coloca unos monolitos guapos, o suelta unos euros, o les nombra otro comisionado para que les rasque el lomo, a unos con una mano y a otros con la otra. No estoy afirmando que tenga que atenerse a lo que las víctimas y sus herederos quieran, no. Sólo que es bonito oír, de boca de este Presidente sin doblez, que serán reconocidos y honrados. Qué menos.
En fin, ya ven, ¿tenemos o no tenemos razones para este sentimiento de beatitud que nos posee? A mí me parece que sí, sin duda. Salvo que el Presidente fuera un cretino mendaz, manipulador e indecente, cosa que éste que suscribe ni piensa ni permite que nadie insinúe en su presencia. He dicho.

2 comentarios:

AnteTodoBolonia dijo...

TALLER DE ARGUMENTACIÓN "A LA RODILLA".

Una fístula infectada de la "Eristische Dialektik" de Chopenjagüer, perpetro-plagiada por ATMC y adaptada al Plan de Bolonia.

Hoy presentamos: la insidia.

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Tome la frase final del post:

"Salvo que el Presidente fuera un cretino mendaz, manipulador e indecente, cosa que éste que suscribe ni piensa ni permite que nadie insinúe en su presencia".

1. FAMILIARIZACIÓN CON EL CONCEPTO. Recórtela de la pantalla (?) y haga un collage con esa y otras frases similares. ¿En qué medio de comunicación puede hallarlas? ¿Puede recortar frases emitidas por la radio? ¿Por qué no? ¿Qué pasó cuando intentó recortar una frase de la pantalla del ordenador?

2. COMPETENCIA: SABER USAR LA INSIDIA.
a) Iniciación. Busque un tipo más bajito que usted y dígale "Le deseo buenos días, a menos que sea usted un tío mierda que suele sodomizar a su anciana abuela paralítica contra su voluntad, cosa que éste que suscribe ni piensa ni permite que nadie insinúe en su presencia".
b) Ahora, con un par de güevos, dígaselo a uno más grande. Apunte las reacciones del bajito y del grande, ahora que tiene tanto tiempo libre en el hospital. ¿Por qué le han roto las piernas? ¿Por qué el bajito y el tío grande han coincidido en sentirse groseramente insultados pese a que usted sólo les ha dicho que "no permitirá" que les digan semejante barbaridad?
c) Confirmación. Sáquese un seguro de Sanitas y después dígale a 50 personas la misma frasecita. Si la reacción es en todos la misma, es que el Sprachgebrauch, como auténtico canon lingüístico, debe estar mal, y hay que corregirlo.

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"Honni soit qui Malinowski" (Nigel Barley dixit).

Anónimo dijo...

AntetodoBolonia, parece ser que al afirmar Vd que para decirle la frase en cuestión a un grandullón hay que tener un par de güevos ¿hay que entender que para decirle a un hombre de pequeña estatura lo mismo se puede ser manco y cojo que no hay miedo?
Bruce Lee que no debía llegar al 1,80 ganó de calle en una exhibición a Kareem Abdul Jabaar con todo su golpe de 2,20.
Por otra parte, en mi amado barrio y futuro barrio - estado de Santa Marina se dice : Hombre grandón vago y zampón (tal vez se diga también en otros futuros barrios-estado del orbe).
Esa presunción genérica de que el valor va en escala proporcional a la estatura, debería ser más matizada si se quiere que su argumento sea contundente.
Honni soit qui freedom for Santa Marina (V. Velázquez dixit) (no tengo ni puta idea de lo que estoy diciendo, pero suena de puta madre).