21 noviembre, 2007

Pelmazos, lloricas.

Maldita costumbre de ducharse por la mañana con la radio a todo volumen. Y por qué no pongo Los Cuarenta Principales. En realidad salen cada día casi cuarenta, pero con la misma canción e idénticos pucheros: que me pegan, que no me quieren, que me discriminan, que no me siento bien, que no estoy a gusto, que me tira la sisa, que no contengo la gotilla, que estoy oprimido, que estoy poseído por un espíritu del pueblo, que me quiero ir, que quiero autodeterminarme, que como me toquen grito, que no me pises que llevo chanclas, que para butifarra la mía, que quiero convocar un referendum y dos y tres, que ya me he meado el nuevo Estatuto, que me siento invadido y vilipendiado, que me voy a chivar a mi papá para que te pegue... ¡Joder, joder, joder! ¡Socorro!
Éramos pocos y ahora somos Mas. O piensan que la conciencia nacional se construye graznando o esta gente está paranoica perdida. No hay día sin su cantaleta. Y también he oído a uno de Esquerra (izquierda, manda güevos) decir que ellos no son, sino que están españoles. Y digo yo: ¿qué tal si se la machacaran con dos piedras autóctonas? ¿Serían? ¿Estarían?
Esta peste no se soporta. Que se vayan, carajo. Y desconectemos la radio, pues aún después de largarse y tener selección propia de parchís seguirán dando la turra y diciendo que si ahora no se les levanta la nación es por el trauma que sufrieron con nosotros. Nos perseguirán hasta el día del Juicio Final para gritarnos sus neuróticos agravios. Como Chávez, por cierto. Lo de la monarquía a mí ni me va ni me viene, lo de la frase real tampoco es para tirar cohetes, pero, rediós, no hay mañana ya en que pueda uno ducharse sin la matraca del ridículo caudillo que se dice bolivariano. Y, para colmo, recibo un correo electrónico de un antiguo amigo que se va haciendo más revolucionario de tresillo a medida que le crece la panza, y en el correo viene un artículo de uno que al parecer es periodista y que lleva apellido de director de cine que hace la pelota a los vascos de raza. Y, diantre, dice ese periodista eximio que Chávez representa "la nueva insurgencia latinoamericana".
Aviados estamos con tanto revolucionario y tanto insurgente. Entre los nacionalistillos de aquí y los bolivarianos de allá, quedan cuatro días para que se produzca la redención de los pueblos oprimidos y la definitiva liberación de los parias de la tierra. Seguro. Nunca la izquierda fue tan boba; y menos izquierda. Se han puesto a pensar que lo progresista es tirarse pedos en los guateques y comer los filetes con la mano ciscándose al tiempo en el carnicero. Ejemplar conciencia histórica y crítica.
No volveré a encender la radio por la mañana, cuando uno se despierta sensible. Pero, fuera de esa profiláctica medida personal, colectivamente algo tendremos que hacer. Así no hay Constitución que aguante. Con tanta lágrima y tantas babas se arruga y se destiñe. O la cambiamos para que los plastas se vayan con viento fresco a buscarse la vida en la esquina de su solemne nación, o nos ponemos de acuerdo para descojonarnos a costa de ellos cada vez que asomen los morritos y pidan chupete o similar. Pero así no se puede seguir. No hay dios que lo aguante.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por darnos permiso para irnos, magnánimo matasiete. ¿Qué hará el día que esto ocurra? ya sólo le quedará el tema de lo vagos que son en la universidad y lo putas que son las feministas. Aunque sólo sea para aligerar este blog baboso hay que marcharse de España. Usted sí que es un pelmazo. Gilipollas.

roland freisler dijo...

Anónimo
Relájese , a veces a mí también se me ha ido la fuerza por la tecla con algunas comparaciones un tanto "excesivas", pero ese adjetivo de "baboso" y ese "gilipollas" queda bien para seguir rimando tipo infantiloide ..."y tú con la lengua me la enrollas".
No es que garciamado quiera que se vaya Vd de ESPAÑA, lo más fácil es que cualquier día nos de la sorpresa y continúe su blog desde Myanmar ,por ejemplo,sobre lo que quiere que reflexionemos es acerca de hasta donde puede llegar la picaresca nacionalista , es como si tuviésemos encima nuestro a un pedigüeño contándonos una pena de Murcia , a saber : mire lo que me ha hecho la vida, ojalá Dios permita que se vea Vd como yo en estos momentos si no me ayuda, deme sesenta euros por esta cadenica que de verdad que es de oro, mire que tiene una soldadura y a mí me han dicho siempre en las joyerías que sólo suelda el oro, que otros metales no sueldan, mire mire que se la lavo con Mistol para que vea, es que está un poco sucia porque vengo ahora de trabajar y con el sudor y tal se me ha manchado, no sea malasombra que Vd es como capitalista y Vd sólo ingresa, no tiene que hacer pagos, yo ya sabe los hijicos y la leche, si no tiene ahora mismo los sesenta euros pues no se preocupe quedesela y me da veinte para sacarme el apuro que estoy con las cagaleras de la muerte, que esta cadena se la regala Vd a su niña y no vea como queda, si yo me la compré y pague ochenta ¡eh!, no ve que es el modelo Cartier, lo que pasa que es la cadena corta, por eso parece que tiene menos peso...Y un día y otro día, la misma canción...el primer día bueno, el segundo con la misma cadena o similar y la misma penica...
Yo, en vez de amargarme como garciamado, me lo paso fenomenal pensando que si encontrara un historiador mediocre, porque uno competente no iba a aceptar, que se atreviese a afirmar que en el lugar donde se halla mi barrio antes que los romanos no hubo planta de pie humano que lo hollase o al menos que no tenían conciencia de nación, si lo encontrase seguro que no daba un palo más al agua.
Dese cuenta de una cosa Anónimo, los "nacionalistas" que aparecen por el blog, ya no argumentan, unos insultos, un hombre de paja "...y lo puta que son las feministas" y nada más. A ver si nos dan argumentos sobre sus naciones y sus pueblos que yo, al contrario que garciamado, lo agradezco, me descojono y pienso en lo grande y fuerte que va a ser mi barrio estado de la República de Santa Marina ex la Real.

Lopera in the nest dijo...

Vaya con el anónimo!. Y yo que pretendía ampliar la discusión con el artículo de Enrique Dans. Tendré que llevar con resignación seguir viviendo en la España casposa que me ha tocado vivir.

Antón Lagunilla dijo...

Menos lobos, anónimo. Si todavía no se han ido ustedes, se debe, entre otras, a las siguientes razones:

1. A que loa catalanes que quieren irse son minoría en Cataluña. Son menos aún que la minoría que votó a favor del Estatut. Y no representan a Cataluña, solo a ellos mismos.

2. A que no les interesa irse, pues perderían muchos de sus actuales privilegios (inversiones a cargo de la Hacienda española, subvenciones varias, un amplio mercado para sus productos, etc. etc.).

3. A que no pueden irse. Como Michael Jackson no puede dejar de ser negro. Lo intenta, eso si. Pero resulta trágico. E inútil.

Anunque admito que, pese a todo, hay quien quiere independizarse del árbol cortando la rama en la que está sentado.

Pero, hoy por hoy, menos lobos. Y más razones (si las tiene, claro está).

Bona nit

anónimo dijo...

Lagunilla: Presupone usted que soy catalán y aunque no es así fingiré que lo soy porque para mi argumentación es irrelevante. Permítame que responda brevemente a sus argumentos.
1.- argumento de la mayoría -"los
catalanes que quieren irse son minoría en Cataluña"- ¿entiendo que si fueran mayoría estaría usted de acuerdo con la separación? ¿cómo saber si son mayoría o no si no existe procedimiento democrático para saberlo?
2.- argumento del egoismo -"no les interesa irse, pues perderían muchos de sus actuales privilegios"-. Si esto es así, españoles de pro, faciliten la salida de esa Cataluña pedigüeña y aprovechada, pues de esta forma todo lo que chupan esos catalanes deficitarios revertiría en la España generosa y permanentemente engañada por esos pelmazos lloricas. Es una incongruencia, Lagunilla, pretender que Cataluña tiene privilegios y que lucha por perderlos.
3.- argumento real politik.-"no pueden irse"-. Exacto. No al menos utilizando vías democráticas. Esa es precisamente su queja. Acudir a esta vía es una muestra lamentable de soberbia política. ¿Sabe usted por qué las mujeres no ejercen sus derechos en el mundo islámico? Porque no los tienen.
Espero que le satisfagan mis argumentos algo más de lo que a mí me han satisfecho los suyos.