18 enero, 2011

No quiero que me representen "mis" sindicatos. ¿Qué puedo hacer?

Intentaré ser breve, pues está más claro que el agua. Y comenzaré contando cuál es la razón de hoy para esa postura que avanzo en el título de la entrada: no quiero que los sindicatos hablen por mí ni se ocupen de mis intereses ni de mis derechos como profesor de universidad pública. ¿Está claro?
Puntualmente los sindicatos dizque mayoritarios (quiere decirse los que sacan más votos entre los que no obtienen casi ninguno: uno doscientos y pico votos, y otro, ciento y tantos, de los varios miles de profesores que en mi universidad trabajamos; me invento las cifras, pero las reales no serán muy diferentes. ¡Que cuente la abstención, rediez!) me vienen informando, como al resto de los compañeros, de la marcha de las negociaciones para esa dichosa ley que se va a llamar de Estatuto del Personal Docente e Investigador. Otro Estaputo, sí. Ya dije aquí el otro día que en un próximo número de Faneca habrá que darle su merecido. Pero déjenme que les anticipe algo, para que luego entiendan mi inquina sindical.
Según ese proyecto de Estaputo, para acceder a catedrático de universidad ya no existirá sólo la vía de la acreditación, sino que se podrá también mediante una evaluación distinta, en la que se van sumando puntos, puntos que se establecerán en "evaluaciones académicas globales del profesorado" (art. 16.2). Pues bien, a tenor de lo que figura en el art. 16.4 y en elAnexo del Borrador de Estatuto, tales puntos se asignarán por:
a) Antigüedad (hasta un máximo de 20 puntos; para que digan que envejecer no es chollo);
b) Méritos docentes (hasta 50 puntos).
c) Méritos de investigación (hasta 50 puntos, máximo; es decir, que ser la mar de antiguo cuenta casi la mitad -véase el apartado a)- que ser premio Nobel).
d) Méritos por innovación y transferencia de conocimiento (la pamplina de moda: hasta 40 puntos; compárese esto también con lo que valen los méritos de investigación).
e) Méritos de dirección y gestión académica universitaria (un máximo de 30 puntos; ya ven uno que haya sido toda la vida decano suma más de la mitad de los puntos que puede alcanzar uno que no haya hecho más que investigar hasta que consiguió el Nobel).
f) Formación (hasta 10 puntos; esto ya se sabe que es para que puedan seguir los pedabobos de las narices dando sus imbecilidades bajo la forma de cursitos; y cobrándolos).
El que en una de esas evaluaciones con este baremo alcance 120 puntos y sea profesor titular será acreditado como catedrático. Y, si ya es catedrático y llega a 140 puntos, alcanzará el cuarto grado de excelencia para catedráticos, el más alto de los posibles según esta pendejada legislativa.
Bueno, pues ahora sumen ustedes. O, mejor, yo les adelanto el veredicto de la aritmética:
- La suma total de puntos posibles da 200.
- Si descontamos los 50 que como máximo se pueden obtener por méritos investigadores, quedan 150 puntos.
- Puesto que para tener que ser acreditado como catedrático basta que la evaluación otorgue un total de 120 puntos, no sólo SE PUEDE ALCANZAR LA CÁTEDRA SIN UN SÓLO MÉRITO INVESTIGADOR (0 -cero- puntos), sino que se puede llegar "sobrao" si se es bastante viejo, se ha sido vicerrector y se han hecho unas cuantas gilipolleces más, como asistir a cursitos para dummies y colgar en la red unos materiales en colorines.
- Pero no sólo eso: puesto que para ser cátedro top alcanza con 140 puntos, también se puede acceder al paraíso académico sin haber dado un palo al agua como investigador.
Ahora háganme el favor de echar la cuenta de los puntos que puede lograr un tipo que en su disciplina es el número uno del mundo -bueno, o el dos o tres-, pero que se ha pasado toda la vida en su laboratorio y con sus publicaciones y que no ha tenido cargos, no ha escuchado las mamarrachadas de los pedabibitos en sus cursos para retrasados mentales, no ha innovado marcándose un convenio con la empresa de basuras del municipio y no es demasiado viejo todavía. Éste no llega a catedrático en su puta vida, ni con la ANECA ni con estos puntos del súper. ¿Solución para él? La emigración, of course. Vente a Alemania, Pepe (saludos, querido Manolo). Y a tomar por el saco nuestros sindicatos, nuestros mamporreros ministeriales y nuestros rectores, que tal para cual.
Estupendo.
Democrático.
Pues por eso. Yo quiero saber qué méritos investigadores tenían los que, como representantes sindicales míos y del resto del profesorado, estuvieron en la negociación de este puerco Estatuto. Y lo mismo por el lado ministerial. Currículos sobre la mesa, please.
Y por esto y por otro millón de razones, exijo, aunque sea vanamente y sin esperanza, que los sindicatos saquen sus zánganas manos de la universidad; o, para decirlo mejor, que representen y defiendan al PAS en lo que proceda, pero que nos dejen en PAZ a los profesores; o, al menos, a los profesores que trabajamos y que no somos como suelen ser nuestros representantes sindicales.
¡No queremos en nuestras universidades más liberado que el liberado sexual!
Los otros, éstos, hacen las normas a su medida. Y, para más inri y como también se comprueba en el proyecto de Estaputo, ¡la dedicación sindical puntúa para ser titular y catedrático!
¡La madre que lo parió y el padre que los concibió! ¡Al río con ellos! ¡Ya! ¡Fuera los parásitos de la universidad!
Bueno, concesión al realismo y a la melancolía: como nunca se irán, como nadie les va a quitar sus privilegios y su jeta y como debe de ser medio fascistoide y totalmente incompatible con el Estado social y sus principios esto que demando, pues..., tendremos los otros que ir pensando en irnos en cuanto se pueda y discretamente. Pero cómo fastidia que estos tipos hayan prostituido a ésta que queríamos tanto, nuestra universidad. Malditos roedores.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

http://www.elpais.com/articulo/espana/Senorias/pueden/ponerse/pinganillo/elpepuesp/20110118elpepunac_27/Tes

Anónimo dijo...

Desde mi humilde puesto de Ayudante, sin tesis ni nada, me consuela comprobar que hay gente que todavía tiene integridad y sentido común en este circo en el que me he metido a trabajar. Es una barbaridad que para que a nosotros nos cambien de contrato (no ya para que nos hagan funcionarios, si no sólo para pasar a Ayudante Doctor) tenemos que tener más investigación que la que se le exige a un Catedrático según este nuevo estatuto.

Batracio dijo...

Aunque no se refiera a su post, quizá resulte interesante comentar este caso...

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Steven/Martin/tienen/derecho/cama/matrimonio/elpepisoc/20110119elpepisoc_8/Tes

Salud.

Rafa Escudero Alday dijo...

Querido Toño: Vagos, mamporreros, zánganos, liberados sexuales, parásitos, privilegiados, fascistoides, prostituidos y roedores....Qué injustas son las generalizaciones!!! Abrazos. Rafa Escudero (delegado de CCOO)

Anónimo dijo...

Leo el "post" desde mi posición de representante sindical en la Mesa Sectorial de Universidades que negoció el Estatuto del PDI y me gustaría hacer unas puntualizaciones y comentarios. En primer lugar creo conveniente que recordemos que los derechos laborales de los que disfrutamos -y de los que efectivamente algunos abusan- son el resultado de procesos de presión colectiva y de negociación sindical. No me cabe duda de que si el nuevo Estatuto del PDI resulta aprobado y en el aparece regulado que los seminarios o docencia interactiva es docencia presencial que computa dentro de las 240 horas de encargo docente (y no como tutorías) o que la jornada laboral debe ser fundamentalmente de lunes a viernes o de 8 horas habrá mucho profesorado que mejorará en sus condiciones laborales. Para esto, también, sirve la negociación sindical.
Otra cosa es la posición que algunos sindicatos, y principalmente el Ministerio de Educación haya mantenido en esta negociación, que tiene como resultado el que se critica en el "post".
La Confederación Intersindical Galega (CIG), sindicato al que represento y que es el mayoritario en Galicia por lo que tiene representación en la Mesa estatal, mantuvo exactamente la posición que se defiende en el post en relación con la valoración de la carrera horizontal. Yo misma mencioné un ejemplo semejante. Un decano con docencia y varios contratos de investigación obtenidos prevalíendose de sus contactos podía no haber investigado nada y ser catedrático. La CIG propuso una puntuación equilibrada y alta para docencia e investigación y una puntuación claramente separada y residual para gestión y transferencia.
Pero las modas son las que son, la transferencia es moderna y los gestores consideran que están infravalorados...
Si examina el último borrador que ha llegado a las universidades posterior al 7 de enero y uno inmediatamente anterior verá que hay algunos cambios en la regulación de la excedencia por transferencia más ajustados al texto de la LOU que son fruto de nuestra aportación.
En definitiva, que generalizar es malo, que desde el ámbito sindical hay posturas diferentes y que si a alguien se puede reprochar buena parte de las previsiones que van a facilitar la compatibilización del ejercicio en universidades públicas y privadas, la precarización del empleo con doble docencia en más de una universidad, la segmentación del profesorado con carreras sólo docentes, gestoras o investigadoras o la hipertrofia de la transferencia es al gobierno del Estado. Con la connivencia, es cierto, de CCOO y UGT en alguna de esas apuestas.
Alba Nogueira López
Prof. Titular de Derecho Administrativo
(Acreditada Cuerpo Catedráticos)

El último de la Z dijo...

Disfruto mucho leyendo su blog a diario, su indignación y lucidez y la gracia con las que las plasman me parecen sencillamente COJONUDAS.

Felicitaciones :)

Y ni pizca de ironía en esto ¿eh?. Que con tanto trolleo algo tan entusiasta y vacío de contenido a saber como se interpreta. Ánimo, profesor.

Anónimo dijo...

No corrija una coma de su post, que resume a las claras la situación. Y de los sindicatos, mejor no hablar. El que no tiene curriculum para ser investigador ni los votos suficientes para ser decano, se mete a sindicalista para medrar. Eso lo sabemos todos. Alguna excepción habrá, pero son tan pocas que no valen ni para muestra.

Garciamado dijo...

No, vale, no corrijo ni una coma del post. Pero déjenme que les diga algo. Agradezco a la profesora Nogueira el comentario y el tono. Es justo diferenciar lo diferente, claro que sí. Gracias, compañera. Y de las sentidas señales de mi colega muy respetado y amigo muy querido Rafael Escudero, también debo honestamente comentar que seguramente si todos los representantes sindicales en la universidad fueran como él, yo tendría que retirar unos cuantos párrafos y términos de mi entrada. Pero él sabe que, aunque yo no tenga razón en todo, es verdad que no todos esos sindicalistas son como él. Entre otras cosas y principalmente, porque él trabaja e investiga en serio. Las cosas en sus justos términos. Él, precisamente él, mi amigo Rafa, lo sabe mejor que muchos.
Saludos.

Anónimo dijo...

El que no quiera que los sindicatos hablen por él, debe sencillamente luchar para que se cambien algunos artículos de la CE y se derogen algunas leyes posterior. Lo demás es tontería, como lo es criticar algo pensando no en el "algo" sino en quien defiende ese "algo".

El antisindicalismo barato, como cualquier "anti" barato, es sencillamente lo que único que parece que hoy en día se puede esperar de los profesores universitarios de este país.

El tono de este artículo es muy mejorable.

Anónimo dijo...

¿Y qué me decís de la acreditación automática de TEUs? Eso seguro que lo consiguieron los sindicatos. ¡Qué vergüenza!

Anónimo dijo...

En la universidad se piensa en términos de contratos, pero debería pensarse como en la empresa privada en términos de trabajo.

Mismo trabajo y funciones misma retribución.

Mismo sistema de evaluación de la productividad (investigadora y docente) misma retribución.

Como sabréis lo de los TEU fue un acuerdo sindicatos-gobierno. En la parte de los sindicatos está representada una parte del colectivo que les apoya (esta parte es reducida y caben en un mini-estadio), en la parte del gobierno (todos los que fueron a votar, que fueron millones). Es así como funciona el sistema. No todo nos tiene que gustar.

De la acreditación automàtica de TEUS solo hay una parte que no comparto (y es la de acreditación con gestión). Que un TEU se acredite con 10 años de docencia y un sexenio o con 2 sexenios me parece coherente. En mi área de conocimiento sólo una cuarta parte de los catedráticos tienen sexenio, así que me parece más que correcto que un TEU con un sexenio se pueda acreditar y cobrar un poco más por hacer lo que un catedrático hace cobrando más que un TU.

En la univ. deberíamos dejarnos ya de compararnos unos a otros por categorías laborales y sencillamente, trabajar y disfrutar con ello.

Una ex-TEU acreditada a TU sin gestión pero con un CV de TU segun ANECA.

Anónimo dijo...

Entonces, estimada anónima, ¿por qué no hay una acreditación automática para PCDs?

Un TU, ex-PCD.

Fede dijo...

Creo que las labores de gestión no se las valora adecuadamente. En una facultad con varios cientos de profesores, todos ellos "pueden" obtener sexenios de investigación pero solo uno de ellos puede ser decano. Es decir, el sistema retribuye potencialmente con miles de puntos la investigación y solo con unas decenas la gestión. En mi opinión la gestión debe valorarse mucho para que los mejores se dediquen a ello y no solamente los que no sirven para investigar. Otra cosa distinta es que se den muchos puntos de gestión por controlar los menus de la facultad.