01 mayo, 2006

Debemos leer a Tucholsky

Estoy leyendo un libro de Kurt Tucholsky que me resulta tan apasionante como aleccionador. Es una antología de textos suyos titulada Entre el ayer y el mañana y editada por El Acantilado en 2003. Lo recomiendo vivamente. Tiene mucho que enseñarnos y que advertirnos este agitador de la conciencia alemana, cuyos libros fueron quemados por los nazis junto con los de otros intelectuales incómodos (¿intelectuales incómodos? ¿Y de qué comían?), como Heinrich Mann, Sigmund Freud o Erich Kästner. Se suicidó en 1935. Lo odiaron los nacionalsocialistas por su defensa de la Alemania de Weimar, constitucional y democrática, sus avisos contra el autoritarismo que se aproximaba y su sátira del nacionalismo opresivo.
Fue Tucholsky quien escribió por ejemplo aquello de "Quien tiene la escuela tiene el país (...) Quien tine la juventud tiene el país".
Me permito aportar aquí dos breves fragmentos del libro mencionado.
1. "El hombre tiene dos piernas y dos convicciones: una, cuando las cosas le van bien; la otra, cuando las cosas le van mal. Esta última se llama religión.
El hombre es un animal vertebrado y tiene un alma inmortal, así como una patria, para moderar su alegría (...)
El hombre es una criatura política que se pasa la vida preferentemente amontonado en masas compactas. Cada una de las masas odia a la otra, porque son las otras, y odia a las propias, porque son las propias. Este odio último se llama patriotismo (...)
Todas las personas tienen un hígado, un bazo, unos pulmones y una bandera; todos ellos son órganos vitales. Se dice que hay personas sin hígado, sin bazo, con un solo pulmón; personas sin bandera no hay.
2. "En esta jaula inmensa antes vivían los antropoides de Gibraltar. Unos individuos altos, oscuros y peludos, más altos que las personas... con caras de negro, grandes y viejas. Una madre tenía un pequeño... lo protegía siempre en su pecho, una madona negra. Se murieron todos. No les debía convenir el clima. No son los únicos que no pueden aguantar este clima.
¿Tienen presidente los monos? ¿Y un ejército del Reich? ¿Y consejeros de tribunales regionales? Tal vez tuvieran todo esto en el lejano Gibraltar. Y se murieron, porque se lo quitaron. Ya que un mono, lo que se dice un mono de verdad, no puede vivir sin esto".

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Este Tucholsky, vaya cacao que tenía a veces en la cabeza, ¿qué tendrá que ver el patriotismo con que las masas se odien?
No se , es como si en una lección de paralelogramos concluimos que el paralelogramo perfecto es una esfera, pues estamos buenos.

Anónimo dijo...

Abundamientos sobre la patria e idiomas variados : Fernando García de Cortazar, historiador y Gustavo Bueno son patronos (aparte de pensadores) de la Fundación Defensa de la Nación española cuya constitución se formalizó el mismo día en que ETA anunció su alto el fuego.
Cortazar y Bueno opinaron en Santander que se están colando en el léxico expresiones como "proceso de paz", cuando no ha habido una guerra; así como la "exageración artificial de las diferencias", cuando en ESPAÑA las diferencias no van más allá "del folclore o la gastronomía". Cortazar es partidario de enviar a Maragall y a otros socialistas "las obras completas de Pablo Iglesias" y vean como se refería él a ESPAÑA, con patriotismo y amor. Bueno responsabilizó de la situación actual a ZP, al que se refirió como un "individuo" al que se le ha ocurrido "la empresa de diluir la nación española". También criticó al presidente andaluz, Manuel Chaves, por la propuesta de reforma del estatuto de Andalucía en la que se define a la comunidad como "realidad nacional". "Es intolerable que esta gentuza diga estas cosas", sentenció el filósofo y terminó calificando a ZP, Chaves y Moratinos como "grandes pensadores".
Por su parte Miguel de Unamuno comentaba en el diario el Sol 14-5-1931 "... La bilinguidad oficial sería un disparate; un disparate la obligatoriedad de la enseñanza del vascuence en país vasco, en el que ya la mayoría habla español. Ni en Irlanda libre se les ha ocurrido cosa análoga. Y aunque el catalán sea una lengua de cultura, con una rica literatura y uso cancilleresco hasta el s XV, sería mantener una especie de esclavitud mental el mantener al campesino pirenaico catalán en el desconocimiento del español y sería una pretensión absurda la de pretender que todo español no catalán que vaya a ejercer cargo público en Cataluña tuviera que servirse del idioma catalán, mejor o peor unificado, pues el catalán, como el vascuence, es un conglomerado de dialectos ... la llamada personalidad de las regiones que es en gran parte, como el de la raza, no más que un mito sentimental, se cumple y perfecciona mejor en la unidad política de una gran nación, como la española, dotada de una lengua internacional. Y no más de esto.".

Un amigo dijo...

¿Cómo que no ha habido guerra, si el Emperador de Nariz Larga, seguido con entusiasmo por Aquél-a-quien-le-fue-permitido-poner-tambien-sus-botas-sobre-la-mesa, han declarado entre banderas flameantes solemne WOT, osea, pa los paletos, Guerra Al Terrorismo?

¡Y la hay!

¿Tan poco estiman Fernandín y Gustavillo el legado espiritual de su mentor y protector?

AnteTodoPorLaPatria dijo...

Sobre patriotismo, de jardines ajenos, incordiandi causa:

Samuel Johnson: El patriotismo es el último refugio de la canalla

David Hume: Las alturas de la popularidad y el patriotismo aún son el camino trillado hacia el poder y la tiranía; la lisonja, hacia la perdición; los ejércitos en armas, hacia el gobierno arbitrario; y la gloria de Dios, hacia los intereses temporales del clero.

George Bernard Shaw: El patriotismo es la convicción de que tu país es superior a otros porque tú naciste en él.

Göring: "Bueno, por supuesto que la gente no quiere la guerra. ¿Por qué algún pobre patán de una granja querría arriesgar su vida en una guerra cuando lo mejor que puede obtener de ella es regresar de una pieza a su granja? Naturalmente que la gente común no quiere la guerra: ni en Rusia, ni en Inglaterra, y a ese respecto ni en Alemania. Eso se entiende. Al fin y al cabo, son los líderes de un país los que determinan la política, y es siempre una simple cuestión de influir en la gente, ya sea que se trate de una democracia, una dictadura fascista, un parlamento o una dictadura comunista. Con o sin voz, la gente siempre puede ser conducida por las órdenes de los dirigentes. Eso es fácil. Todo lo que tiene que hacerse es decirles que están siendo atacados, y denunciar a los pacifistas por falta de patriotismo y por exponer al país al peligro. Funciona igual en cualquier país".