10 mayo, 2006

Peques y papis. Más de lo mismo.

Acabo de encontrarme en la calle con un vecino, que además es del gremio profesoral. Saludos y tal. Le digo que unos cuantos de la zona hemos hablado de organizarnos algún partidillo de fútbol por las tardes, ahora que llegó el buen tiempo. Me mira consternado y me dice que ésta es mala época, pues están los niños de exámenes. Ingenuo y con la cabeza en otros tiempos y otros modos, le respondo que no importa, que jugamos mejor los mayores solos. Je, voy que no me entero. Me dice que no es por eso, que lo que pasa es que cómo va a salir él a jugar al fútbol a las ocho de la tarde y dejar a su hijo estudiando, que menudo escándalo y que el chaval se pondría imposible y muy disgustado. Como lo cuento, palabra. A todo esto, el muchacho anda por los doce o trece años, no se crean que es un bebé desamparado.
Con la guerra que dan estas infames bestezuelas de hoy en manos de esos papis tan entregados y chachis, no entiendo por qué la gente no se compra unos tamagochis y pasa de perpetuar semejantes genes zopencos. Palabra. O a lo mejor los tamagochis son éstos y hay que tratarlos así para que no se les descarguen las baterías, vaya usted a saber.
Luego decimos que los jovencitos salen estupidillos y flojos. Como para que salgan unos luchadores curtidos, ya te digo.
Herodes, ven. Y abre una sección para papis y mamis ideales de la vida.

2 comentarios:

Ariadna dijo...

El día que las AMPAs de los colegios e institutos (Asociación de madres y padres de alumnos, que usted debió quedarse en lo de APA y eso ya está trasnochado) descubran su blog, le retiran el saludo -lo más suave-, o le demandan -lo más probable-.
Vaya usted buscando abogado -en el blog hay alguno-.
Y cuánta razón, como siempre, tiene usted.
Buena tarde

IuRiSPRuDeNT dijo...

Las hampas de los colegios que lo desorganizan todo no es un problema ariadna.

Yo personalmente me pongo del lado del padre; Esos padres necesitan volcar sus fracasos en su unica esperanza, lo único que tienen: el hijo.

Además esta bien que estos chiquillos aprendan a jugar a capullos en corto, hasta en su propia familia, esto es la guerra.

Es así como se curtirán para esta nueva vida sin ideales. Los padres se refugian en sus hijos, los hijos se defienden de sus padres.

Que mejor forma para curtirse que aprender a vivir con un padre que no te deja ni respirar solo. La vida misma. La falsedad elevada al máximo.