10 abril, 2007

Minifasto contra el enfado nefasto

Bueno, pues nosecuantosmil intelectuales han firmado un manifiesto contra la crispación. Leo el titular y me parece muy bien, y hasta pienso en un primer instante que estaría bien firmar eso, si uno fuera un intelectual como esos intelectuales y, sobre todo, tuviera algún cargo que lleve aparejada la presunción de intelectualidad. Pero luego voy a la letra menuda y constato, perplejo y cariacontecido, la sutil manera en que estos ases del intelecto pacifista combaten la crispación (y digo bien: combaten): ciscándose en toda la parentela del PP.
Verbigracia: dicen que se niega legitimidad "a quien gobierna por voluntad de la ciudadanía", que "toda la carga opositora" se centra en la idea de que España se rompe y se rinde ante ETA (cito literalmente del diario independiente El País), que "no es aceptable convertir la lucha contra el terrorismo en el eje exclusivo de la oposición a cualquier gobierno democrático" y que hay "confusas actitudes caudillistas" de quienes se oponen al Ejecutivo con "soflamas y manifestaciones". De la madre de Rajoy no dicen nada, al menos nada que haya recogido el diario independiente El País. Se ve que no quieren echar leña al fuego de la crispación con menciones (más) escatológicas. Al Gobierno le piden, eso sí, "liderazgo y capacidad de propuesta", pues una parte de la ciudadanía está "confusa" y es obligación suya "poner remedio al desconcierto".
Tienen un morro que se lo pisan. No por decir lo que dicen, que en su derecho están y bien hacen si así lo piensan, sino por lo de que su mensajito va contra la crispación. Y yo con estos pelos y esta mala uva que se me pone por cualquier cosa. Crispao, que soy un crispao.
Pero me han dado una idea los superlópeces de la intelectualidad. Es que en mi comunidad de vecinos nos llevamos muy mal y está el ambiente como para ponerse a salvo. Tengo que ayudar a pacificar a los vecinos porque, si no, esto va a acabar como el rosario de la aurora. Así que me esmero y pongo manos a la obra, por mucho que un servidor no sea un intelectual, sino un simple matao de los libros. Consecuente con mi bonhomía, le he escrito una carta al presidente de la comunidad que, dicho sea de paso, es un cabrón con pintas. Tal que así:
(...)
Somos muchos los vecinos que estamos más que hartos de que capullos como tú y quienes te apoyan vayan todo el día insultando, sin darse cuenta que los putos fascistas no tenéis derecho a insultar ni nada. La mayoría somos buenas personas que ni agredimos ni insultamos ni engañamos ni disimulamos lo que sentimos, no como vosotros, son panda de hitlerianos rastreros, franquistas retrógrados, corruptos y mentecatos, que ha veces le dan a uno ganas de fusilaros de tres en tres. En consecuencia, hacemos una llamada a toda la comunidad, y también a vosotros, aunque no lo merezcáis, para que nos ayudéis a recuperar la paz, la convivencia civilizada, el consenso y las buenas maneras. Si no, ateneros a las consecuencias. Sus váis a enterar, malditos.
Fdo.: Vecinos Contra la Crispación (VCC).

3 comentarios:

Juan dijo...

Difama que algo queda, es la consigna.

Si no estuvieran acojonados al ver que todos los españoles, menos los nazionalistas y los pesebreros, estamos, no confusos, sino perfectamente conscientes de lo que este irresponsable presidente y su coorte de lameculos estan haciendo con la nación española, no necesitarían echar mano de cuatro mamones que viven de las subvenciones estatales (¡Con el dinero de todos los españoles!, sociatas o peperos)para intentar, a la desesperada, convencer a algún despistado de que lo estan haciendo divinamente bien.

Lo único que consiguen con estos esperpentos es confirmar lo que todos sabemos, estan acogotados de cara a las próximas eleciones.

Ni toda la artillería pesada del Prisoe van a poder frenar la desbandada electoral sociata.

Se lo tiene merecido.

Antón Lagunilla dijo...

Muy bueno lo de calificar a El País de diario "independiente" (por cierto, no he localizado el texto del manifiesto en su edición digital).

Lo que más gracia me hace es que se autocalifiquen de intelectuales, término ambigüo donde los haya, y bastante pedante, por cierto. ¿Nostalgia? Desde luego, ningún sentido del ridículo. ¿Se imaginan a cualquiera de esos firmantes ante el espejo, diciéndose "soy un intelectual como la copa de un pino"?.

Son éstos, ciertamente, tiempos difíciles, y espero que sean recordados como los Años de la Gran Impostura. Aunque a veces resulta descorazonador pensar en el alto precio que habrá que pagar hasta entonces.

roland freisler dijo...

Juan
Lamento decirle que no habrá tal desbandada de votos de momento, motivo, que son muchos a comer por la cara. Ayer mismamente, mientras esperaba a mi hija cerca de la millonaria sede del PSOE de León, observé un cochazo con antenas que parecía una estación de radar, sus muertos pensé, este tiene que ser ZP en persona pues había maderos por allí, de uniforme y camuflaos, al rato sale del edificio propio de obreros (pero poco) la ley orgánica de igualdad personificada en un hombre con su trajecine de obrero total, con su corbata, los zapatos relucían que me pegó el reflejo una ostia en los ojos floja y una mujer obrera del todo salvo porque llevaba un traje chaqueta que ni de la Vega con un adorno en la solapa plateado marcando estilo y los maderos haciendo la pamplina como mirando para todos los lados, se montan en el "oficial" y sale el séquito : un coche camuflao delante , "el oficial" a continuación, con las ventanas de atrás como tintadas, otro camuflao detrás , un zeta y una ¡ambulancia! cerrando el cortejo.
Y Vd cree Juan ¿qué van a prescindir de ese lujo asiático por la cara?