23 febrero, 2008

Que los vea debatir su tía

De las cosas más claras que tengo para estos días, una es que no voy a ver el lunes (¿es el lunes?) el debate Zapa/Rajo. Que los vea su tía, que los vean sus hooligans, que los vean los ociosos y los masoquistas. Yo no los voy a ver porque no quiero y porque no me conviene para la salud mental, y hasta física. Para qué va uno a pillarse un rebote así sin necesidad. Pues o tenemos ya el alma en forma de pancarta y la sensibilidad de eslogan chabacano, o semejante espectáculo no puede servir más que para deprimirnos, ya que se supone que una de esas dos lumbreras nos ha de gobernar durante los próximos cuatro años. Paso.
Esto se parece a una de esas culturas que hay que defender en aras de la pluralidad y el qué majos somos y en las que le imponen a uno el matrimonio mientras es menor de edad. Y si no nos da la gana de casarnos con ninguno de los dos, ¿por qué hay que contemplar tan desmoralizador espectáculo como si fuera el evento del siglo? Además, desde que he descubierto lo de Pocoyó mis opciones están claras: yo voto a Pato.
De lo que no es tan fácil huir es de la campaña electoral. Maldición, ¿por qué no la hacen de veinticuatro horas y luego otras veinticuatro de jornada de reflexión entre cacerolas y gritos? Cuesta creer que alguien vaya a decidir su voto por lo que digan los partidos durante estos días. ¿Seremos tan inmaduros, tan frívolos, tan cantamañanas? Y si al menos dijeran algo digno de ser oído, aunque fuera para pasar el rato. Pero no, frasecitas, posturitas, guiños perversos, ideas de baratillo, quincalla ideológica.
¿De verdad será el electorado tal como lo suponen los linces que organizan las campañas? Apaga y vámonos. Resulta que lo que en cuatro años ha hecho y dicho este Gobierno y lo que en el mismo tiempo ha hecho y dicho la oposición no nos basta para tener las cosas claras, hay que pasar por este trámite insoportable para que el pueblo medite y decida con fundamento. Que si este debate lo ganó fulano, que si en el otro estuvo más firme mengano. Sería más divertido que, ya puestos, les colocaran una barra de night club y se retorcieran en ella refrotándose los colgajillos. Daría gusto escuchar los comentarios de los sesudos periodistas y ver los resultados de las encuestas: éste giraba mejor el torso, aquél tenía las carnes más firmes. Luego que nos pidan que les metamos el voto en el escote.
Oigan, o, ya puestos, ¿por qué no elegimos Presidente llamando desde casa, después del debate, al 9020202 (coste de la llamada, un euro)? Operación Triunfo Electoral. La audiencia sería histórica y el resultado el mismo.
Cuando mi padre llevaba una vaca a vender en el marcado de Pola de Siero, le hacía un esmeradísimo cepillado del pelo y le peinaba el rabo. Qué gran director de campaña pudo ser mi viejo. Pero aquellos tratantes no picaban así como así, sabían dónde había que tentar para descubrir si la res era más vieja que Matusalén o estaba más seca que una investigación de pedagogos. En cambio, todo el mundo aquí presupone que al pueblo se le puede dar gato por liebre y que al votante medio es facilísimo venderle un jamelgo famélico como si fuera un exquisito pura sangre. Y venga cartelones con caritas de no romper un plato, venga frases para la antología del tópico barato.
Y los medios de comunicación poniendo de sus partes. No hay forma de escuchar o ver un noticiario sin que lo bombardeen a uno con las lindezas de campaña. De campaña de los partidos mayoritarios, por supuesto, de los que tienen que ser, de los que tienen que ganar. Un marciano que leyera nuestros periódicos pensaría que sólo concurren dos partidos a las elecciones. Vivan el pluralismo y la opinión pública informada y libre.
Días ideales para encerrarse en la torre de marfil, para no leer periódicos, para no escuchar la radio, para no dejarse comer el coco ni la moral por el impúdicos desfile de zombies que, al parecer, tienen que representarnos. Quizá es que todos estamos definitivamente muertos.
Conmigo que no cuenten.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Después de la primera campaña electoral decidí que no vería, oiría ni gustaría otra. A unos directamente por metirosos, a otros por oportunistas, a otros por ilusos... no hay quien los aguante. Pero no votar es pasar de lo que le suceda a mi país, por lo que considero mi deber ciudadano votar. ¿Qué como lo hago?. Tapándome la nariz.

Rogelio dijo...

Estimado Profesor, creo que lo ha dicho en tono jocoso pero espero y deseo que esa Operación Triunfo Política sea una realidad, a la mayor brevedad.
Dicen que la Soberanía reside en el pueblo, pero es adecuadamente administrada y gestionada por cuatro listos, a su antojo y a la medida de sus intereses.
Así que por favor que deje de residir en el pueblo, pues allí vamos desgraciadamente muy poco; yo casi exclusivamente en vacaciones; ya que ahora la mayoría vivimos en maravillosas ciudades.
Si la tecnología permite decidir el petardo-a que debe abandonar la Casa de GH, ¿ porqué extraño motivo no permite elegir directamente al Presidente de ésta nuestra comunidad, el modelo de inmigración, el tipo de desarrollo urbanístico, la entrada o no en aquella guerra, o en ésta ?.
Si alguien sabe en que pueblo reside Soberanía le ruego que le haga llegar el plano de situación de este bendito pais, que últimamente se la ve muy poco por aquí.
Gracias.

Anónimo dijo...

Yo por suerte o no tan buena, son las primeras elecciones a presidente del gobierno que voto, para mi importantes ya que las elecciones locales son un pucherazo increible, en mi pueblo pagan a la gente que se empadrona en sosas de laciana para que voten a izquierda unida pero bueno a lo que me queria referir, estoy viendo una gran disputa entre ambos partidos y la gente que les sigue, en vez de respetar.
Sí, respetar, porque para mi discutir en politica significa valorar a mi lider al que voy a votar y criticarle por lo que haga mal, no irme a la oposición y empezar a insultar, y decir que si unos son rojos y otros fachas.
Pues lo que decia, siempre el respeto, está claro que esto es zapaterismo igual que el pp es marianismo, no un partido de derechas pero si te das cuenta, se puede parecer, pero, ¿es la misma politica la que hizo gonzalez comparada con ZP o la de rajoy con aznar? Esque parten de una base pero el tejado lo acomodan a su gusto.
A ti no te gusta que te llamen facha porque el fascismo no es igual a la derecha, que un lider fascista como fue franco que se ""acomodara"" a la ideologia de derechas no es lo mismo.
Ahoraq ponte en otro supuesto,¿ es socialismo lo que está haciendo fidel castro, ese que "lucha a muerte por el socialismo".
Alguna gente te llama rojo por ser de izquierdas,¿es justo?
pero la cosa no parte aqui, si tienes que recibir una paliza de un barcelonista porque eres del real madrid o te pegan por ser latinoamericano, ¿es justicia?
Aqui en España tenemos la tendencia a acojer todo a una idea y de ahi partimos, si un latinoamericano te pega, por sistema los latinos son malos o los musulmanes, pero dos cosas:
1- esto sucederia aqui que les dejamos, porque en su pais no les dejan, ni la administracion ni la justicia por muy difuso y dictatorial que sea el poder
2- hay de todo en este mundo, no todos los españoles son unos borrachos o somos unos agresivos por sistema.
Por eso yo llamo al respeto. Gracias
Juan Luis Pérez

Anónimo dijo...

Para mi no son las primeras elecciones, y seguramete por eso, no pienso ver semejante rollo, tengo he tenido y tendré muy claro lo que quiero y no quiero, por eso tengo mi voto decidido desde hace mucho tiempo, con ello no quiero decir que no me tenga que tapar la nariz para votar, pero lo prefiero ha tener que cargar con gente que es capaz de meternos en guerras a base de mentiras, y con consecuencias inimaginables, hay cosas por las que uno no puede ni quiere pasar, pero los rollos que los aguanten ellos. Salud para todos.

Anónimo dijo...

¿Qué diferencia hay entre votar a un partido con o sin la nariz tapada?
Gracias de antemano por la explicación y salud para todos los seguidores de este blog.

Anónimo dijo...

Pues yo, harta de la partitocracia chulesca en que se basa este sistema,no solo no perderé ni un minuto de mi vida en soportar a estos dos mequetrefes sino que,además, llegado el día "D" votaré nulo con machadiano poema(si hace sol)o me quedaré en casa haciéndome las uñas y/o Pilates (si llueve).

Un sistema en el que no podemos elegir la forma política del Estado; en el que no hay auténtica separación de poderes; con una LOREG absolutamente injusta; padeciendo unos medios de comunicación vendidos al Poder de turno; con una Educación- desde el parvulario a la Universidad- que da pena, miedo y asco; con una I+D subdesarrollada; con el continuo agravio comparativo entre comunidades autónomas de primera y de segunda,etc,etc,etc...no es un sistema al que yo quiera mantener haciendo el paripé cada cuatro años...porque para mí votar ( que no elegir, que es cosa muy diferente) significa aceptar toda esta inmundicia y además que,a mí, la manida estrategia del voto útil,lo de "que viene el lobo" y el resto de aullidos tribales no me excitan lo más mínimo.

Y porque yo no bailo al son de los tambores, carajo.