03 abril, 2010

Sobre curas, abusos y soluciones. O de cómo me voy a meter aquí en un buen lío.

Lo siento en el alma, pero hay cosas que no me cuadran. En lo que se está debatiendo sobre el abuso de menores por curas me chirrían tanto ciertos diagnósticos como algunas propuestas de solución para el futuro. Y no me refiero a determinadas maniobras sumamente graciosas para echar balones fuera, para marear la perdiz o para diluir la responsabilidad eclesiástica en la ola de violencia y erotismo que nos invade, al estilo de aquello que por aquí se decía hace ya treinta o cuarenta años. Algunas noticias nos las tomamos en serio porque aparecen en periódicos supuestamente rigurosos y ceñudos, pero tienen un aroma de coña más que notable. Mismamente la que viene hoy en El País y que nos cuenta que un predicador del Vaticano, franciscano y de nombre Renato Cantalamessa (atención al apellido: ¿será azar o resultará que Dios existe y se ha puesto bromista y tocapelotas?) se ha despachado sobre la violencia doméstica y contra los varones, que deberíamos, todos, pedir perdón a las mujeres. Ya puesto y metido en danza, recordó que aunque el adulterio es cosa de dos, siempre se ha regañado y castigado más a la mujer que lo comete.
Vale, todo es verdad y, en la parte alícuota que me toca, yo pido mil perdones a las damas por todo lo que de malo les hayan hecho mis congéneres en el pasado o ahora mismo, y, de propina, como adúltero que fui alguna vez, me solidarizo de nuevo con mis contrapartes de entonces y les presento mis respetos. Ah, pero me quedo a la espera de que el fraile Cantalamessa, sea a título particular, como Renato con un par, o en nombre de la Iglesia para la que predica, se disculpe también. Porque no sé si recordará que en lo de someter y humillar a la mujer algo han tenido que ver papas y concilios, en lo de bendecir el la maté porque era mía no solía haber mucha oposición de párrocos y confesores y en lo de poner a la adúltera, pero sólo a ella, a los pies de los caballos alguna culpa eclesiástica se dio también. Lo malo de la Historia, la muy jodida, es que se puede reescribir cuarenta veces, pero lo que se dice cambiar, ni cambia de un día para otro ni se olvida tan fácil, por mucho que bramen predicadores o diserten (deserten) eruditos de encargo.
Pero no íbamos a eso. Lo que seriamente me choca es que ante esa marea de denuncias de abusos sexuales de curas sobre niños y muchachos varones, se insista desde la teología más progresista y desde los medios de comunicación menos inclinados a pasar página como si nada hubiera ocurrido, en que la causa principal del mal está en el celibato sacerdotal y en que suprimiéndolo el problema se arregla, o poco menos. Por ejemplo, así se expresaban recientemente en El País Hans Küng y Juan Arias. Y yo, modestamente, no entiendo nada. Así que analicemos, a ver si se me va el enredo mental que me tiene sumido en la perplejidad.
Al menos en lo que he leído hasta hoy, los casos que están saliendo a la palestra son todos o en su grandísima mayoría casos de abusos de curas -varones, por tanto- sobre niños varones. No son casos ni de curas contra niñas ni de monjas contra niños ni de monjas contra niñas. Esto, por sí, ya plantea un enigma apasionante y deberían estar unos cuantos científicos sociales echando un vistazo para buscar explicación. Si resulta que el que los curas se propasen con niñas o chicas menores no se denuncia tanto o no se juzga tan negativo, estaríamos probablemente ante un muy preocupante fenómeno de homofobia y ante un peculiar ejercicio de hipocresía. Cierto que por lo común los sacerdotes habrán tenido menos ocasiones para relacionarse de modo habitual y cercano con muchachas, pero no tanto como para que no hayan podido darse casos en proporción. La otra posible explicación sería que entre los curas predomina el gusto por los varones sobre el gusto por las hembras. No digo que sea esta última la respuesta indubitada, sólo pido que se me indique si se me escapa alguna hipótesis alternativa a la disyunción que propongo: o también hay abuso de niñas y chavalas, en cuyo caso deberíamos preguntarnos por qué no se denuncia, o les da más por los niños y chavales.
Sea como sea, y trabajando nada más que con los puros hechos de los que a día de hoy va quedando constancia bastante, tenemos que están bien documentados unos cuantos miles de casos de abusos de sacerdotes y religiosos sobre niños y adolescentes varones y que se dice que esos sucesos, o la mayoría, seguramente no se habrían dado si no estuviera impuesto por la Iglesia el celibato sacerdotal, es decir, si esos eclesiásticos hubieran podido estar casados con mujeres. ¿A ustedes no les parece que tiene algo de chocante este razonamiento? ¿O es que esos muy avanzados expertos en cánones y pasiones están proponiendo sibilinamente que en la Iglesia se admita el matrimonio homosexual de sus ministros?
Muchísimo me temo que lo que impera por casi todas partes, y todavía, es el miedo a llamar ciertas cosas por su nombre y a coger el toro por los cuernos. Por supuesto que quienes toman los hábitos eclesiásticos no quedan por ello exentos de la pulsión sexual, que unos -seguro que muchísimos, no lo pongo en duda- sabrán contener de acuerdo con sus votos y que a otros se les escapará de las manos (no sé si es muy adecuada la expresión, discúlpeseme). Pero no es ése el problema que ahora se está discutiendo. El escándalo y el debate no surgen porque hayan aparecido datos sobre el número de curas que se van de amores mercenarios o que tienen trato carnal con alguna dama. Posiblemente el problema que para la Iglesia y para la conciencia de esos hombres surge en esos casos se evitaría si pudieran casarse con una señora. Pero es de temer que en gran parte de los casos en que hablamos de curas que experimentan esa irrefrenable atracción por los chicos el desajuste no se arreglara con el matrimonio con mujer. ¿O sí?
Hablando en plata y de una vez por todas, ¿por qué da tanto miedo a unos y a otros decir o, ante los datos y su pertinacia, asumir que entre los curas hay un cierto porcentaje de homosexuales? Que la Iglesia no quiera reconocerlo es seguramente consecuencia de que durante toda su historia ha considerado la homosexualidad una degeneración y una enorme enfermedad del cuerpo y del espíritu. Por eso prefiere pensar y dar a entender que esos servidores suyos que se propasan con los niños no son homosexuales, sino heterosexuales que, al no poder casarse con hembra, sucumben ante el sucedáneo.
Que los medios de comunicación progresistas -esta vez no uso el calificativo con ironía- y quienes en ellos escriben no quieran poner el punto de mira en la homosexualidad de tales individuos probablemente obedece a que se temen las malas interpretaciones, como que se insinúe que hay alguna relación entre homosexualidad y pedofilia o pederastia. Pero no tiene por qué ser así. Igual que a un varón heterosexual pueden gustarle las jovencillas, un varón homosexual puede sentirse atraído por los jovencillos. Y en cualquiera de los casos la represión y la vivencia enfermiza de algo tan natural como la inclinación sexual pueden provocar procesos patológicos y desviaciones.
Antes, de los homosexuales se podía hacer cualquier escarnio. Ahora, la corrección política impide mencionarlos en contextos no gratos. Si hablamos, por decir algo, de una banda de ladrones que ha atracado un tren en Sigüenza, no podemos informar de que tres de ellos son homosexuales, pues sería como insinuar que los homosexuales son inclinados al asalto de trenes. Nada se opone, en cambio, a que digamos que todos eran de Badajoz o divorciados o socios del Atlético de Madrid. Si hablamos de curas que toquetean niños, podemos pensar que es porque son unos mujeriegos del demonio, pero no porque les gusten los hombres. Cada día diagnosticamos peor, porque cada día podemos mencionar menos cosas. En la Edad Media pasaba algo parecido, creo.
Si, afortunadísimamente, ya podemos -o deberíamos poder- en este tiempo y en esta sociedad hablar con toda naturalidad de homosexualidad y no vemos a los homosexuales como monstruos o degenerados, sino como personas tan normales como cualquiera y con los mismos derechos que todos, ¿por qué no se puede asumir por unos y por otros que ha surgido un problema porque entre los curas también hay homosexuales y porque la Iglesia es incapaz de entender lo natural y hermoso de la sexualidad humana y, menos aún, es radicalmente incapaz de aceptar que la práctica sexual de los homosexuales tampoco tiene nada de malo cuando se ejerce en libertad y entre adultos que puedan consentir y consientan?
Esta vez he dejado para el final mis habituales aclaraciones de que no soy beligerante con la religión y respeto escrupulosamente a los creyentes que tratan de vivir en consecuencia. Ayer, viernes santo, llevé a mi amada esposa a la iglesia a la hora de los actos religiosos del día. Elsa, nuestra hija, iba con nosotros y se empeñó en que quería entrar a misa con su mamá. Nada que objetar. Resistió la hora entera y yo las esperé tomando un café y leyéndome todos los periódicos del bar de enfrente. Que la fe vaya y venga a su aire, que cada uno elija sus creencias y su forma de vida. Eso sí, el primer día en que un cura, una monja o cualquier hijo de vecino pajillero intente convencer a mi Elsa de que su cuerpo no es suyo, de que el placer de su cuerpo es sucio y pecaminoso y de que reprima su sexualidad, no para administrarla con sabiduría y tino, sino para entregársela a los dioses más crueles y enfermizos, me los cargo. Palabra. Simplemente por eso. Llegará mi hora cuando la quieran asaltar los enfermos decadentes que viven la religión como tapadera de sus complejos o alivio para sus terrores. Fuera de eso, ningún problema. En la fe de muchos fieles hay una intensa y hermosa poesía, y toda poesía es bella, aunque Dios no exista.

21 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay que saber escinidr entre homosexualidad y pederascia. El pederasta no se puede escasillar ni de homosexual ni de heterosexual simplemente porque se vaya más con niños y con niñas. No hay más que ver todo el entramado de este tipo de personajes como para ver que les da igual el género, cosa que se explica por lo poco diferenciados que están los niños pequeños en lo que a los rasgos sexuales se refiere. (Sí señor, tendrán los genitales diferentes, fin; el resto de la fisiología es bien similar).

De ahí que haya pederastas con mujer que les gusten los niños tanto como las niñas. ¿Son por ello homosexuales de cierta edad para abajo y heterosexuales de cierta para arriba?
O el cura al que se pilló recientemente, tenía material con los dos géneros ¿es acaso bisexual?

Nos podemos plantear también por qué en casi la totalidad de los casos los pederastas pillados son hombres, ¿a las mujeres no les pasa?¿son genéticamente inmunes a esta "enfermedad"? Y así hasta que nos aburramos.

Se vé que la intención de esta entrada era de tachar de homosexuales a los curas, por una causa u otra y la verdad es que los que son pederastas lo son a secas y ya está, sin orientación sexual que poderles definir. Y eso yo no creo que se arregle permitiendo a los curas que se casen y mantengan relaciones sexuales, como vienen diciendo hace tiempo ciertos gurús.
El que quiere ser cura en el catolicismo lo elige de forma voluntaria a sabiendas del celibato, pues hay otras ramas del cristianismo que permiten esto e incluso permiten tener más de una mujer. El hecho de que no sean capaces de cumplir esto es un problema que tienen consigo mismos de falta de honradez para sí, incapaces de ser consecuentes con lo que se proponen para ellos y también para con los demás. Pero bueno, eso es algo que afecta a toda la sociedad y trae sin cuidado a propios y ajenos, porque a día de hoy muchsísima gente actúa en contra de sus principios o moral (o llámese como se quiera) si le viene bien y se queda tan ancha. Es lo que tiene no creer en nada (y no me refiero precisamente al ámbito religioso), que te da cancha a todo.

Así vemos a cieto socialista que diseña joyas que yo no me puedo comprar o tiene chalets de gran lujo en Marruecos, donde hay mucha gente en la miseria.

Y claro, luego salen estos gurús diciendo que todo se soluciona dejando que se casen cuando han elegido no hacerlo.Los mismos que dicen ser de una forma y luego hacen lo contrario (y me da igual la ideología, porque para todos hay).

Lo que hay que haces es mirar a cada persona por lo que es, y no por ser cura, socialista, chino o portugués.

Carmen dijo...

Hombre,aseverar que la solución pasa por abolir el celibato,es cuando menos;repugnante.Una forma de justificar un hecho atroz y deplorable.
Estoy de acuerdo con anónimo en cuanto a que me trae sin cuidado si son homosexuales,bisexuales o ángeles...son escoria, independientemente de su profesión.Aunque entiendo que ciertas profesiones tienen el agravante de imponer cierta autoridad,bien sea moral o física.

Un ateo saludo.

AnteTodoMuchaCalma dijo...

¡¡Oiga!! ¡¡Un respeto!!
¡¡Pederastas, vale; criminales asquerosos, bueno; violadores de niños, pase. Pero maricones... ni de broma!!

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Contaban que unos feligreses fueron a ver a un anciano y adormilado Juan Pablo II a avisarle de que habian descubierto a unos curas homosexuales con unos niños en Irlanda.
- ¡Horror! -contesta el Papa - ¿Los estaban adoptando?
- No, Santidad. Los estaban violando.
- ¡Ah! - suspira el Papa aliviado - ¡Que no me entere yo que los homosexuales adoptan niños!

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Impresionante viñeta"

http://rinzewind.org/archives/2010/04/03/haria-gracia-si-fuese-un-chiste/

AnteTodoMuchaCalma dijo...

1. Tomemos a un tipo a quien no le dejan mantener relaciones sexuales.

(Encima: a un tipo que VOLUNTARIAMENTE ha entrado en un club de tipos que no mantienen relaciones sexuales CON MUJERES, y que tachan las relaciones sexuales con HOMBRES de pecado nefando)

2. Le ponemos a cuidar niños y niñas pequeños. Sin otra vigilancia que la de otros sujetos de las mismas caracteristicas sexuales.

3. Ese club de sujetos sin relaciones sexuales consideran que denunciar a uno de los suyos a las autoridades estatales (como es su deber civico) constituye un grave daño reputacional a la institucion de la Iglesia... de modo que tienden a ENCUBRIR las agresiones sexuales que ocurran.

4. Se deja cocer destapado.

5. ¡¡Pero por Dios!! ¡¡NO PODEMOS CREER LO QUE HA PASADO!!

Pepe dijo...

La asociación entre homosexualidad y pederastia es tan evidente que solo desde el sectarismo más fanático es posible ocultarla. La Iglesia se opone a la homosexualidad de sus sacerdotes, aunque hasta ahora no haya puesto el necesario empeño. Pero los zerolos la ven bien como una opción y quieren que los jóvenes experimenten, muy jovenes. Habría que ver las tendencias pederastas no son algo casi constante entre homosexuales.

aquí

ningún cura no es noticia.

un amigo dijo...

Creo que está bien puesto el dedo en la llaga.

Ténganse en cuenta otras pocas cuestiones:

1) simbólica: los secuaces de esa religión adoran, dándole la categoría de las más sagradas, imágenes (muchas veces extremadamente realistas) de un varón joven y atlético, prácticamente desnudo,

2) sociológica: en los países donde esa religión ha contado con hegemonía sociológica, el único camino 'honorable' -hasta hace muy poco, y estoy siendo optimista- para el joven que descubriese dentro de sí una inclinación sexual/afectiva por otros hombres, era la vida religiosa. El único donde no iba a despertar sospechas como soltero de por vida. Y donde iba a contar con un importante apoyo interno -llegando hasta el encubrimiento, si fuese necesario-, en el que caso de que echase 'un cano al aire'.

3) histórica: la religión en cuestión ha albergado en su seno tantísimos criminales, de tantas variedades, y los ha defendido casi sistemáticamente -por no utilizar el imprudente 'siempre'.

En Roma se dice que el celibato eclesiástico no se abolirá jamás, porque cantaría un montón la sustancial proporción de religiosos que, a pesar de la abolición, seguirían acérrimamente solteros. Y pienso que haya un peñón de verdad en el gracejo.


Sobre homosexualidad y pederastia, creo que es indiscutible que hay una indeterminada proporción de homosexuales pederastas. Ahora bien, todos los que ven asociaciones inextricables entre ambos (muy diferentes) fenómenos y se lanzan a teorizar sobre ellas no están haciendo otra cosa que proyecciones ideológicas de baja estofa. Simplemente porque no hay datos - comencemos por el simple hecho de que la 'homosexualidad' es una categoría más bien teórica, y ya Kinsey -y ha llovido- argumentó que la sexualidad humana se mueve sobre un continuo. Sigamos por el hecho -lógica consecuencia del anterior- que incluso admitiendo la existencia de la categoría 'homosexual', nadie sabe cuántos haya. Partiendo de estas minucias, cualquier propuesta asociativa se revela ... como lo que es.

Salud,

roland freisler dijo...

Profesor
Interesante lo que Vd apunta sobre la sexualidad que alguien quiera inculcar a su hija, pero hay por Europa ciertas escuelas un poquitín avanzadas para mi gusto, se trata de la escuela Montessori en Amsterdam donde los niños/as de cinco años disponen de su "Semana de cosquillas primaverales" (iniciación al sexo)ya que una educadora de la escuela cuyo nombre no se concretarle argumenta que "dejar esa educación para la pubertad es un error porque a esa edad ya es demasiado tarde ; queremos enseñarles a los niños que la sexualidad es parte de la vida , como comer..."

AnteTodoMuchaCalma dijo...

Estimado Pepe:

En mi opinión, por el contrario, la asociación entre sacerdotes católicos y pederastia es tan evidente que solo desde el sectarismo más fanático es posible ocultarla.

Desde las propias fuentes vaticanas (arzobispo Silviano Tomasi, observador permanente del Vaticano ante la ONU) se admite que hasta un CINCO POR CIENTO de los sacerdotes católicos pueden haber cometido en esta clase de crímenes.

Carmen dijo...

Veamos,a un hombre homosexual le gustan los hombres y a un pederasta los niños.La diferencia es abismal y evidente.
Otra cosa es la relación entre los curas,la pederastia y todo tipo de abusos.Se puede llegar a la conclusión,de que para ser cura hay que tener un grado de depravación elevado o lo que resultaría más equitativo;los individuos más sádicos y malignos se refugian en la religión para dar rienda suelta (con el amparo de la iglesia y total inmunidad) a sus más repugnantes actos.Por lo tanto, hay que ser pelín rarito para vivir rodeado de esa gentuza...por consentir.No se salva ni el tato.
Nada nuevo,oigan.

Un cordial saludo.

un amigo dijo...

Estimado Pepe,

el artículo de La Razón que cita es notable, en el sentido de que se limita a dos falacias mayores (lo llamo notable, porque el estándar de la cabecera suele estar en las cuatro-cinco).

A saber:

Falacia 1) que todos los pedófilos hayan sido detenidos

(especialmente importante cuando estamos viendo en estos días que una poderosa organización se prodiga en encubrir a los proprios)


Falacia 2) que todos los detenidos sean pedófilos.

De hecho cita los detenidos por tenencia de imágenes de pornografía infantil. Como se ha debatido más de una vez en esta bitácora, se trata de una lamentable desviación jurídica. Si Vd. tiene en su filmoteca alguna peli de terror, vaya con cuidado, porque la generalización del mismo 'principio' podría comportarle una detención por asesinato.

Salud,

Anónimo dijo...

Y dale con que la abuela fuma.

Va a resultar que las páginas pedófilas que hay por internet son visitadas sólamente por los curas. O qué decir de los viajecitos de afortunados del primer mundo ( incluido españolitos de cualquier condición social y profesional) a Cuba, Tailandia... etc.

Y sí, pedófilos también hay en el "tercer mundo". Puestos a hacer, por ejemplo hagamos un censo de las violaciones de niños y niñas de África, Centroamérica. América del Sur y Asia, por sus mayores... ( ah no, es que eso nos la pela, claro).

"Enga ya"...

Por lo que a mí respecta como a cualquier otro miembro de asociación, club, comunidad de propietarios o lo que sea: penas de cárcel severas para los autores, cómplices y demás ( ¿orientadas a la reinserción social o echamos la llave en un pozo profundo?).

AnteTodoMuchaCalma dijo...

1. No cabe duda que el sacerdocio CON CELIBATO es una opción apetecible para aquellas personas que cultural y religiosamente se ven llevadas a negar sus tendencias sexuales (los "asexuales por homosexuales", o "a- por homo-"). Eso establece, sin duda, una selección previa: el celibato es menos gravoso para quien no acepta o no puede aceptar sus propias tendencias sexuales.

2. Ahora bien: no cabe negar un factor ambiental importantísimo. Hace años (antes de la LOGP, los vis à vis, etc.) en prisión había un porcentaje altísimo de presos que mantenían relaciones homosexuales: mucho más alto que en la sociedad "libre". ¿Es que entraban más homosexuales que heterosexuales en prisión? Evidentemente, no era esa la causa. Se trataba de una vía alternativa de ejercer la sexualidad para quien tiene cegadas otras salidas.

3. No cabe duda de que quien ve cegada toda vía de escape a su sexualidad por el CELIBATO, si encima se le rodea de "carne fresca", encuentra el cielo abierto. Son "presas fáciles", a las que es fácil engatusar para que al principio no entiendan el significado sexual de este o aquel tocamiento... y a los que luego es fácil intimidar. Idóneos para una "cana al aire". Una o cientos.

4. Respecto de la duda que plantea don GA ("¿por qué siempre niños y no niñas?"), la navaja de Ockham es más bien un hacha: los colegios de curas, en las fases tempranas, SIEMPRE han sido de niños, no de niñas).

En mi colegio de curas, en BUP había chicas. Y ahí ya había otra clase de curas. Curas como el difunto A., que convencían a las chicas de 15-16 para que se hiciesen "books" (con faldita corta, eso sí) en su dormitorio. Algunas me enseñaron las fotos y todo. Dentro de lo indebido (ojo: sólo INDEBIDO), era incluso tierno ("¿no podías abrir un botoncico la blusa?").

Anónimo dijo...

En mi instituto laicísimo un profesor de ciencias acudía asiduamente a los vestuarios de los chicos en el momento de la ducha posterior a la gimnasia.. y paro de contar.

Y lo de "ejercer la sexualidad" a las violaciones que suceden en las cárceles resultaría cómico si no fuera tan trágico (por no hablar ya de los efectos de las drogas). Pero bueno, ya sabemos todos que en libertad muchos de los " angelitos" que pueblan nuestros centros penitenciarios son gente de "orden" en todos los aspectos de la vida, incluido el sexual.

AnteTodoMuchaCalma dijo...

Estimado Anónimo de las 12:49:

1. No hablo de violaciones, sino de relaciones sexuales consentidas. Las violaciones van por otro lado. Estoy seguro de que sabrá distinguirlas si les presta atención. Le recomiendo que lea sobre la materia el clásico de Valverde.

2. En esas prisiones veremos en breve, si no lo impide una oportuna anulación de escuchas o una querella contra el instructor, a una pequeña porción de esos cientos de de curas violadores de niños. Ya sabe: según el Vaticano, hasta uno de cada veinte curas. En un colegio con cuarenta curas, dos violadores de niños. Y esas son las cifras de los encubridores. Multiplique por el adecuado factor de corrección.

3. Con suerte, también a los encubridores. Ya hay querellas en marcha. Y no por encubrimiento, sino por seguir favoreciendo la conducta de los criminales al trasladarles a otra parroquia donde los padres de los niños no estaban alerta. Y luego, a otra. Y luego, a otra.

4. ¿Quién va a tomar en serio el consejo moral de estos criminales? El de los curas violadores, el de los obispos encubridores y cómplices, que incluso echan la culpa a los niños violados ("desean y provocan los abusos"), el de los Pontífices que en vez de investigar cometen obstrucción a la justicia... y que cuando se ven descubiertos como cómplices, cobardemente echan la culpa a sus subordinados, a "la Sociedad"... a cualquiera antes de aceptar su propia responsabilidad.

Vale que es un Jefe de Estado y no se le va a investigar, pero... ¿invitarle de gorra a actos multitudinarios pagados con dinero de los españoles? ¿Con el dinero de los impuestos de los padres de los niños violados y objeto de abusos varios?

Ya se ve cuál es el respeto a las víctimas que tiene el gobierno...

[Ostras, cómo mola el discursito de las víctimas. Me lo quedo]

un amigo dijo...

Estimado ATMC,

la síntesis de esta tragedia anunciado se condensa precisamente en Benito 4x4. Ha perdido para siempre su legitimidad como líder espiritual o moral. Las maquinaciones que lleva urdiendo desde un par de decenios para sentarse donde está sentado le han explotado en las manos. Si tenemos que agradecer a Wojtyla , según inmortal comentario, "que llenase los estadios y vaciase las iglesias y los seminarios", a esta desgracia de la humanidad le tenemos que reconocer que, continuando con el vaciado de iglesias y seminarios (y de estómagos de creyentes de buena fe), se esté dedicando activamente a llenar juzgados, y esperemos que dentro de poco prisiones.

Espero de corazón que no dimita (en contra de lo que ya han pedido sin tantas medias tintas Der Spiegel -"[...] warum ist er eigentlich noch im Amt?"-y diversas cabeceras irlandesas) porque hago mías las razones que expone Richard Dawkins en el Washington Post -Ratzinger is the perfect pope-. "[...] no debería dimitir, porque se encuentra en la posición perfecta para acelerar el colapso de la organización perversa y corrupta a cuyo carácter se ajusta como un guante, y de la cual es el monarca absoluto e históricamente adecuado".

Salud,

Anónimo dijo...

Puestos a hacer demagogia tipo " i ¿Con el dinero de los impuestos de los padres de los niños violados y objeto de abusos varios?", yo ofrezco como complemento las siguientes:

http://www.elmundo.es/elmundo/2007/07/16/espana/1184607909.html

¡Y cuidado con los psicólogos!:

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1033073

Por cierto si no tuvieramos suficientes iluminados entre el bando de los curas, sólo nos faltaba abanderados de la causa atea que en base a sus odios personales enjuician y dictan sentencia desde sus propios púlpitos como hace el sr. Dawkins.

Mejor fundamento podríamos encontralo no tan lejos en Gustavo Bueno, ¿no?.

AnteTodoMuchaCalma dijo...

Gracias, querido Anónimo. No quería dejarles disfrutar de la "demagogia de las víctimas" a estafadores como el Peluquero Loco. Y digo yo que los padres de niños violados por curas valdrán tanto o tan poco como los abanderados del marilucismo.

Su comparación Dawkins-Bueno me intriga sobremanera. O sea que el bueno de don Richard Dawkins es un tipo llevado por odios, pero Gustavo Bueno un hombre ponderado, un auténtico Buda ataráxico. El autor de "The God Delusion" un iluminado que habla desde púlpitos, pero Gustavo Bueno... en fin. Seguro que le he leído mal.

un amigo dijo...

'Demagogia' fresca fresquita de hoy (Die Zeit), que incrimina gravemente al secretario de Estado Bertone.

Suma y sigue.

Salud,

AnteTodoMuchaCalma dijo...

Mire, mire, don GA:

http://tinyurl.com/Curas-abusan-de-ni-as

Hay de todo en la viña del Señor.

AnteTodoMuchaCalma dijo...

Anda, don GA, si todo un cardenal le da la razón...

pinkprincezZ de Dios dijo...

dra hermosa!!! tienen razon que importa si son curas, maestros, o cualquier profesion ser pederasta es un acto asqueroso y repugnante.. estan simplente mal del cerebro..
lo que si es verdad es que lo sacerdotes tienen ese plus!!! que son encubiertos por la iglesia y claro no les conviene abolir el celibato a muchos por que asi nos dariamos cuenta de cuantos homosexuales hay como sacerdotes asi mismo prometen renunciar a las cosas mundanas pero como les gusta el dinero!!! por Dios Santo!! siempre se ha sabido pero la gente es tan cuadrada que quiere ver al sacerdote como dios y habla por hablar aman mas a su disque perfecta religion que al Jesus mismo....
los sacedotes aparentemente normales mentalmente, son personas que aunk la mayoria de los laicos no lo quieran ver asi tambien comen duermen, tiene necesidades yo encontra al 100% del celibato.

esto dice la biblia Timoteo 1:3
SI ALGUIEN ASPIRA AL CARGO DE OBISPO ES NECESARIO QUE SEA IRREPROCHABLE, CASADO UNA SOLA VEZ,DE UNA SOLA MUJER AMIGO DE LA PAZ DESPRENDIDO DEL DINERO QUE SEPA GOBERNAR SU PROPIA CASA Y MANTENER A SUS HIJOS OBEDIENTES Y BIEN CRIADOS SI NO SABE GOBERNAR SU PROPIA CASA ¡COMO PODRA GOBERNANR LA ASAMBLEA Y CASA DE DIOS?