09 noviembre, 2008

A obamarse tocan

Es genial, el parto de una nueva era, el comienzo propiamente dicho del siglo y del milenio, la repanocha. En menos de cuatro años a este mundo no lo va a reconocer ni el Creador que lo parió, desaparecerán de la faz de la tierra el mal y la miseria, solventados quedarán hasta los problemas de la teodicea. Qué bien que estábamos aquí para verlo, compañeros de alma, compañeros.
En cuanto vuelva a darme una vuelta por mi pueblo se lo tengo que decir a todos, pues igual no se enteraron. No leen mayormente los diarios de tirada nacional y de la tele se fijan más en el fútbol que en los noticiarios. Así que puede que estén a uvas y haya que transmitirles con urgencia la buena nueva: llega el nuevo Mesías, la redención está en marcha, los parias de la tierra se aprestan para disfrutar al fin de su justa porción de pastel.
Posiblemente no había habido tanta emoción y tanta alharaca desde que salió por las chimeneas vaticanas la fumata blanca que anunciaba la elección de un polaco que sería Juan Pablo II. También entonces se corrió hasta la voz y los más apartados rincones del planeta fueron salpicados por el eco de la buena nueva. Luego ya vimos. Porca miseria.
Pero ahora va en serio. Estamos emocionados porque la pérfida Norteamérica la va a presidir un negro al que no podemos llamar negro con esa desenvoltura políticamente incorrecta que se gastan Chávez y Berlusconi, los auténticos Cruz y Raya de la política mundial. Bueno, podemos decir que es negro para explicar que nos alegra que por fin tengan los EEUU un presidente negro, pero tenemos que expresarlo como si no importara que fuera negro, para que no parezca que ser negro tiene algo de particular. Ustedes ya me entienden. Se puede decir, por ejemplo, el Presidente negro, pero no el negro Presidente. Capisce?
Como en los aeropuertos se descansa de maravilla y nadie te llama para explicarte que debiste entregar anteayer la memoria del segundo cuatrimestre del proyecto de investigación y que mañana se acaba el plazo para hacer alegaciones al borrador de objetivos del anteproyecto de la propuesta provisional de máster en corte y confección de disposiciones transitorias y adicionales, me leo los periódicos de pe a pa y en mí se ahonda la impresión de que al fin caminamos hacia la justicia social planetaria, y hasta cósmica, si me apuran.
Vean. Dice El País de ayer que “Obama promete atacar de frente la crisis”. Hasta a Rouco le gusta esa forma de enfilar el objetivo, de frente y no por la obscena retaguardia. Rouco que, mira por dónde, ha dicho estos días que aquí debería hacerse un referéndum para reformar lo del matrimonio homosexual. Ah, por cierto, la felicidad posmoderna aún sería más completa si Obama fuera homosexual. Se podría decir que qué bien tener un presidente norteamericano gay, pero no contar chistes de presidentes maricas. Marica ya no se dice, cabrón de mierda, homófobo de tres al cuarto.
Al grano. Obama se ha reunido con sus asesores económicos para ir enfilando ese asalto por la vanguardia a los problemas económicos y financieros del orbe. Estamos muy contentos aquí nosotros, que nos dividimos mayormente en nacionalistas españoles y nacionalistas periféricos, porque el mundo entero lo va a gobernar Obama. Hasta en las ikastolas se enseña el Yes, we can sin traducirlo. Ojalá los dioses de la tribu de su abuelo (¿esto se puede decir así?) le concedan a Obama larga vida, pero ¿se imaginan su entierro si dentro de pocos años se lo lleva la Parca? Como cuando el entierro de Juan Pablo II, que no sé si comenté que fue también la gran esperanza de los oprimidos de toda laya, si bien era la esperanza blanca.
Los asesores económicos de Obama son muestra palpable, contante y sonante de que el capitalismo salvaje está en las últimas y vamos hacia un capitalismo con rostro humano que va a ser casi socialismo a tutiplén. Vean, entre ese comité de sabios consejeros no hay ningún Cándido Méndez a lo yanqui, pero allí se encuentra por ejemplo Warren Buffett, el hombre más rico del mundo, “presidente de Berkshire Hathaway, conglorerado de empresas cuyo núcleo lo forman las compañias de seguros” (El País). También están los jefes ejecutivos de Google, Time Warner, J. P. Morgan y Hyatt. ¿Que si son oenegés? No, no, son empresas del copón, pero seguro que antes de ir consensuaron sus respectivas posiciones con los comités de personal. Descarado que sí.
No sé yo si un recién elegido presidente republicano se hubiera atrevido a mostrar semejante equipo de asesores, pero lo de Obama es distinto, pues él va a aprovecharse de los conocimientos de esos magnates para hacer que sus empresas ganen menos y paguen más impuestos y mejores salarios. Y va a repasar con ellos lo de la plusvalía y todas aquellas cosas que escribió don Carlos entre polvo y polvo a la criada. Al final habrá mejor distribución de la riqueza en EEU y en todas las partes donde va a gobernar Obama, partes que, al parecer, son todas. Como aquí, donde Zapatero ha vuelto a mostrarse como un precursor, un aventajado, un líder de su tiempo. Al fin y al cabo, en cuanto apareció la crisis, él se reunió con los presidentes de los grandes bancos para que le inspiraran soluciones sociales a tope.
Adónde hemos ido a parar, cielo santo. Primero nos falló el proletariado, que no tenía ni conciencia de clase ni nada que se le pareciera. Luego los sindicatos se liberaron en varios sentidos, comenzando por liberarse de la clase trabajadora, para ir a ocuparse de cómo ser trabajador/a con clase. Los partidos socialdemócratas se atragantaron de caviar y percebes y andan volcados en la liberación de los pueblos oprimidos con el PIB más alto, a base de pactos con sus partidos más burgueses y trincones. La derecha se pasa el día afirmando que el gobierno dizque de izquierda de Zapatero no hace bastante por los humildes y no pone dinero para la Ley de Dependencia. Ya izquierda y derecha son parecidamente antiamericanas y antiimperialistas y antitodo lo que no sea que nos traiga un souvenir de la Estatua de la Libertad el hijo que tenemos estudiando en una escuela de negocios neoyorquina, pero todos nos alegramos por igual del triunfo “histórico” de Obama y en sus manos encomendamos nuestro espíritu progresista: que arregle el mundo, que alivie a los pobres, que consiga que el orbe deje de ser una calamidad. Y sin duda lo va a lograr con la muy filantrópica ayuda de Warren Buffett y todos esos amigos que Obama se ha echado ahora que ya no parece negro, aunque nos alegre que haya ganado un negro.
La nueva clase universal, los nuevos revolucionarios que nos van a traer la dicha y la equidad: los ricos. Manda cojones. Por eso les echamos una mano entre todos en cuanto se arruinan un poco, chiquillos, niños de la calle Wall. A la democracia por la tecnocracia. Estas navidades pon en tu mesa humilde a alguno de los que salen en las listas de Forbes. Y para los parias y desharrapados este lema: no seais violentos, seguid a los opulentos. Mola.
Y conste que yo también me alegro del triunfo de Obama. Más que nada porque, al parecer, es alma gemela de Zapatero. ¿También el alma de los negros es negra?

1 comentario:

rogelio dijo...

Así es, lo suyo ha sido obamor a primera vista y en los mentideros corre cada vez con más fuerza el rumor de que nuestra Sonsoles y la electa Sonsoles Afroamericana, no tardando mucho van a estrenar soltería, debido al parecer a que entre ambos mandatarios ha surgido algo más que una estrecha amistad.

También se rumorea que debido al auge que han experimentado las TIC y a las nuevas oportunidades que éstas brindan a través, por ejemplo, del teletrabajo los dos estadistas dejarían sus actuales sedes de Moncloa y Casa Blanca, para trasladar sus respectivos centros de mando a la Casa Rosada de Buenos Aires, que Cristina Elisabet Fernández de Kirchner gentílmente ha puesto a su disposición, considerando lo apropiado de la tonalidad del neoclásico palacio a la nueva situación.

Derivado del elevado nivel de empatía de nuestro ínclito y del mimetismo al que dicha cualidad permanentemente le aboca, ha comenzado una ronda de sesiones intensivas de rayos UVA.

También ha iniciado los trámites para la inclusión, entre sus actuales gentilicios, de un apellido de inspiración africana y que fonéticamente recuerde al de su pareja, barajándose como más probable la elección del apellido Obapeó, pues un orfebre de Toledo, que desea permanecer en el anonimato, ha recibido el encargo de una placa para puerta de entrada, con cordón perimetral damasquinado, con la inscripción: "Sres. de Obamá - Obapeó".