20 marzo, 2006

Pateras y botellones.

Mueren a cientos los que, desesperados, perseguidos por la miseria, azuzados por el hambre, sitiados por todas las carencias imaginables y otras que no podemos ni concebir, se lanzan a cruzar los mares con resolución suicida. Quieren poner el pie en nuestra tierra para trabajar, para comer, para tener un lecho, para ganar algo de dinero, para socorrer a los parientes que quedaron allá en el villorrio o en las tiendas del desierto. Vienen dispuestos a soportar los peligros, las humillaciones, el desprecio, la discriminación, lo que sea, pues se juegan la vida para escapar de todos los padecimientos y de la muerte más horrenda, la muerte por hambre. Porque no tienen nada, nada.

Viven como pachás, bien alimentados, vestidos a la última, mimados desde el nacimiento por todo lo que puede dar el confort y lo que cree que les debe una sociedad ahíta. Cualquier esfuerzo les parece exceso, cualquier exigencia, injusticia. Si la vida les pone un solo obstáculo, mínimo, ante el paso de su divino pie, concluyen que no merece la pena vivir y que este mundo es una mierda. Si algún osado les recuerda que en el mundo hay cosas más importantes y urgentes que comer a capricho y cagar, se tienen por afrentados y responden violentos. Necesitan perentoriamente evadirse del hartazgo, del aburrimiento, vomitar el hastío, digerir la abundancia que los desborda. Porque tienen todo, todo.

Yo tengo la solución, se llama trueque. Que vengan aquéllos para acá y llenen nuestras aulas, nuestras calles, nuestros parques. Que lleven a éstos para allá y sepan lo que es tener que ganarse la vida en serio en lugar de vivir de esos tres supremos estúpidos: papá, mamá y Estado. De una puñetera vez, ya mismo.

8 comentarios:

vosgo dijo...

Me deja usted pasmado con la idea del trueque. Una vez más, algo que yo he barajado muchas veces, lo veo escrito por alquien que no soy yo. Alabada sea la casualidad.

Añadiré algo más a su comentario del botellón más tarde, pero en esencia estoy de acuerdo con que el tema del botellón sólo es la puta del iceberg de una sociedad enferma. El problema es quienes o cuantos vemos que la sociedad está así. Somos muy dados a la autocoplaciencia, y empiezo por mí para hacer autocrítica.

Anónimo dijo...

Al igual que con razón decimos que no se puede discriminar al extranjero porque unos cuantos o una mayoría delincan, por el mismo motivo no todos los que aquí llegan vienen a quitar el hambre y aunque así sea, tras venir a mejor fortuna, los que lo consigan, cogen los vicios de aquí, principalmente la insolidaridad. Es decir, llegan en la patera todos y al cabo de dos años yo he visto negros y moros (para mí los emigrantes sudamericanos, filipinos y europeos son como nosotros)que tienen unos coches y unos pisos mejor que españoles viejos y ni se acuerdan de los otros que cruzaron el charco con ellos. Entonces, si ellos llegan a ser para su propia gente tan hijos de puta como somos nosotros con los nuestros ¿por qué un jóven ha de privarse de beberse su alcohol si le apetece?, cuestión distinta es que lo haga uno de estos comprometidos con el universo, es decir, un izquierdata, como representan la quintaesencia de la virtud, la defensa de la igualdad y el deseo de que se acaben las discriminaciones que den ejemplo, pero resulta ser que en las imágenes de los videos de los disturbios tras-botellón en Barcelona y Salamanca que casualidad que sólo se ven pelos llenos de mierda, Chés y moda palestina y antisistema, sin embargo, otros chavales están a su rollo bebiendo alcohol sin emplear ningún tipo de violencia charlando y escuchando algo de música, ¿podían estar leyendo a Kant o prepartando mejor sus exámenes? pues sí, pero ahora tampoco hace falta ser muy listo para llegar al poder.
En conclusión, nada de trueque, que los jóvenes de izquierda den ejemplo, que no se gasten un euro en nada innecesario incluida la ropa, una camisa con el careto del Ché es más cara que una lisa, ¿qué es eso de acceder a la vivienda mientras otros españoles y extranjeros no tienen dónde caerse muertos? como mucho que se vayan a pisos en alquiler compartidos, nada de emborronar las paredes con pintadas de cabeza cuadrada y pegatinas y carteles absurdos, que se lo den a los pobres ese dinero.

vosgo dijo...

Totalmente de acuerdo en que el ser humano acaba por coger el vicio de la insolidaridad, que da igual la nacionalidad para que cuando se tiene cierto poder económico no se emplee en el bien de todos. También en que ciertos sectores, izquierdistas o no, aprovechan desgraciadamente un botellón para armar jaleo y enfrentarse a la policia, que no debieran ir con ropas caras o alardeando de alguna manera de ser intelectuales. Pocas cosas resultan tan ilustrativas como que despues del botellón destrozarán una libreria, y nada más lamentable para mi sentimiento republicano que un grupo de jovenes sacaran la bandera tricolor, no se si como emblema o como que, para ir a un botellón.
Hasta ahí de acuerdo, pero si me permites (el usuario anónimo) no te hacia falta entrometerte en la higiene personal de nadie (cosa que ya he visto en otras personas ajenas a este blog). Y otra cosa, ante esta pregunta "entonces, si ellos llegan a ser para su propia gente tan hijos de puta como somos nosotros con los nuestros ¿por qué un jóven ha de privarse de beberse su alcohol si le apetece?" se me ocurre responder (siempre con buena intención y bajo la línea de lo que yo entiende como igualdad de oportunidades) que el problema está en que a todos ésos que se tornarán hijos de puta no se les ha dado ninguna oportunidad (teóricamente, claro) mientras que el joven que bebe alcohol las ha tenido todas (también teóricamente). Obviamente y como ya se ha dicho por ahi arriba (o abajo) el problema no es el dejar beber en sí, si no el fenónmeno social, que yo entiendo como negativo.
Aparte de los actos violentos, que aborrezco, me da la impresión de qu e los "izquierdatas" tienen más aspiraciones en la vida que aquellos que sólo ven la vida como una fiesta antes, durante o después de su trabajo (si es que lo tienen). Y sí, evidentemente ir a manifestarse mediante un botellón es lamentable, pero ir a un botellón y no pensar si quiera en térmimos como cultura, ciudadania, Kant, ... es peor. ME da que sobre el 50% de los que van al botellón son del segundo grupo. Pero claro si dices esto o eres un izquierdista, o te crees superior a la media, o te tienes por intelectual, o eres un amargado, o no sabes lo que es la fiesta... o...

Ya, ya se que todo ésto requiere muchas más explicaciones y matizaciones, pero no dispongo de mucho tiempo.
Saludos

Ariadna, sin hilo dijo...

Les copio un enlace que me ha parecido interesante. Y un párrafo con el que quizá muchos de los que desfilan por aquí estarán de acuerdo:

"A. Espada: Nosotros, porque es algo que trasciende mi caso individual, estábamos cansados, sobre todo, de nosotros mismos y de nuestro propio hartazgo. Demasiadas noches discurseando sobre el pútrido país, su corrupción económica, moral, demasiados chistes sobre los políticos vigentes, demasiada veces concluyendo, inmóviles, hay que hacer algo. La experiencia de Ciutadans de Catalunya es, sobre todo, un proceso de verificación. Es decir, una tarea eminentemente intelectual, si se entiende que el intelectual ha de hacer algo más que metáforas. Durante muchos años se ha dicho en Cataluña que una parte importante de la población no estaba representada por sus políticos. Pues bien: vamos a ver si es verdad, de una vez por todas."
El enlace con las entrevistas completas es http://www.elcultural.es/HTML/20060316/Letras/LETRAS16768.asp

Anónimo dijo...

Necesitamos urgentemente un "Prestige" que extienda chapapote a lo largo de la entera geografía nacional.
Ya me pongo con todo el instrumental luminoso a hacer señales atractivas desde mi costa, y con suerte algo encallará.
Se aceptan más alternativas, es más cualquier alternativa

Anónimo dijo...

Vosgo brevemente pues parece que inteligentemente estás bastante ocupado. El aseo personal con el que me meto es con el de las personas protagonistas de las imágenes de vídeo que ví del tras-botellón de Barcelona y Salamanca exclusivamente.
El sentimiento republicano que no dudo tienes no es patrimonio de la izquierda. Yo soy republicano y mi bandera es la bicolor.
Afirmas que los izquierdatas tienen más aspiraciones en la vida ¿qué el resto de los mortales?, yo creo que aspiran pero a la buena vida ya que es muy fácil ser ONGnero sin vivir las penalidades diarias de españoles y extranjeros pobres, muy pobres, tan pobres como esos que describe garciamado en el post, no tienen nada ¿qué como es posible? ¿qué eso pasa en ESPAÑA?, pues sí que pasa, todo es un problema de solidaridad, por eso yo apuesto por la opción comunitarista, pensar que la sociedad es un todo y que yo como parte de ese todo me debo a mis compatriotas y a los extranjeros decentes y yo no me puedo permitir disfrutar de algo que otro no tiene, así de fácil.

vosgo dijo...

acalro rápidamente algo en loq ue no nos entendemos
no queiro que decie que izquierdista sea tener aspiraciones y no izqyuierdista no tenerlas, en cuestión cultural tampoco, lo que digo es que para que la sociedad sea mejor es necesaria una mayor cultura (se puede llamar de otras maneras) y que quiens solo aspiran a fiesta, fiest, fiesta, y más fiesta, y prensa del corazón, y al yo tengo más que tu, y mira que cohce me he comprado...desde mi punto de vista carecen de la cultura más elemental.
además hemos convertido, y no solo por las fiestas de los últimos días, el ambito universitario en algo parecido a una gran sala de fiestas semanales, donde es´tá el afán cultural de esta sociedad? se circunscribe a Pérez reverte, la 2 (que es para minorias) o el código Da Vinci?

Me fastidia no tener tiempo para estar qui todo el día discutiendo más
siento lo sesgado de mis apreciaciones

adios

Anónimo dijo...

Vosgo siento lo mismo respecto a mis apreciaciones, falta de tiempo, pero simplemente decir que para que la sociedad sea mejor se debe desterrar la pobreza pues es con el sentimiento de que es posible la igualdad como se hace posible la solidaridad y el afán cultural y demás debe empezar precisamente entre los que se denominan de izquierdas con un ejemplo contundente de desapego hacia los bienes materiales y una preferencia en ayudar al más cercano y yo percibo qué son precisamente lo contrario, vuelvo a insistir que no el votante de izquierdas ya que cada uno con su voto puede hacer lo que quiera sino al mandamás, mientras no den ejemplo para mí cualquiera es mejor que ellos